LOS OWENS, PALADINES DE LA FAUNA SUDAFRICANA por EKELEDUDU

Portada de EL LLAMADO DEL KALAHARI

Esta es la historia de dos ejemplares de una especie amenazada de extinción; los verdaderos amantes de la Naturaleza. Que no son ésos que se van de campamento llevándose la ciudad a cuestas y dejando una parte de ella en el campamento bajo la forma de botellas de vidrio vacías, envases plásticos y otras "lindezas" que quedan de recuerdo en los sitios que visitaron. Ni tampoco esos otros que, escopeta en mano, empiezan a depurar la fauna local, a veces sin que les importe un comino respetar las leyes de caza del país en que ejercen su detestable deporte (cuando ellos se atrevan a correr con veinte tipos detrás disparándole un nutrido fuego, escucharé sus loas en favor del mismo). No: Mark y Delia Owens se fueron al Africa en busca de un lugar agreste y solitario; y luego de hallarlo y pasar varios años en él, descubrieron que les costaba tratar con algunos viejos conocidos. Quizás, porque pertenecían más a ese Kalahari que tanto amaban que a la locura y el vértigo citadino. Viajaron también con fines científicos: se proponían estudiar los grandes carnívoros de aquella región. Y en base a sus descubrimientos, ayudar a proteger la fauna.

Esta es la emocionante aventura de dos chiflados que se pusieron el nudo al cuello sin saber cuán cierto era aquello de que "Dios aprieta, pero no ahorca". Con recursos económicos ajustadísimos, volaron hacia su paraíso africano, paraíso del que varias veces temieron ser expulsados. Por sus tribulaciones financieras, que en el último instante, como en toda buena obra de suspenso, se aliviaban merced a una subvención inesperada. Por la barbarie de la guerra, que no se interesa por la preservación de la vida humana y de la silvestre, mucho menos. Por un millón de contratiempos que afrontaron con extraordinario valor... Pero ellos siguieron firmes en ese paraíso, aun cuando a veces amenazara volvérseles infierno por sequías interminables, incendios, alguna enfermedad.

Y gracias a que ellos resistieron existe este libro hermoso e inolvidable, divertido y cruel, que nos hará reír con gallinas de guinea que se resisten a ser cazadas, cálaos pedigüeños y hienas ladronas de pavas, y nos enseñará a querer como si los tuviéramos bajo nuestro cuidado, a unos cuantos cazadores de cuatro patas: leones como Bones, Muffin y Moffett, hienas como Pepper, Patches y McDuff. Los veremos nacer, crecer; en algún caso, los veremos también salvarse increíblemente de lo que parecía una muerte segura. Y por desgracia, y muchos de nosotros con los ojos tan arrasados en lágrimas como los propios autores, a muchos los veremos morir bajo las armas de fuego del hombre o a causa de las alteraciones que él hace en el ambiente en que viven. Como seremos también impotentes testigos del avance de la civilización sobre ese inhóspito Edén, bajo la forma de unos empleados de la industria minera cuya sinceridad resulta cuando menos dudosa y a quienes odiaremos ni bien lleguen.

Por último, asistiremos al momento más duro de todos los que debieron afrontar los Owens durante sus años en Africa: el de la partida de regreso a la mal llamada civilización. Un destino que ellos no deseaban. Ellos querían quedarse en el Kalahari; pero para proteger lo que tanto amaban debían renunciar a él, publicar sus investigaciones y, sin duda, prepararse para una larga lucha contra burócratas indiferentes y masas ignorantes.

De todo eso y mucho más trata EL LLAMADO DEL KALAHARI, que incluye unas cuantas fotografías en blanco y negro, entre las cuales emociona una en particular, que muestra a Pepper acercándose a Delia. Otra de las tantas, en la que se ve a la hiena McDuff, puede verse en el sitio de la Fundación que los Owens crearon para la preservación de la vida silvestre, y cuyo enlace se adjunta al pie de la presente reseña. Creo que no hace falta aclararlo: éste es un libro que me robó el corazón... Y a la vez me lo destrozó.

Escrita hace 10 años · 0 votos · @EKELEDUDU le ha puesto un 10 ·

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