LA ETERNA LUCHA ENTRE EL HÉROE Y EL MONSTRUO por EKELEDUDU

Portada de MITOS Y LEYENDAS DE DRAGONES

Citada por Alejo Cuervo en su prólogo a la Colección Fantasy de Editorial Martínez Roca (en Volkhavaar, de Tanith Lee, que iniciara dicha colección), escribía la gran Ursula K, Le Guin en WHY ARE AMERICANS AFRAID OF DRAGONS?: " La fantasía es verdadera, por supuesto. No es real pero es verdadera. Los niños lo saben. Los adultos lo saben también, y precisamente por ello muchos temen la fantasía". Y añadía cuervo:"La fantasía es verdadera , y quienes la desprecian han matado al niño que llevan dentro, han matado la eterna capacidad de maravillarse de su propia naturaleza y de sus sueños". Perfectas palabras para responder a los eternos miopes intelectuales que contemplen desdeñosamente al género fantástico en particular, y para presentar a la criatura que, quizás más que ninguna otra, viene a dar sentido a las palabras de Le Guin. Porque no existen los dragones, y aun así son verdaderos. Se confunden en cierto modo con esa especie de parientes suyos que fueron los dinosaurios. Unos y otros resultan fascinantes y aterradores y derivan, quizás, en el miedo a los reptiles, que se encuentran entre las criaturas más temidas por el ser humano. Miedo que quizás llevemos en los genes, heredado de aquellos primitivos mamíferos que sobrevivían a duras penas en un planeta dominado por reptiles gigantescos... Pero, además, en el dragón royendo los huesos de su más reciente víctima están nuestros más profundos y poderosos temores carcomiendo nuestros propios huesos, y en su malévola y poderosa figura está nuestro propio lado oscuro dominando nuestro corazón. Hasta que. no podía ser de otra manera, surge, de un rincón insospechado de nuestro espíritu, el héroe que viene a enfrentar al monstruo. El cual, conforme al mito y la leyenda, custodia un tesoro; ¿y cuál más valioso que el hallazgo de la superación de nuestros propios límites? Así es la vida para quienes saben vivirla de verdad: una sucesión de pequeñas epopeyas en las que algo para nosotros terrible viene a desafiar nuestra osadía y voluntad.

En una de las hermosas dedicatorias hechas por autor e ilustrador al comienzo de esta obra se rinde homenaje a este héroe interior que todos llevamos adentro. Sigue un prólogo que nos habla un poco del concepto del dragón y de los mitos y las leyendas. Y acto seguido, la eterna contienda entre nuestras más tenebrosas emociones y nuestro flanco más bello y luminoso aparece recreada en diecinueve historias tomadas de la mitología y seleccionadas por Máximo Damián Morales, el autor de aquella pequeña y encantadora obrita que fue LA LEYENDA DEL DRAGÓN GALÉS, cuyos ameritaban comentar alguna otra obra suya. Así encontramos diecinueve combates entre héroes y dragones. Hay para todos los gustos: algunas están protagonizadas por guerreros mitológicos muy conocidos como Thor, Jasón, Hércules, San Jorge o San Miguel Arcángel, en tanto que en otros el rol principal lo ocupan figuras menos conocidas como Krak el zapatero o Gilles de Chin; en varias triunfa el héroe, pero en otras es derrotado, algo que si uno lo piensa es justo porque lo que vale, después de todo, es el esfuerzo y el valor, y no el éxito y el fracaso. Algunos triunfan sobre el dragón merced a su fuerza o sus agallas, otros gracias a su astucia. Encontramos dragones celtas y alemanes, belgas y polacos, medievales y mesopotámicos, paganos, artúricos y cristianos. Acorde con cierta mentalidad muy en boga en la literatura y el cine de hoy en día, hallamos incluso un dragón sabio y bueno en EL PEDIDO DEL DRAGÓN, una leyenda proveniente de China, cuya cultura veía en general con buenos ojos a los dragones, tomándolos por criaturas benévolas. También los vemos pasar a ser de victimarios a víctimas en historias donde, ya amansados por el héroe o heroína de turno, son destrozados por una muchedumbre vengativa.


Parece evidente que el propósito de Morales es sobre todo retrotraernos a nuestra niñez y deleitarnos con historias que en nuestra infancia nos resultaban fascinantes o podrían habérnoslo parecido. Por ello somos incapaces de reprocharle que algunas de sus historias nos sean demasiado conocidas. No por serlo dejan de ser nuestras favoritas. Por otra parte, incluso en muchos casos en que la historia nos resulta harto conocida, a menudo se dan detalles que no lo son tanto, por ejemplo en THOR Y EL DRAGÓN MIDGARD (extrañamente, en ésta algunos detalles nos recuerdan menos al auténtico dios nórdico del trueno que al superhéroe de Marvel -como por ejemplo, un error en la descripción de la cabellera, que en un momento es roja como en la mitología y en otro es rubia como en la historieta-; hecho que tal vez se comprenda si tenemos en cuenta que fue este último quien nos introdujo a muchos de nosotros, y quizás también a Morales, en la mitología germanoescandinava).

Varias de estas historias presentan más de una versión. El autor nos habla un poco de ello en el prólogo ya mencionado y a menudo, al referirnos una historia en particular, nos habla de dos o más versiones de la misma o se excusa porque la que él expone fue hecha aunando muchas de ellas en una sola.

Mención aparte para el ilustrador, Fernando Molinari, que goza de una interesante trayectoria profesional y algunos de cuyos trabajos nos recuerdan un poco los de Brian Froud. Se le nota que, como el propio Morales, puso el corazón en esta obra.

Un libro que instruirá, apasionará y, por sobre todo, se hará querer.

Escrita hace 10 años · 4 puntos con 2 votos · @EKELEDUDU le ha puesto un 10 ·

Comentarios

@Tharl hace 10 años

No hace mucho me contarón que en los origenes del mito del dragón -creo que proviene de Oriente pero de esto no estoy seguro-, éste simbolizaba lo bueno, el poder, el "imperio" y no echaba fuego por la boca, sino era su aliento en sí el arma mortal. Al parecer con el tiempo surgió la figura del heroe valiente y bondadoso que desafia al poder y al dragón, cambiado así los roles. Además cambiaron el hedor por el fuego.

Buena reseña! Y como sigas con estás fichas y reseñas voy a hacer más interminable mi whistlist, me están entrando ganas de volver a ese género que tenía algo olvidado y que es la fantasia (épica o no)

@Tharl hace 10 años

No hace mucho me contarón que en los origenes del mito del dragón -creo que proviene de Oriente pero de esto no estoy seguro-, éste simbolizaba lo bueno, el poder, el "imperio" y no echaba fuego por la boca, sino era su aliento en sí el arma mortal. Al parecer con el tiempo surgió la figura del heroe valiente y bondadoso que desafia al poder y al dragón, cambiado así los roles. Además cambiaron el hedor por el fuego.

Buena reseña! Y como sigas con estás fichas y reseñas voy a hacer más interminable mi whistlist, me están entrando ganas de volver a ese género que tenía algo olvidado y que es la fantasia (épica o no)

@EKELEDUDU hace 10 años

Hasta donde sé, el mito del dragón es universal. Los libros que leí sobre el tema coinciden en afirmar que el dragón oriental era en general benévolo y estaba asociado más al agua que al fuego; mientras que en Occidente era el monstruo que vomitaba llamaradas y al que tenía que matar el héroe. Yo todavía no profundicé en mi lista de deseos, y me temo que también amenaza ser interminable, si te sirve de consuelo.