MÁS ALLÁ DEL MITO DE FRANKESTEIN por GoodyAlien

Portada de FRANKENSTEIN O EL MODERNO PROMETEO

Gran clásico de la literatura, enorme mito del último siglo o más, y tremenda la sorpresa que me he llevado al leerlo. Quizá sea culpa mía, y de nuevo los prejuicios hacia una obra me habían hecho descartar su lectura hasta que varias recomendaciones me llevaron de nuevo a conocerla de verdad, en su origen.

Es sorprendente el modo en que muchas obras de la literatura, del cine, de los cuentos clásicos se sumergen en el conocimiento de la gente, cómo se insertan en la culturilla. De tal modo que crees saber de que estás hablando cuando hablas de Frankenstein, o de Drácula, o de Caperucita Roja, y en realidad no tienes ni puta idea. Solo estás hablando de parodias, de distorsiones ridículas, de ecos deformes que te han llegado a través de versiones, de adaptaciones, de bromas y de personajes derivados que van surgiendo aquí y allá.

Porque claro, en la novela que escribió Mary Shelley a los 18 años como una especie de reto entre amigos, no está el monstruo de Frankenstein que ha perdurado en la memoria colectiva. No hay aquí un hombretón feo, desgarbado, con zapatones enormes y lleno de tornillos y cicatrices, a veces bonachón, bobalicón, y siempre torpe y ruidoso. El monstruo que crea el doctor Frankenstein, un joven estudiante, sin rayos por en medio, es otra cosa. Por encima de todo, no es torpe. Es horripilante, sí, y es enorme, pero es un monstruo capaz de esconderse, de correr, de trepar, de pensar, aprender, de hacer planes... de amar y odiar como el que más.

Mary Shelley trataba en principio de crear una novela de terror, pero acabó yendo mucho mas allá, a través de 3 narradores distintos, anidados: un capitán de barco narra en cartas dirigidas a su hermana lo que un náufrago salvado cerca del polo norte le relata, y este náufrago cuenta en su historia lo que le contó una vez el monstruo.

Con estos tres puntos de vista, podemos ver cómo Mary Shelley va detallando las que son las cosas importantes de la vida, lo que merece perseguir, y los retos y problemas que van surgiendo en nuestras aspiraciones.

Quizá la parte más impresionante del libro es en la que toma la voz el monstruo (sin nombre), y va contando todas sus andanzas desde el momento de su gestación, y cómo va descubriendo quién es él, dónde está, qué le hace sentir bien, y qué mal, cómo va aprendiendo la forma de ser de los humanos, su idioma, su escritura... y el modo en que va a ser tratado siempre, debido a su terrible aspecto.

Imprescindible.

Escrita hace 10 años · 4 puntos con 2 votos · @GoodyAlien le ha puesto un 9 ·

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