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TOKIO BLUES (NORWEGIAN WOOD)

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Portada de TOKIO BLUES (NORWEGIAN WOOD)

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Autor: HARUKI MURAKAMI
Título original: Noruwei no mori
ISBN/ASIN: 9788483835043
Género: Narrativa
Editorial: TUSQUETS
Fecha de publicación: 1987
Fecha de edición: 2007

Sinopsis:
Una historia de amor triangular que se convierte en el relato de una educación sentimental pero también de las pérdidas que implica toda maduración. Toru Watanabe, un ejecutivo de 37 años, escucha casualmente mientras aterriza en un aeropuerto europeo una vieja canción de los Beatles, y la música le hace retroceder a su juventud, al turbulento Tokio de finales de los sesenta. Toru recuerda, con una mezcla de melancolía y desasosiego, a la inestable y misteriosa Naoko, la novia de su mejor -y único- amigo de la adolescencia, Kizuki. El suicidio de éste les distancia durante un año hasta que se reencuentran en la universidad. Inician allí una relación íntima; sin embargo, la frágil salud mental de Naoko se resiente y la internan en un centro de reposo. Al poco, Toru se enamora de Midori, una joven activa y resuelta. Indeciso, sumido en dudas y temores, experimenta el deslumbramiento y el desengaño allá donde todo parece cobrar sentido: el sexo, el amor y la muerte. La situación, para él, para los tres, se ha vuelto insostenible; ninguno parece capaz de alcanzar el delicado equilibrio entre las esperanzas juveniles y la necesidad de encontrar un lugar en el mundo. Con un fino sentido del humor, Murakami ha escrito el conmovedor relato de una educación sentimental, pero también de las pérdidas que implica toda maduración. Tokio blues supuso el reconocimiento definitivo del autor en su país, donde se convirtió en un best seller.

Etiquetas: Japón, literatura japonesa

 
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RECUERDOS DE UNA MELODÍA
4.29 con 7 votos

Fue mi primera lectura de Murakami y me fascinó. Su capacidad y maestría de “dibujar” con palabras paisajes, sentimientos, personas, la cultura y política de su país, es asombrosa. Al igual que el argumento principal con sus variadas ramificaciones, creando el autor un heterogéneo mural de sensaciones, pasiones, humor, tragedia y muerte.

El inicio es como la magdalena de Proust, que su sabor desarrolla todos los recuerdos del protagonista. En esta novela, lo que genera las evocaciones del Watanabe joven, es una canción de los Beatles. Esta añoranza da paso a la disección del alma del protagonista y a una mirada crítica sobre el tiempo, hechos y lugares de su juventud. Un recorrido nostálgico y ensoñador, una senda sembrada de amargura y dolor.

Tanto su estilo como su temática me han parecido formidables. En un principio sus descripciones tan detalladas desconciertan, algunas extremadamente minimalistas, parecen caer en la banalidad. Pero con el paso de la lectura se van apreciando y valorando en su justa medida, llegando a ser una característica favorable y seña de identidad de la novela.
Tanto los paisajes naturales (algunos con metáforas muy bellas, como el bosque con el pozo simbólico), las personas tanto física como psicológicamente, calles, ambientes, edificios o casas, están muy bien retratados y su capacidad de describirlos es asombrosa. Otro gran acierto son los diálogos que son ágiles y elocuentes, logrando delinear un excepcional cuadro de caracteres e ideas.

Supongo que lo mejor es la temática: amor, sexo (me han sorprendido las escenas tan explicitas, pues la sociedad japonesa la consideraba muy pudorosa), adolescencia, madurez, muerte, amistad, cariño, la compresión, el sentimiento de culpa, el paso del tiempo, los recuerdos, la naturaleza, etc. Son temas universales y atemporales, y lo relata de una forma amena, hábil y comprensible, con un lenguaje accesible.

Son relevantes los diferentes personajes, sobre todo los femeninos, muy bien descritos psicológicamente y muy singulares, para nada son los típicos adolescentes o personas maduras, el autor les da un toque de excentricidad y originalidad, sin perder verosimilitud.
Otro aspecto excelente son las continúas referencias literarias. Es significativo y simbólico que el protagonista lea “La montaña mágica” en su visita al sanatorio, paralelismo convertido en homenaje a la novela (o quizás al revés). Es el capítulo que más me ha gustado, con mayor interés y concentración de sentimientos de amor, dolor y muerte.

