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EL VIAJE ÍNTIMO DE LA LOCURA

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Autor: ROBERTO INIESTA
ISBN/ASIN: 9788461330010
Género: Ficción literaria
Editorial: AUTOR
Fecha de edición: 2009

Sinopsis:
El viaje íntimo de la locura es la primera novela de Roberto Iniesta, alma máter de Extremoduro, una de las bandas más reconocidas desde sus inicios hasta hoy. La principal seña de identidad de Extremoduro son las letras que escribe Robe, el cual está considerado como uno de los más audaces compositores del país. En esta novela, a través de su forma original ?y única? de expresarse, nos adentra en una aventura que, además de hacernos soñar, nos permitirá ver el mundo desde una perspectiva diferente.

 
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EL VIAJE ÍNTIMO DE LA LOCURA
4.8 con 5 votos

[CONTIENE SPOILERS]

Aunque mi nota no exprese ningún tipo de especial entusiasmo, porque no lo hay, he de decir que las sensaciones que me deja esta lectura son más positivas que negativas.

Según lo entiendo yo, el libro puede dividirse en dos partes diferenciadas en tono y forma:

- La primera, metafísica y kafkiana, nos cuenta la rutinaria vida de don Severino, el gris autómata que ante nosotros se presenta y que deberá intentar encajar de manera lógica algo que no tiene explicación: su casa ha salido volando con él dentro y el periplo aéreo parece no tener fin ni escapatoria.

Comprender que el raciocinio no tiene cabida en dicha situación, para alguien tan acostumbrado a racionalizarlo todo, al orden extremo, es un duro golpe. Algo que terminará por desembocar en un conflicto interno en el que perder la cabeza será de lo más sencillo; y don Severino, dadas las circunstancias, es una presa especialmente apta para ello.

Irónicamente, será cuando coquetee (o retoce como un cochino) con la locura cuando verdaderamente pueda reencontrarse consigo mismo, con aquello que lo humanizaba y que en algún punto perdió, liberándose así de las ataduras sociales que lo convertían en un adocenado muerto en vida.

Es una primera parte que, confieso, e intuyendo que justamente a muchos les parecerá la mejor, me aburre un poco. Su supuesta originalidad formal no me dice mucho, la encuentro de una profundidad muy pretendida y resulta explicativa en exceso. Don Severino y su casa terminan siendo elementos redundantes e insufientes para mantener la tensión y, por tanto, toda mi atención. Su fondo no deja, por ello, de intuirse interesante.


– Y una segunda parte en la que, como avanzaba, y fruto del forzoso trance vital al que se ve obligado nuestro protagonista, nos encontramos a un Severino totalmente distinto y renovado: más primario e instintivo, capaz de disfrutar de las pequeñas cosas y de no dar a lo material más importancia de la que merece. Es un hombre en paz consigo mismo, con el mundo, realizado y feliz.

Este cambio de personalidad viene acompañado de una narración mucho más convencional, y también amable: la primera parte, metafóricamente hablando, era oscura y fría; ésta, al contrario, es mucho más luminosa y cálida. Y no sólo eso, sino que también irrumpen nuevas personalidades con las que Severino podrá relacionarse, algo que, hasta el momento, parecía poco o nada probable. Entre ellas una ecologista de la que Severino, otrora reprimido sexual patológico, se enamorará perdida y decididamente para, ahora sí, realizarse definitivamente (pues todos, o casi todos, preferimos el calor y la compañía de otra persona a la soledad).

Es posible que, en un primer vistazo, el convencionalismo (sentimentaloide) de esta segunda parte pueda, desde un punto de vista literario, ser considerado inferior a lo mostrado en un comienzo, pero siento que es una parte que fluye mucho más naturalmente que la anterior, sin necesidad de tanto vericueto estilístico.

La sensación final que me queda es la de un todo algo inconexo. El contraste tonal pretendido entre una y otra parte, para ejemplificar ese cambio de personalidad y de visión de las cosas, creo que se podría haber conseguido sin necesidad de cambiar tan drásticamente la forma. Elegir una u otra (yo habría optado por la segunda) puede que hubiese sido más beneficioso a la hora de aportar una uniforme continuidad.

Pero bien es cierto que el gusto final ha sido bueno: simpatizo mucho con el bienintencionado y romántico humanismo utópico del Robe. Así que ha sido una interesante, y por qué no, recomendable lectura.

Escrito por Atticus hace mas de un año, Su votacion: 6

DECEPCIÓN
3 con 4 votos

Rober, que se ocupe de ser letrista, y deje de escribir novelas. No encaja nada, no describe nada, no sabemos que paso. Al menos para mí, que lo cogí con muchas ganas, me decepcionó.

Escrito por Irez hace mas de un año, Su votacion: 5