CAPRICHOSAS EXCENTRICIDADES Y CRUELDADES DEL GLORIOSO PODER ABSOLUTO. por Tharl

Portada de JACQUOT EL DESOREJADO

En Jacquot el desorejado, Dumas nos cuenta dos historias.
Al principio del libro, Dumas tortura al lector con un innecesario prólogo o al menos innecesariamente largo dada la breve extensión del resto de la novela. En él nos cuenta como se supone que llego a sus oidos la historia que relata a continuación. Partiendo de la base de que dicha historia es probablemente falsa (no he encontrado en Internet ni en ninguna otra parte ni una sola mención a los personajes históricos del libro) poca credibilidad le queda al viaje del aventurero sesentón Dumas por el Volga. La única función que tiene el prólogo, a parte de meternos un poco en la historia, para lo que habrían bastando unas pocas páginas o incluso ni eso, es pregonar lo maravilloso que son los franceses y lo bárbara que es Rusia. Cuando Dumas en su viaje come algo medio decente es porque el cocinero es francés, dato que no deja de resaltar. Cuando un cuarto es habitable o higiénico es porque esta dispuesto a la parisina. En otras ocasiones habla de “frescos bien conservados […] de la escuela francesa de...”. Pero bueno eso lo justifica diciendo que “ya se sabe cuanto estaba Rusia atrasada con respecto a Francia”.
Además no me gusta el recurso de Dumas y otros escritores de fingir que han descubierto el siguiente manuscrito en algún lado y lo transmiten tal cual. Y menos aún en este caso, pues hace pensar a todas luces que se trata de una historia real, cuando al parecer no lo es.
No obstante, este es solo el prólogo.

Después empieza la historia de verdad, un relato del abuso de poder, la excentricidad, los caprichos y la crueldad del absolutismo, donde el autor juega muy bien con los personajes, logrando que resulten agradables al lector y en algunos escasos momentos y a pesar de su crueldad hasta justos y simpáticos. Pero tampoco se olvida de mostrar también la magnificencia, el esplendor, la grandeza e incluso la belleza de las monarquías absolutas, lastima que tanta pomposa excentricidad dependan de los caprichos de uno y se mantenga con la pobreza y la hambruna de otros.
Todo ello con un estilo ligero y simpático que contrasta con una historia dura, cruel y siniestra en la que a pesar de sus ideas no se puede evitar coger durante las escasas 100 páginas del libro cierta simpatía a su narrador principal “Jacquot el desorejado”.

Escrita hace 10 años · 0 votos · @Tharl le ha puesto un 7 ·

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