CON LA NECESARIA IMPARCIALIDAD por EKELEDUDU

Portada de LOS JESUITAS: UNA HISTORIA DE LOS SOLDADOS DE DIOS

Prácticamente desde su aparición, los jesuitas se vieron inmersos en la polémica y fueron objeto de infinitas acusaciones, algunas contradictorias. Por ejemplo, en su momento se dijo de ellos que eran algo así como serviles esbirros del Vaticano, mientras otros, por el contrario, insistían en que la orden no tenía la menor intención de obedecer al Papa. Esto nos habla de que hay, o había, un prejuicio o quizás un deseo de pensar mal tratándose de los jesuitas. De ahí a que todos ellos fueran un dechado de santidad hay, por supuesto, un largo trecho. Incluso en Argentina, su labor misionera parece haber tenido intenciones y resultados muy disímiles; y así, tuve la oportunidad de encontrar alguna persona que los alaba por su labor en el nordeste argentino, pero tiene una pésima opinión de su actuación en al menos algunas regiones de la provincia de Córdoba.

Por otro lado, no cabe duda de que la orden fue en muchos aspectos bastante progresista. Muchos jesuitas demostraron gran interés por la ciencia, debiéndoseles reconocer unos cuantos aportes en distintas ramas de la misma.

En este libro, Jonathan Wright, especialista en movimientos religiosos formado en Oxford, revisa la historia de la Compañía de Jesús desde su misma génesis hasta los tiempos presentes y hablándonos también de sus perspectivas para el futuro. Algo para destacar es la decidida imparcialidad del autor. Cuando tiene que criticar o poner en tela de juicio la actitud de los jesuitas, no vacila en hacerlo. Por ejemplo, no disimula que ante los horrores del nazismo, sólo unos pocos jesuitas alzaron valientemente sus voces para denunciarlos o combatirlos, como era su deber; si bien, admite, esta tibia actitud caracterizó en general a la Iglesia entera, no sólo a ellos. Tampoco disfraza la tendencia quizás cobarde de algunos jesuitas de lo que él llama reserva mental: contestar una cosa y mentalmente agregar otra que altera por completo lo dicho en voz alta. Cabe aclarar que esto tenía lugar en épocas de persecución religiosa y es por lo tanto humanamente comprensible así como lo expone Wright, pero si nos ponemos estrictos, habremos de reconocer que lo que hacían estos jesuitas en particular era mentir. No tenían vocación de mártires. Otros, por el contrario, sí la tenían, a un grado decididamente vanidoso, como sus enemigos se apresuraban a destacar. Wright no oculta nada de esto, aunque muchas veces la crítica que expone es, precisamente, al de los enemigos de la Compañía y no la propia. Pero basta para darles a aquéllos la razón cuando parecen tenerla.

Sin embargo, tampoco escatima argumentos para defender a la orden cuando ésta merece ser defendida. Tampoco en este caso se muestra muy personal. Simplemente, intenta razonar sobre los fundamentos de cada acusación que se achaca a los jesuitas, y lo logra. Reconoce los avances científicos a los que contribuyeron los jesuitas, y nos habla de ellos a medida que se presenta la ocasión, Cuando alguno de sus enemigos lo fue simplemente por mero interés, como el marqués de Pombal, lo destaca, pero siempre sin exaltaciones ni pasiones.

Y además de toda la información que aporta, respaldada por una abundante bibliografía y notas finales que indican en muchos casos la procedencia particular de dicha información, creo que es ése el principal mérito de este libro: la imparcialidad, que cada vez resulta más rara de encontrar tratándose de ensayos de temática cristiana. O son condenatorios mucho más allá de lo admisible, o denodados defensores de la Iglesia a rajatabla. Los jesuitas es obra de un autor que no encuentra motivos particulares para hacer una cosa ni la otra, y por lo tanto, resulta tanto más valiosa. Bienvenida sea...

Escrita hace 10 años · 0 votos · @EKELEDUDU le ha puesto un 10 ·

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