PÍDEME QUE MUERA Y MORIRÉ por Maria

Portada de EL ANCHO MAR DE LOS SARGAZOS
El autor de esta reseña ha idicado que contiene spoiler, mostrar contenido.

En esta reseña no hay spoilers sobre “El ancho mar de los Sargazos” (entre otras cosas porque no hay spoiler posible para cualquiera que haya leído “Jane Eyre”), pero sí es posible que haya spoilers sobre “Jane Eyre” que se me hayan escapado directa o indirectamente, aunque he intentado ser cuidadosa.

La primera vez que leí “Jane Eyre” me impactó muchísimo el personaje de Bertha –personaje del que no añadiré más porque quien haya leído el libro sabrá a qué me refiero, y quien no lo haya leído debería descubrirlo por sí mismo-. Tanto que cuando acabé el libro, no podía dejar de pensar en su triste e injusto destino y en los curiosos cargos de los que la acusaba el señor Rochester, tan ingleses y tan victorianos. Jean Rhys debió sentir algo similar –quizás aún más pronunciado en ella, nacida en Dominica, hija de padres ingleses- por la pobre Bertha. Por eso, como lectora, decidió concederle una historia y darle una voz, porque sólo una gran lectora puede escribir un homenaje a una novela tan sincero como éste. Y sólo una gran escritora podría haberlo hecho tan magníficamente. Y así escribió “El ancho mar de los Sargazos”.

La traductora de mi edición no parece estar tan segura de que la protagonista sea este personaje, teniendo en cuenta algunas notas al pie de página, pero para mí resulta obvio. Hay algunas diferencias: según mi edición de “Jane Eyre”, el personaje se llama Bertha Antoinetta Mason, mientras que en la de Rhys se nos presenta como Antoinette Cosway, y después Mason; más tarde su marido pasará a llamarla Bertha y, al fin y al cabo, del único modo que la conocemos en la novela de Charlotte Brontë es a través de su marido. Hay otros detalles, como que el señor Mason es el padre natural de la chica, mientras que en esta novela es su padrastro, pero no dejan de ser detalles. Lo importante, lo que marca su destino y el de su marido está ahí. Creo que la tercera parte del libro, que relata dos escenas concretas de la novela “Jane Eyre” no deja lugar a dudas. No sé si Jean Rhys dejó dicho específicamente quién era su protagonista, pero yo la he identificado directamente con Bertha, y así he leído el libro. Me gusta que Bertha tenga una historia propia. Y me gusta que sea ésta.

La novela es increíblemente bella, seductora como la propia Antoinette y la selva que la rodea (algo que me recuerda a otra de las hermanas Brontë, Emily y su Heathcliff similar a los páramos que le rodeaban en “Cumbres borrascosas”). Olores y sensaciones se entremezclan para conseguir llegar al esperado –si has leído “Jane Eyre”- clímax. Un libro maravilloso, cuando relea “Jane Eyre” lo tendré muy presente, y cambiará mi modo de entender al silencioso personaje que tanto me llamó la atención la primera vez que lo conocí.

Escrita hace 10 años · 4 puntos con 2 votos · @Maria le ha puesto un 9 ·

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