LA FAMILIA DE THOMAS MANN por sedacala

Portada de LOS BUDDENBROOK

Me gusta mucho como escribe Thomas Mann. Sus libros también me gustan, pero unos mas que otros. Es lógico, también admiro mucho el texto de Cervantes, pero “El Quijote” me gusta mucho más que “Las novelas ejemplares” por ejemplo. Quiero decir que en un libro no está solo el estilo de su autor, sino también una historia, que unas veces es acertada y otras no tanto. No es lo mismo “La muerte en Venecia” que “La montaña mágica” y eso que el tema de este último libro es “a priori” verdaderamente arriesgado. Pero lo resolvió admirablemente, cosa que a mi juicio no logró, en su novela situada en la ciudad de la laguna.

Digo todo esto porque en “Los Buddenbrok” coinciden en un mismo libro una historia excelente, aunque también convencional (no lo era “La montaña mágica”), con un texto que, desde mi punto de vista, es el paradigma de la perfección a la hora de escribir. No se puede narrar mejor la vida entera de varios miembros de esta familia, con mayor elocuencia, pues nos cuenta todo lo importante, todo lo necesario. Derrocha naturalidad en el tono de la narración evitando un innecesario dramatismo. Su escritura es clara, nunca el lector se siente confundido en la maraña de abundantes personajes o situaciones (defecto de que adolecen tantos autores). Crea unos personajes que parece que se vayan a salir de las páginas del libro para hablarnos, tal es el grado de introspección en su psicología. Describe el entorno físico y social del lugar con precisión alemana (me entraron unos enormes deseos de conocer Lübeck) de tal manera que, te formas una idea de la mentalidad y la forma de ser de los alemanes, así como de sus contradicciones y sus diferencias internas (todos no son iguales). Por fin un último dato: su ironía, en todo su discurso deja entrever sutilmente un cierto tono burlón; se mofa levemente (nunca pierde la elegancia) de los defectillos y las debilidades humanas de sus personajes (en esto me recuerda mucho a mi admirado Galdós).

Se que cada lector no percibe igual lo que un autor ha escrito. Tengo la anécdota de una amiga que leyó “Los Buddenbrok” (no conocía a Mann) por recomendación mía, pero este libro entonces, tampoco yo lo había leído, y cuando quise saber su valoración, detecté inmediatamente que no le había entusiasmado, porque su respuesta fue: “Sí, está bien, te describe muy bien el ambiente de esa época en Alemania”. De manera que no le gustó pero se excuso hablando de la excelencia de sus descripciones. Ahora que yo también lo he leído no puedo salir de mi asombro, porque a mi me encantó.

Escrita hace 11 años · 5 puntos con 3 votos · @sedacala le ha puesto un 9 ·

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