SIETE CUENTOS por Maria

Portada de LOS MEJORES CUENTOS

Creo que la definición de “los mejores cuentos” le queda grande a esta recopilación de historias breves de Scott Fitzgerald, incluso para una incondicional como yo. En mi opinión, sólo dos de los relatos merecen ese epíteto. Una pequeña joya, como es “Bernice a lo garçon” y “Regreso a babilonia”. Es curioso el contraste entre los dos relatos, la inocencia e ingenuidad del primero y la amargara del segundo. Casi como un antes y un después. “Bernice a lo garçon”, que con un comienzo más bien flojo ha culminado en un final brillante, formando una hermosa y extraña metáfora de cómo funciona la sociedad (porque aunque esa sociedad en concreto no existe ya, no me cuenta demasiado hacer una traslación temporal). Pobre Berenice, convertida en una Maria Antonieta moderna y/o modernista. El segundo, “Regreso a Babilonia” es impactante por lo autobiográfico y desgarrador del relato. Casi todos los relatos de Fitzgerald tienen un importante componente autobiográfico, y un reflejo de su vida y la de su mujer Zelda, pero en éste en concreto me ha parecido más tangible y más autocrítico. Es el relato de una enorme resaca, la de los locos años veinte que culminó con el terrible fin de fiesta que supuso en el crack del 29; y como los supervivientes de la fiesta tratan de recoger los pedazos, y, en fin, sobrevivir también a la resaca.

“Un viaje al extranjero” es también un relato que merece la pena –y también con un importante componente autobiográfico- y resulta muy interesante por el juego de dobles y de espejismos que se desarrolla durante el relato. Me ha parecido que el relato desaprovechaba un poco tan interesante idea, pero he leído que Fitzgerald la desarrolló más tarde en su novela “Suave es la noche”, así que cuando lo lea lo comprobaré..

“El curioso caso de Benjamín Button” tampoco me parece digno de pertenecer a este pretendido top ten, a pesar de su popularidad por la adaptación cinematográfica de hace un par de años. Lo más destacable es la hilarante y triste reacción del padre del insólito niño y el final, que sí consigue causar emoción. Me parece que Fitzgerald se sentía más cómodo en las historias cortas que le son características, aunque hay algún que otro relato que se sale de la norma y que sí me han parecido a la altura del resto, como “Un diamante tan grande como el Ritz”; algo parecido debían pensar sus coetáneos, teniendo en cuenta lo que le costó vender el cuento. Como apunte final al respecto, la adaptación de Fincher no tiene absolutamente nada que ver con este cuento, salvo la evidente y extraordinaria característica que tiene Benjamin. Y, a pesar de lo dicho, en mi humilde opinión sale ganando el relato.

El resto de relatos, sin resultar malos o imposibles de leer, no llegan al nivel de los anteriores. “El palacio de hielo”, con su lucha Norte-Sur me ha parecido más insípido, quizás con poca profundidad, aunque sí que es verdad que es un tema al que volvería más tarde el autor durante su carrera. Prometía más al principio. Y “La última belleza”, en la que por cierto regresa al mismo escenario de “El palacio de hielo”, Tarleton, Georgia, igualmente me ha resultado falto del encanto que tienen los relatos de este autor. “El niño rico”, a pesar de ser uno de sus relatos más conocidos, tampoco me ha causado un impresión especialmente reseñable.

En definitiva, una selección un poco heterogénea y quizás demasiado centrada en la primera etapa del autor, de modo que algunos temas pueden resultar repetitivos en una selección tan pequeña.

Escrita hace 10 años · 4.5 puntos con 2 votos · @Maria le ha puesto un 7 ·

Comentarios

@Faulkneriano hace 10 años

Buena reseña, María. Sigues con Scottie ¿eh?

Regreso a Babilonia y Un diamante tan grande como el Ritz, los mejores, aunque con este hombre no hay literalmente ningún cuento malo. Para obviar las selecciones, lo mejor es leerse, sin muchas prisas, los cuentos completos en dos tomos que publicó Alfaguara. Es una de las más hermosas experiencias lectoras que recuerdo.

@Maria hace 10 años

Sí, ahí sigo poco a poco :)

Estoy de acuerdo, hasta el momento no he leído ningún relato suyo que haya podido decir que sea malo o que haya resultado una pérdida de tiempo (y eso me parece mucho decir ya). Por el momento esos son también mis favoritos. Sí, sé qué tomos me dices, por desgracia Alfaguara los ha descatalogado (o al menos yo soy incapaz de encontrarlos) y ha sacado el libro que yo me estoy leyendo, una selección de los mejores cuantos, muy amplia eso sí:
sopadelibros.

Así que poco a poco trato de reunir todos las historias cortas de Fitzgerald, que me parece que merece la pena :)