UNA BRÚJULA PARA LA AVENTURA por Hamlet

Portada de LA VUELTA AL MUNDO EN 80 AVENTURAS

Eso es precisamente lo que me parece este interesante libro que el novelista y crítico de cine José María Latorre dedica al cine de aventuras, uno de sus géneros predilectos, también mío, en la prestigiosa colección de libros de Dirigido. Ahora bien, ¿Qué es el cine de aventuras? Partiendo de la base de que no hay géneros cinematográficos en estado puro, Latorre inicia su libro con una excelente y lúcida introducción, ¡de casi 50 páginas!, donde pretende deslindar y acotar este enmarañado concepto, al tiempo que explica cuales han sido los motivos que le han llevado a seleccionar unas películas y no otras, hasta sumar un total de ochenta. El acertado título de este magnífico artículo no podía ser otro que “Preparativos de un viaje”, ya que prepara el terreno, aclarando ciertas nociones relevantes, antes de empezar con esa variopinto itinerario de películas que van desde clásicos silentes como “El ladrón de Bagdad” (1924) de Raoul Walsh hasta obras más recientes como “Parque Jurásico” (1993) de Spielberg, pasando por reputadas joyas como “ Los contrabandistas de Moonfleet” de Fritz Lang, “El mundo en sus manos” de Raoul Walsh, “Scaramouche” de G. Sidney o “Lawrence de Arabia” de David Lean, por citar solo algunas. No obstante, Latorre no nos propone como pudiera pensarse las que a su juicio son las mejores películas de aventuras si no las más representativas, lo que redunda en que algunas de ellas pese a su fama sean fuertemente atacadas y criticadas.
Otro de los aspectos curiosos de este interesante libro es que, siendo Latorre novelista y voraz lector, no se limita únicamente a analizar las películas seleccionadas si no que, en algunos casos, habla más de las fuentes literarias que las inspiraron que de las películas en cuestión. Esta faceta quizás pueda defraudar a aquellos exclusivamente interesados en el arte cinematográfico pero, sin duda, será tremendamente más atractiva para aquellos que también gustan de la literatura de aventuras. Es más, en algunos casos, Latorre parece perder de vista su objetivo (¿o no?) y acaba reproduciendo pasajes enteros de algunas de ellas, eso si exquisitamente seleccionados, o haciendo profusas menciones a lo que críticos literarios u otros novelistas han dicho de ellas o de su autor. En ese sentido este libro constituye una provechosa brújula no sólo del cine de aventuras si no del género de aventuras en un sentido más amplio.
En definitiva, Latorre ofrece un libro de cine desacostumbradamente heterodoxo y rico en matices, donde la vasta cultura de su autor se palpa en cada página, también su implacable juicio, y que no sólo se lee con interés si no también con amenidad, disfrute y sorpresa. Es lo más parecido a una estimulante aventura, donde nunca se acaba igual que se empieza, o, como diría Nietzsche, un pozo al que ningún cubo desciende sin subir con algo de valor.

Escrita hace 10 años · 3.2 puntos con 5 votos · @Hamlet le ha puesto un 7 ·

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