Por supuesto no me olvido de las peculiaridades de la sociedad japonesa: mentalidad, costumbres, gastronomía, la visión del mundo nipón y sus evoluciones. No deja de llamar la atención las diferencias y encuentros entre la forma de pensar oriental y occidental. Toda variedad y pluralidad en gustos, pensamientos y perspectivas aportan todo tipo de riquezas.

Por último, como es evidente, es un libro que posee “banda sonora”, es parte fundamental y esencial de la novela. Sería ideal ir leyendo el libro, y a la vez escuchar las múltiples canciones y músicas que contiene.
Me ha encantado, es una lectura aconsejable. Sólo he leído 2 novelas de este original escritor, pero a pesar de mi corta experiencia con este autor, recomiendo este relato para iniciarse en el mundo particular de Murakami.

Escrito por FAUSTO hace mas de un año, Su votacion: 10

TRAGICÓMICA HISTORIA Y PRECIOSA PROSA
4.2 con 5 votos

Me ha cautivado. Así de sencillo. Una vez pasadas las primera página ya estaba inmiscuído y enganchado hasta las trancas de esta opiácea novela. Reconozco que soy un tío al que los detalles más nimios son los que más me apasionan: la historia comienza cuando Watanabe escucha en un aeropuerto "Norwegian wood" de los beatles. Y ya sólo por eso me intereso. Porque me hace recordar al mordisco a la magdalena de "A la búsqueda del tiempo perdido". De ahí en adelante, la novela se mueve en un extraño lenguaje sumido en una tragedia palpable, pero con cantidad de diálogos y escenas cómicas.

La historia transcurre a finales de los 60 y principios de los 70, y como es lógico, la cultura de entonces está muy presente, símbolos de libertad como los Beatles, como Miles Davis, como los libros del gran Francis Scott Fitzgerald (que ya llevaba muerto unos cuántos años), como Jim Morrison, como las películas porno... son cosas que afectan profundamente a la sociedad de cualquier país, a la forma de concebir el mundo. En cada país tenía sus peculiaridades (veáse en "El jinete polaco" como esa misma época y esos símbolos calaban en España) y en este caso es en Japón. El sexo es un elemento clave también, pues fue una época (también influída por la cultura) en la que su concepción tuvo un vuelco. En definitiva, creo que a través de los pequeños elementos de la historia nos muestran cómo era la convulsa situación vivida y que el movimiento fue evidentemente cultural y no político, puesto que aunque lograron algunos cambios, lo que verdaderamente perdura de toda esa época es la música, el cine y la literatura que se hizo. Uno de los momentos más creativos del siglo XX a nivel general, sino el que más, a nivel mundial.

Los personajes me parecen magníficos en su creación, en su proceso y en su finalización. Todos ellos evolucionan de una forma natural y tienen una influencia decisiva sobre el personaje principal. Todo un logro, no es nada sencillo que en un libro todos los personajes sean imprescindibles para contarnos una historia, si alguno desapareciera tendríamos la sensación de que nos falta alguna pieza para alcanzar a comprender todo el puzle.

Toda una joya. Romántica, agridulce, cómica, erótica... una maravilla que nadie debería dejar de leer.

Escrito por DeanMoriarty hace mas de un año, Su votacion: 10

INTIMISTA, NOSTALGICA, REALISTA, PRECIOSA
4 con 2 votos

Una novela intimista, nostalgica, que se recrea en los primeros encuentros con el amor, el sexo y la pérdida de seres queridos para el protagonista, el joven Takanabe. En su prosa se percibe perfectamente el estilo de Murakami, aunque no tiene absolutamente nada de ese realismo mágico con un toque oriental que impregna las otras novelas que he leido de él.
La historia comienza cuando un maduro Takanabe escucha una cancion de los Beatles (Norwegian Wood, nombre original de la novela) que le trae unos recuerdos que se han ido desvaneciendo.

No se puede contar gran cosa sobre la trama, lo importante son los pequeños detalles que tanta importancia acaban teniendo en nuestras vidas. Como en otros libros de Murakami, el protagonista masculino tiene una impronta tranquila, de no alterarse por nada aparentemente, una persona que busca la sencillez, pero con un fondo un poco más complejo que se ve afectado por las contradicciones.

