MUY MUY ENTRETENIDA por Shorby

Portada de EL ESPECTÁCULO DEL VAMPIRO

Interesantísima novela, merecedora en 2001 nada menos que de un Stoker, año en el que su autor falleció dejando una gran ausencia en el terror literario.
Laymon nos renta una historia terrorífica sobre vampiros, con carnaza de la buena, y a la vez plagada de ternura, enseñándonos el valor de la amistad con un regustillo de serie B.
Nos encontramos en un pueblo estadounidense en los años sesenta. El espectáculo ambulante del vampiro causa una gran conmoción en los habitantes, pues tan sólo se mantendrá allí durante una noche. Y el lugar donde se encuentra es el llano Janks; lugar al cual envuelve una siniestra historia y cuya primera visita concede un momento importante de pánico.

La novela transcurre en veinticuatro horas, lo cual hace que se lea en un suspiro.
El protagonista nos narra, de forma clara, concisa y desde su perspectiva, escenas escalofriantes, momentos crudos y grotescos en los que se mastica y huele el mal rollo, haciendo que el lector se introduzca paulatinamente en una atmósfera inquietante, en la que el terror se origina en lo cotidiano, resultando así más real.
En general la trama es lineal, tiene algún salto temporal que es de agradecer, ya que se informa de hechos pasados que pueden ser de interés para el lector sin hacer que se desvíe de la historia propiamente dicha.

En cuanto a los personajes principales, que el autor perfila de manera impecable dejándonos cotillear en sus pensamientos de manera truculenta, tenemos a tres amigos de dieciséis años: Dwight, el protagonista de padres estrictos, al que vemos descubrir el sexo de manera natural, con pelos y señales; Rusty, el amigo bocazas, un tanto cobarde, al que gustosamente golpearíamos en más de una ocasión; y Frances/Slim, la parte femenina de este trío, cuyo nombre varía dependiendo del libro que esté leyéndose en ese momento.
Decir que durante toda la novela, son las mujeres las valientes, las de carácter decisivo y que marcan las pautas.

Como acotación, comentar que aunque la historia mantiene al lector en vilo en todo momento, puede decirse que hasta bastante avanzada la lectura no aparece nada que tenga que ver con el vampiro… de modo que nadie se espere una novela puramente de este género, porque no lo es.
El verdadero espectáculo se nos relata en las últimas páginas de manera frenética, lo cual no quiere decir que sea torpe o atropellada, sino todo lo contrario, llegando el terror y el gore de manera sustanciosa, haciendo al lector que acabe sucio y ensangrentado.

De una cosa no hay duda: Laymon entretiene, asusta y pervierte. Y eso nos encanta.

Escrita hace 11 años · 0 votos · @Shorby le ha puesto un 9 ·

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