LA MEMORIA DE AGOSTO por Victor

Portada de LA MEMORIA DE AGOSTO

Me ha encantado la novela. Una historia de historias que, de un modo u otro, se repiten también en la vida del resto de los mortales; como si todos estuviéramos atrapados en una red cósmica que se reproduce a si misma hasta el infinito, a través de los tiempos y de todas nuestras existencias. No hay nada tan universal y tan ligado al ser humano como los sentimientos: el amor, la melancolía o ese pellizco agridulce que te coge el estómago al evocar el tiempo pasado, y la novela tiene un especie de poder hipnótico que, de un modo sugerente y firme a la vez, induce al lector a vivir, a la par que Belén, sus propias memorias de agosto. Todo esto se consigue a través de una técnica narrativa muy acertada pues se asimila al modo en que discurren los pensamientos. No hay evocación lineal, las imágenes cobran vida en la mente sin sujeción a las reglas del tiempo y el espacio, arrancadas por el sentimiento que las va sugiriendo, y luego, como si de un juego de magia se tratara, aparecen ocupando su lugar, dando la impresión de un todo ordenado y perfecto.

Escrita hace 10 años · 3 puntos con 2 votos · @Victor le ha puesto un 9 ·

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