¡A ENLISTARSE! por EKELEDUDU

Portada de LEGIONARIO, EL MANUAL DEL SOLDADO ROMANO

Hay muchas formas de enseñar Historia, y si pocos se entusiasman por aprenderla, quizás sea menos culpa de los alumnos que de los profesores. El libro que comentamos en esta ocasión es una acabada muestra de ello. Philip Matyszak, su autor, evade los lugares comunes y el estilo habitual de los ensayos convencionales, e introduce a sus lectores en el mundo de la Roma Antigua, más exactamente en el año 100 A.C., dirigiéndose a nosotros como si fuéramos ciudadanos o al menos habitantes del Imperio Romano, en ese momento gobernado por Trajano, quien se dispone a combatir a los dacios al mando de su rey Decébalo, en lo que hoy sería Rumania. Tras situarnos temporal y geográficamente, nos incita a formar parte del Ejército romano con un entusiasmo no menor que el empleado por los Estados Unidos para reclutar sus marines; y acto seguido pasa a detallar todo lo que podemos esperar en caso de acudir a tal convocatoria, comenzando por los requisitos necesarios para ser legionario y qué otras opciones tenemos si no pudiendo o no queriendo ser parte de las legiones, de todos modos queremos seguir una carrera militar. Luego pasa a examinar otros aspectos, como el equipo, el adiestramiento, un repaso de nuestros principales enemigos y de las armas y tácticas que se emplean, la vida en el campamento y durante una campaña, cómo tomar una ciudad y cómo comportarse durante una batalla y lo que sobreviene a la misma.

Es muy astuto de parte del autor la forma de encarar su obra. Quién más, quién menos, todos nosotros hemos fantaseado alguna vez con haber vivido en una civilización antigua, o con poder visitarla merced a algún recurso como, por ejemplo, una máquina del tiempo. Todavía más, en algún momento a todos nos sale el niño interior ávido de acción y aventura. Jugando con nuestra imaginación, el autor nos da el gusto en ambos puntos. Claro que el simple recurso le valdría de muy poco si no fuera porque su estilo es sencillo, ameno y abundante en humor a veces teñido de negro, como cuando describe una de las formas de abandonar la vida militar, "mortuus est". No cabe duda de que nuestro niño interior se divertirá a lo grande, mucho más que en el mejor parque de diversiones; pero mientras nos divertimos, también aprenderemos mucho. Sabremos que los centuriones no eran tan apreciados por sus tropas como Hollywood a menudo quiere hacernos creer (obviamente, porque el protagonista de turno era un centurión y el héroe del filme y por lo tanto no había que hacerle propaganda adversa), la importancia de la dolabra, qué era una formación en testudo, el trabajo que implica una armadura de placas por la necesidad de mantenerla en buen estado, cómo un escudo puede ser también un arma de ataque y muchas cosas más que no vale la pena adelantar aquí. El libro las hace mucho más interesantes de lo que podría hacerlo un servidor.

Mención aparte merece la presentación misma de la obra. Se trata de un libro de tapa dura, de papale excelente y que no sólo incluye dibujos y fotografías de restos arqueológicos, sino otras fotografías de actores caracterizados como soldados romanos, ilustrando escenas de la vida militar romana. Lamentablemente, todo eso encarece el precio; pero garantizo que quien lo pague, no quedará decepcionado.

Escrita hace 10 años · 0 votos · @EKELEDUDU le ha puesto un 10 ·

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