RESEÑA LA CAMARERA por Yume

Portada de LA CAMARERA

Melissa Nathan nos presenta otra de sus divertidas novelas con La camarera. Como bien podemos adivinar por el tipo de portada y sus colores, se trata de una novela romántica, pero no por ello menos buena que otras.
Katie Simmonds es una joven camarera que no tiene muy claro cuál es su vocación en la vida. Unas veces quiere ser profesora, otras, directora de cine, y ahora, psicopedagoga. No obstante, nunca consigue dejar su trabajo como camarera.
A pesar de todo ello, Katie consigue tirar hacia delante, hasta el momento en el que su jefe decide vender el café en el que ella trabaja. Las cosas no pueden ir a peor porque seguramente la echarán pero se dará cuenta de que su vida sí puede empeorar (y mucho) en el momento en el que descubra quién es su nuevo jefe, alguien a quien no querría ver por nada del mundo…
Este es el argumento de La camarera, y aunque en un principio pueda parecer muy manido, a lo largo de la novela descubrimos que no es así. Encontramos algunos tópicos pero estos se pueden pasar por alto y disfrutar del libro que tenemos en las manos.
Si bien es cierto que la protagonista de la historia es Katie, en algunos momentos puede parecer una novela coral, pues el resto de los personajes adquieren papeles importantes y se encuentran estrechamente relacionados con ella, pero también porque en muchas páginas los encontramos a solas, fuera del Café o sin estar con Katie. Estos personajes de los que hablamos son los dos mejores amigos de la camarera: Sukie y Jon, el compañero de piso de Katie. La primera es una actriz que no logra dar con su talento y que trabaja con Katie en el Café, y Jon, es el típico escritor frustrado que necesita un poco más de confianza en sí mismo. Otro personaje que también tiene sus propias páginas e historia es Matt, el lavaplatos del Café, un adolescente que intenta ser distinto a sus compañeros y encontrar a la chica de sus sueños.
El resto de personajes podríamos considerarlos secundarios, pues pasan por el libro sin pena ni gloria y son absolutamente prescindibles. Un chef de cocina ligón, una camarera explosiva pero con el cerebro hueco, ex novias muy celosas…
En cuanto al protagonista masculino, en este caso Dan, el hombre por el que Katie suspira, tiene un papel un tanto contradictorio. La escritora nos lo intenta mostrar como un hombre triunfador y seguro por las descripciones que suele hacernos de él, pero todo lo contrario nos demuestra sus acciones, y en algunas ocasiones llega a convertirse en una marioneta. Es tan sólo al final de la historia cuando tomará sus propias decisiones.
Lo mismo ocurre con Katie. Al principio es una chica muy insegura, que no tiene claro lo que hacer. También es egoísta y con muy mal humor. A medida que va avanzando el libro, el lector se pregunta si en algún momento decidirá cambiar o por el contrario continuará siendo la misma chica incapaz de tomar decisiones por sí misma, incapaz de arriesgar. Pero como Dan, al final de la novela será cuando decida dar un giro radical a su vida.
Sucede que en algunos momentos la vida de Katie es tan monótona que el lector prefiere saber sobre sus amigos o compañeros del trabajo antes que de ella, no obstante, siempre acaba sucediendo algo para poner la atención de nuevo en la protagonista.
La narración es sencilla, pues como ya sabemos, lo que se pretende con este libro es amenizar al lector, que pase un buen rato con la historia y con los personajes que se nos dibujan en ella. En cierto modo, Melissa Nathan lo consigue, aunque a veces los diálogos resulten un poco aburridos o los personajes un tanto contradictorios.
No obstante, yo lo recomendaría para pasar un buen rato en este caluroso verano, porque sí es cierto que hay algunos momentos muy divertidos en la novela y en el fondo, al final acabas encariñándote de la alocada protagonista.


*Publicada en La biblioteca Imaginaria.

Escrita hace 11 años · 0 votos · @Yume le ha puesto un 7 ·

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