NO CITAR LAS FUENTES: UN ERROR CRASO COMO POCOS por EKELEDUDU

Portada de HISTORIA DE LAS RELIGIONES

Suele decirse con mucha justicia que El que mucho abarca, poco aprieta; y pocas veces he visto tan clara confirmación de esta sabia sentencia como en los múltiples intentos de englobar en un solo volumen la totalidad de las mitologías o religiones de un mismo continente e incluso del mundo entero. El libro que nos ocupa empieza con el pie izquierdo al incurrir en una omisión imperdonable en todo ensayo que se precie de tal: la de una bibliografía detallada indicando las fuentes que se consultaron. Ya lo hemos dicho en otras oportunidades, pero insistiremos una vez más en que tal bibliografía es siempre imprescindible para dar visos de seriedad a obras de este tipo.

Pero allí no acaba todo. Es evidente que el comprador de un libro de esta naturaleza, yo incluido, dista de ser un experto en religiones, porque si lo fuera, compraría más bien otro tipo de libros sobre temas de los que sí se es absolutamente ignorante. Por ende, alarma encontrar aquí y allá errores muy evidentes comprensibles en el hombre de la calle pero absolutamente inexcusables en un libro de divulgación. Errores que uno descubre por casualidad, por tener eventual conocimiento sobre un punto específico que se está tratando aunque sea un lego respecto al resto del contenido.

Caso, por ejemplo, de una afirmación que leemos en la página 64: "La última persecución de los cristianos tuvo lugar en el tiempo del emperador Juliano llamado el Apóstata, sobrino de San Constantino. Era un hombre completamente amoral, lo que se convirtió en la causa de su odio al cristianismo y en su persecución..." ¿Puede saberse en qué se basan los autores para tildar a Juliano de "amoral"? Nada más lejos de la realidad. La verdad era que en tiempos de Juliano los cristianos (y aclaremos que soy cristiano) estaban desgarrados en ruines conflictos entre arrianos y atanasianos, llegando incluso a vergonzosos, abominables derramamientos de sangre entre ellos. Juliano era hombre virtuoso, pero por lo mismo, ¿cómo no perseguir a un credo cuyos adeptos daban tan pésimo ejemplo, predicando una cosa y haciendo otra que ya no era sólo inmoral, sino directamente criminal? La información que doy puede encontrarse en muchos libros y supongo que también en varios sitios de Internet, pero citaré apenas una obra de Jonathan Kirsch, DIOS CONTRA LOS DIOSES.. Por eso la importancia de citar las fuentes consultadas: si yo quisiera, podría tildar a los autores de mentirosos, cosa que no deseo hacer y que en todo caso podría no ser cierta. Los autores, de hecho, pueden haber abrevado en fuentes erróneas, pero no citarlas les juega indiscutiblemente en contra.

Podríamos citar otros párrafos o comentarios dudosos, como por ejemplo la afirmación de que, para los Testigos de Jehová, los sacerdotes (católicos, se entiende) son el demonio. Pero no sé si vale la pena. Lo que yo querría saber es: ¿cómo puedo yo, neófito en materia de religiones, confiar en la veracidad de la información aportada por este libro, si incluso con mi escaso conocimiento sobre la materia ya he descubierto que una parte de la misma no es de fiar?

Sin duda los autores deberían haber revisado una y otra vez su obra, sin duda deberían haber incluido una bibliografía como ya se dijo, pero de todos modos no puedo menos que atribuir los ya apuntados desaciertos y cualesquiera otros que pudieran descubrir otros lectores a la ambiciosa tarea que se impusieron Hofmann y Poirier. Pensar que todos los credos que existen actualmente pueden compendiarse, por sucintamente que se haga, en 190 páginas, quizás sea un tanto ingenuo. Y otros intentos similares y más extensos resultaron igualmente malogrados. Si uno quiere ahondar en la esencia de las muchas creencias que pululan hoy en día, tal vez lo mejor sea investigarlas por separado, aunque incluso entonces mucha de la información que se reciba quizás aparezca distorsionada por la creencia o no creencia en la fe de turno por parte de quien difunda dicha información.

Escrita hace 10 años · 0 votos · @EKELEDUDU le ha puesto un 4 ·

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