A.B.C. por Maria

Portada de EL MISTERIO DE LA GUÍA DE FERROCARRILES
El autor de esta reseña ha idicado que contiene spoiler, mostrar contenido.

Al empezar la novela, lo primero que llama la atención es que se sale del esquema que suelen seguir las novelas de Poirot (podría decir de Agatha Christie en general, pero hay algunas, como “Diez negritos” que lo contradirían). Hay dos diferencias básicas: la primera es que la autora nos presenta al culpable de los crímenes desde muy pronto en la narración, dejando que la intriga recaiga en cómo, y si lo conseguirá, éste será descubierto por Poirot. Un poco al estilo de la serie “Colombo”, el asesino queda presente. De este modo también, exonera teóricamente a los diferentes sospechosos que surgen a lo largo de los crímenes. En cualquier crimen siempre hay alguien que se beneficia de un modo u otro del mismo, pero en este caso los que se benefician no son investigados, puesto que ya hay un culpable.

La segunda diferencia es que se trata de, como dice Poirot, un crimen desde fuera. En principio es un crimen íntimo, cometido por alguien cercano a la victima por chantaje, venganza o algún tipo de interés romántico o monetario. Es un asesino en serie que se supone que mata “pour le sport”, como también dice el detective belga. Por tanto, supone un reto muy interesante para el detective.

Así, nos encontramos con un Poirot fuera de su elemento, y algo perdido. Sin embargo la señora Christie se guarda un as en la manga y utiliza estas diferencias a su favor, y, en un punto determinado le da la vuelta a la narración por completo. Tengo que confesar que no he descubierto al culpable, aunque sí que he sospechado que A.B.C. no era el único culpable, aunque mis pesquisas se dirigían más bien hacía Lily o incluso Megan. También estaba segura de que Cust era el que cometía los crímenes, aunque no fuera él la mente detrás de los mismos. Chapeau, un final muy interesante, aunque el resto de la narración no es tan afilado como en otras novelas de la autora.

Escrita hace 10 años · 0 votos · @Maria le ha puesto un 7 ·

Comentarios