MEDIOCRE SEGUNDA PARTE por Tharl

Portada de EL PROFETA ROJO

Segunda parte de la segunda saga más famosa de Scott Card. La primera se centraba en la vida en un pueblo de unos EEUU alternativos de finales del XVIII inicios del XIX y en especial trataba de las relaciones dentro de la peculiar familia del pequeño Alvin. A esto se añade un toque religioso de lucha entre el bien y el mal que dio lugar a una obra anodina pero interesante por momentos. Ahora le toca el turno a las relaciones y guerras entre indios y blancos y al elemento "Histórico".

Desde el primer libro se sabe que el mundo es una ucronía -con especial énfasis en el folclore- en la que han cambiado varios momentos históricos y además han añadido una dimensión fantástica. La idea es buena y prometedora. Lo mejor de las ucronías es el análisis del carácter de los personajes y las siempre interesantes preguntas de "¿Qué habría pasado si...?" y si a esto le sumas el "¿Y si además existiera la magia?" la mezcla no puede ser más interesante. Card parecía ser un buen candidato para desarrollar esta idea. Por ello resulta tan irónico que en esta saga dedicada a un "Hacedor" - el segundo desde aquel tipo que convertía agua en vino - todo se deshace en manos del autor. Si en una ucronia es interesante el análisis de personajes históricos Card opta por reinventarlos, coje su nombre y cuatro cosas más y los cambia completamente. Llega al extremo de crear un Lafayette completamente antimonárquico, jacobino, amigo de Robespierre, que busca la cabeza del rey a toda costa y a favor de los golpes de estado, algo parecido pasa con un Napoleón caricaturesco y plano y con otros personajes históricos carentes de profundidad. Estoy seguro de que cualquiera más instruido en la Historia que yo verá cómo ningún personaje con nombre histórico comparte más que el nombre con su persona. Y si es interesante ver como un acontecimiento marcó la Historia y lo que hubiera pasado si hubiera ocurrido de otra forma, Card opta por cambiar cientos de acontecimientos, así su mundo "ucrónico" está casi tan cerca de lo completamente inventando que de una realidad alternativa interesante.

Además el argumento es previsible de principio a fin y lo que es peor, me ha desagradado la forma y el estilo. Bueno, tanto como desagradado no, pero es tan simple y soso que asusta. Las descripciones son pobres y escasas, los diálogos inverosímiles o infantiles por momentos. Incluso me ha hecho incluso plantearme si todos sus libros son así y simplemente me he dejado engañar por buenas ideas o qué es lo que ha pasado. De todas formas, según pasas los primeros capitulos te acostumbras al estilo y ya no desagrada, pero tampoco llega a agradar.

Aun así, el libro entretiene, es ligero y se lee en un par de días. No aporta nada pero al menos haces algo en el tren. Lo recomiendo solo a apasionados de Card y para lecturas ligeras, rápidas y olvidos aún mayores.

Escrita hace 11 años · 4 puntos con 1 voto · @Tharl no lo ha votado ·

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