¡¡¡UFFF!!!... por EKELEDUDU

Portada de ZORRO DORADO
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ZORRO DORADO es parte de la saga literaria de la poderosa familia sudafricana de los Courtney, iniciada con el opus inicial en la carrera literaria de Wilbur Smith, CUANDO COMEN LOS LEONES, que catapultó a la fama a su autor. Quienes no hayan leído los volumenes anteriores del ciclo, como en mi caso, no necesitan hacerlo para acercarse al que nos ocupa, ya que su trama es independiente respecto a ellos, y se inicia en 1969 en Londres, durante un concierto de los Rolling Stones. Allí la joven Isabella Courtney, de 25 años, es salvada por un muchacho desconocido de las intenciones non sanctas de un Angel del Infierno. Isabella queda de inmediato fascinada por su inesperado y misterioso salvador, debido al rostro privilegiado y físico de atleta de éste, más su aparente desinterés hacia la caprichosa muchachita, acostumbrada a tener a sus pies a cuanto hombre se cruce en su camino. Pero el caballero andante de ocasión no lo es tanto: más adelante sabremos de él que se llama Ramón de Santiago y Machado, que es comunista hasta la médula y pariente de Fidel Castro, y que ha sido entrenado por los malvados rusos para llevar a cabo sus planes de espionaje y terrorismo. En Sudáfrica corren tiempos de apartheid, y los Courtney están muy involucrados en política, y más precisamente a esa política racista; y los malos buscan ejecutar un plan del propio Ramón para obligar a Isabella a acercarse ella misma a la política y el poder, y pasarles información útil. A tal fin, Ramón enamora y embaraza a Isabella. En cuanto nace el hijo, Nicky, e Isabella se encariña con él, los comunistas lo raptan para obligar a la desventurada madre -quien además permanece en el engaño de creer a Ramón inocente y víctima de todo este asunto- a actuar conforme a lo planeado. Por supuesto, si ella los delata, el pequeño Nicky sufrirá horribles consecuencias, como ella comprueba con sus propios ojos en una cruel y muy elocuente demostración de advertencia.

Yo nunca he sido partidario de mirar desdeñosamente a los best-sellers, pues los hay muy buenos. Es más: es imposible negar que Wilbur Smith tiene talento. Sin embargo, ZORRO DORADO (título que remite a un apodo de Ramón) de alguna manera es fiel exponente, creo, de los motivos por los que se habla tan peyorativamente de este tipo de literatura. El argumento consiste en una vulgar lucha por el poder, algo ya muy trillado, y lo peor es que hay sólo dos personajes que caen bien, y uno de ellos muere. El otro es la víctima inocente, Nicky, de cuyo destino no diremos palabra aquí. Isabella apena en cuanto madre atormentada por el rapto y eventual asesinato de su hijo, pero antes de eso su imagen era bastante frívola, estúpida y un tanto cruel, si bien en este último aspecto queda enana al lado de otros personajes. Ahora bien: para encontrar, en el elenco, a alguien de verdad antipático, ahí tenemos a la vieja Centaine Courtney-Malcomess, la desagradable, despótica y calculadora matriarca del clan. Con sólo sobrevivir más allá del desenlace, este odioso personaje logra que parezca que el libro termina mal, sin importar qué más suceda.

Y ése es el principal problema con ZORRO DORADO: ¿qué importa que los malos ganen o pierdan, si los supuestos buenos son casi tan vomitivos y repugnantes como aquéllos? Para que haya suspenso, los protagonistas tienen que caer bien, cosa de que uno sufra con ellos. En cambio, esta novela no es más que una vulgar historia de ricachones de baja estofa, de lobos que se muerden unos a otros. Aunque magistralmente escrita, uno se siente tentado de echarse un sueñito y pedir que lo despierten cuando todos los personajes se hayan matado entre sí. ZORRO DORADO sólo es recomendable para quienes se sientan identificados con ellos -algo sumamente excluyente, dada la inmensa fortuna de los Courtney- o para quienes sueñen con parecérseles. Esperemos que estos últimos no sean muchos, que gente desagradable, rica o pobre, no es precisamente lo que escasea en este mundo.

Escrita hace 9 años · 0 votos · @EKELEDUDU le ha puesto un 2 ·

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