SINGULAR RECREACIÓN DE UNA LEYENDA DEL MEDIOEVO por EKELEDUDU

Portada de EN BUSCA DEL REY
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Volviendo de las Cruzadas, el rey Ricardo Corazón de León fue tomado prisionero por los austríacos. Según la Crónica de Reims, texto del siglo XIII, el trovador Blondel de Nesle, amigo de Ricardo, buscó a éste por todo el país hasta dar con el castillo donde lo mantenían prisionero. Ahora viene lo gracioso: basándose en dicho texto, el historiador Césare Cantú da por cierto el hecho, mientras que, también en base a la Crónica, otros autores lo califican de legendario, y ésta es también la postura que adopta Gore Vidal en la nota preliminar a esta novelización del hecho. Supongamos que Cantú estuviera en lo cierto; que la búsqueda del Rey Ricardo por parte de Blondel fuera un hecho real, no legendario. ¿Haría ello de EN BUSCA DEL REY una novela histórica? No, como no hace histórico a EL PRÍNCIPE VALIENTE la ocasional aparición, a lo largo de sus páginas, la ocasional aparición de personajes que existieron de verdad, como Atila el Huno o el emperador romano Valentiniano. De hecho, el paisaje medieval recreado en EN BUSCA DEL REY recuerda por momentos al de EL PRÍNCIPE VALIENTE, ya que en uno y en otro aparecen y encajan perfectamente todo tipo de criaturas fantásticas, cuando no directamente monstruos temibles. Por más que la existencia real de sus personajes centrales haya movido a Editorial Planeta a incluir esta obra en sus colección "Grandes éxitos de la novela histórica", nada que ver; estamos hablando de una novela fantástica bastante singular. Pero ello no quiere decir que sea una mala novela, al contrario; sin embargo, si se ha leído previamente JULIANO EL APÓSTATA, que es del mismo autor, es imprescindible no compararla con aquélla para poder disfrutar de ésta. Es decir, no se les quiera encontrar parecido alguno.

Luego de la captura de su amigo Ricardo Corazón de León, Blondel se pone a buscarlo y uno se pregunta para qué. El Rey decididamente no es un personaje que caiga simpático al lector. La leyenda ha retratado a Ricardo Corazón de León como un monarca de noble espíritu, cosa que en realidad parece que no fue y que tampoco es en esta novela. Dan ganas de sugerirle a Blondel que dedique su tiempo a otra cosa más edificante, sobre todo cuando a lo largo de su búsqueda, acorde con los ánimos del trovador y al invierno en el que tiene lugar, va encontrándose con diversos seres, humanos algunos de ellos y no tanto otros, que pueden serle hostiles o peligrosos. Ese tramo de la novela es oscuro y en algún momento depara alguna sorpresa de verdad macabra, que deja al lector un tanto espeluznado. Sin embargo, es también en ese tramo que entendemos las motivaciones de Blondel, cuando éste se pone a reflexionar, luego de salir indemne de un encuentro con una de las tantas criaturas que le salen al encuentro con la sana intención de destruirlo, que tal vez el Rey Ricardo sea más malvado que la criatura de marras, ya que, si ésta pretendía matar a Blondel, Ricardo mató a muchos infieles, sin precisamente quedarse en el intento y con menos justificación que la criatura en cuestión, que en definitiva quería sólo alimentarse. Pero a diferencia de la susodicha, que era dañina para Blondel, Ricardo fue bueno para él. Ahí el trovador deja de parecer un tonto que pierde tiempo buscando a un infame y pasa a resultarnos querible. Al fin y al cabo, sería más fácil para él buscarse la protección de algún otro poderoso monarca. Pero no quiere hacerlo, porque ya contó con la de Ricardo, está agradecido y quiere retribuirle los favores que le brindó.

Hay que decir que, como novela fantástica, EN BUSCA DEL REY resulta bastante peculiar. La cuota de elementos fantásticos que hay en ella, igual que el entorno puede tomarse literalmente o, en forma simbólica, como representaciones de los estados de ánimo del protagonista. Así, el invierno poblado de monstruos puede interpretarse como metáfora de la desesperanza interior que lo acompaña en su búsqueda; el posterior verano, donde aparece otra criatura fantástica mucho más bella y dulce, tal vez sea simple representación de un estado de ánimo más feliz. Y el doloroso desenlace tendrá lugar durante un melancólico ocaso y luego de una lluvia cuyos nubarrones permanecen en parte. Blondel ha liberado al Rey pero, en el proceso, él ya no es el mismo que supo ser en otra época, y lo descubrirá a través de un muchacho que es algo más que sólo su compañero; es su alter ego, el joven que alguna vez fue Blondel.

Debo admitir que sigo prefiriendo JULIANO EL APÓSTATA. Pero eso no quita que, a su manera, ésta es también una excelente novela. Cada uno tiene sus gustos, por supuesto. Decida el lector por sí mismo, en base a lo dicho, qué valor decide asignarle en los suyos.

Escrita hace 10 años · 0 votos · @EKELEDUDU le ha puesto un 7 ·

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