ORIGINAL, AUNQUE NO SEA DEL TODO LO MÍO por EKELEDUDU

Portada de GUARDIANES DE LA NOCHE

Antón Gorodetski no es un mortal común; es un "Otro", un ser con poderes mágicos que convive con nosotros, pero capaz de adentrarse también en una especie de mundo paralelo denominado el Crepúsculo. Pero además de un Otro, Antón es un integrante de la Guardia Nocturna. ¿Qué significa esto? Pues que entre los Otros hay seres que utilizan su poder para el Bien y otros para el Mal, los Luminosos y los Tenebrosos. Hace siglos, temerosos de que su eterna guerra sin definición acabara provocando una hecatombe, la Luz y las Tinieblas firmaron el Gran Pacto por el que dejarían de combatirse mutuamente, pero hay desconfianza y tensión entre ambos bandos, comprometidos a limitar y regular el uso de sus respectivos poderes. Y debido a dicho recelo se vigilan mutuamente: la Guardia Diurna, integrada por Tenebrosos, se ocupa de que los Luminosos no abusen de sus fabulosas aptitudes tratando de enderezar demasiadas cosas torcidas; en tanto que la Guardia Nocturna recluta a siervos de la Luz para cuidar que los Tenebrosos no trasgredan ciertos límites preacordados, llevando más allá de lo admisible su tendencia a hacer el mal. Vale decir, que Tenebrosos y Luminosos pasan a ser algo así como, respectivamente, demonios y ángeles atados de pies y manos por cada Guardia.

En ese curioso contexto fantástico, Antón, por lo demás, parece tal cualunque y normal como cualquier hijo de vecino, poderes o no poderes, magia o no magia, Luminosos o Tenebrosos. Tiene un jefe que en ocasiones es menos simpático que un dolor de mueles: puede sentir envidia y hasta cierto ruin deseo de desquite; y convive con vecinos con los que a veces es un tanto complicado llevarse bien, tanto más cuanto que entre ellos hay una familia de vampiros, militantes por lo tanto del bando Tenebroso al que él contribuye a mantener a raya. Hasta complica más esa situación simpatizando con Kostia, el vampirito adolescente que, en definitiva, no es por ahora mucho más que un chiquilín alocado y revoltoso, pero que podría algún día convertirse en algo mucho más odioso y siniestro.

GUARDIANES DE LA NOCHE, novela cuyo argumento se desarrolla en Moscú, es el primer libro de una saga literaria continuada luego en GUARDIANES DEL DÍA, GUARDIANES DEL CREPÚSCULO y LOS ÚLTIMOS GUARDIANES. Ambientada en Moscú, es sin dudas una novela hija de la Guerra Fría, esa otra época de tensión durante la cual Estados Unidos y la Unión Soviética se gruñían y se tiraban de tanto en tanto algún mordisco aquí y otro más allá, pero sin atreverse a medir fuerzas en un enfrentamiento a gran escala que podría haber derivado en una Tercera Guerra Mundial. La Guardia Nocturna y la Diurna resultan antipáticas por igual, debido a los escasos escrúpulos que demuestran a la hora de sacrificar peones para lograr sus fines. Esto, a pesar de que lo mismo entre Luminosos que entre Tenebrosos se observen individuos capaces de suscitar simpatías. Se debe señalar que esa abundancia de grises en un tipo de literatura donde los personajes tienden a polarizarse en buenos y malos, contribuye a la credibilidad del relato pese a los muchos elementos fantásticos manejados por el autor. Personalmente diría que me quedo con Frodo luchando contra el Anillo Unico que puja por dominarlo en EL SEÑOR DE LOS ANILLOS, o con Harry Potter enfrentándose a Lord Voldemort y sus Mortífagos en la exitosísima saga creada por Joan K. Rowling; pero por otro lado es imposible no admitir que GUARDIANES DE LA NOCHE es una obra original y amena, a años luz de distancia de mediocridades tales como SHADOWMANCER o EL ÚLTIMO DESEO. Lo curioso es que no le tenía mucha fe. Me alegro enormemente de haberme equivocado.

Escrita hace 10 años · 0 votos · @EKELEDUDU le ha puesto un 7 ·

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