Sus personajes femeninos son bastante más llamativos. Tanto Naoko como Midori, tan peculiares como pueden ser, tienen detalles que me recuerdan a personas concretas de mi vida, y creo que es uno de los principales puntos fuertes de la novela: el reconocer que todos somos especiales, todos tenemos defectos, y el aceptarlos y convivir con ellos es lo que nos permite seguir cuerdos.

Otro tema que siempre me ha sorprendido en Murakami es la naturalidad con la que narra la sexualidad, tanto cuando está relacionado con el amor, como cuando se trata solo de un polvo o una mamada para pasar el rato. Todo narrado con detalle, pero con una elegancia dificil de conseguir, ya que los mismos hechos y los mismos detalles narrados por otros escritores probablemente producirian la sensación de estar leyendo una novela erótico o un relato porno. Con Murakami la sensación es diferente.

Escrito por GoodyAlien hace mas de un año, Su votacion: 8

A LA JAPONESA
4 con 2 votos

Cuando yo era pequeño y me llevaban al cine, me decían: vamos a ver una película de romanos (peplum le llaman ahora), o bien una de indios y americanos (del Oeste) o de ingleses (por la India). Es decir, que identificábamos entonces las películas, por la nacionalidad de sus protagonistas. A veces tengo la sensación, de que, ahora, cuando leo un libro, podría identificar el país de origen de su autor solamente por el estilo, o mejor aún, por la estructura del lenguaje que se utiliza, suponiendo, claro está, que desconociese la identidad de quien lo escribió. Esto, lógicamente, nunca ocurre, siempre sabes lo que lees y por eso digo que es una sensación, sin seguridad absoluta de que sea así.
Este supuesto axioma mío, viene a cuento de Murakami, Mishima, Oé, y desde luego Soseki, que forman el catálogo mío particular de escritores japoneses conocidos, todos cuentan sus historias con unas maneras que contienen muchos puntos en común. A saber: la estructura de su lenguaje, sus claros esquemas mentales, su tratamiento un tanto frío y aparentemente desapasionado. Parecen mentes que piensan de una manera especialmente ordenada, no se complican con ideas cruzadas o contrapuestas a la manera anglosajona y eso repercute en que su lenguaje sea también especialmente claro, con una estructura muy lineal y reconocible. En esto me recuerdan mucho a la manera de escribir de los alemanes, que veo también, como muy prototípica.
Está claro que esto no significa que cada autor no tenga su sello propio, Murakami tiene el suyo y TOKIO BLUES es una lectura fácil que cuenta la vida de personajes quizás un tanto raros, pero dentro de un tono general atractivo. Se le acusa con frecuencia de “comercial” yo creo que como consecuencia de haber vendido mucho, y me parece que es un tanto injusto. Su calidad como escritor me parece que está fuera de toda duda. Lo estoy leyendo ahora en DE QUE HABLO CUANDO HABLO DE CORRER, y aunque no sea una novela, sino un libro para amantes de las carreras pedestres (entre los cuales me incluyo) me sirve muy bien para comprobar que se expresa con gran lucidez, tanto para hacer ver como se sufre en la carretera, como para contar historias de ficción. No me parece que esa facilidad tenga que ver con los mecanismos espurios con que están armados algunos escritores que también venden mucho y de los que también yo reniego.

Escrito por sedacala hace mas de un año, Su votacion: 7

TOKIO BLUES
4 con 4 votos

Reseña de mi blog: http://pf-paperfriends.blogspot.com.es

Hace más de un año que me topé por primera vez con Haruki Murakami. Lo conocí gracias a esta novela, Tokio Blues. Fue amor total a primera lectura. Desde entonces, Murakami no es sólo uno de mis escritores favoritos o el que más, sino también mi ídolo y una de mis inspiraciones en el mundo de la escritura.

“Tokio Blues” fue un experimento. Un experimento que salió muy bien. Está claro que los que conocemos literariamente a Murakami, sabemos que Tokio Blues supone una diferenciación en la obra completa del escritor japonés. Es una historia normal y corriente. Es tremendamente nostálgica y bella, pero no tiene los elementos oníricos que le caracterizan. No mezcla la realidad con la ficción, simplemente nos topamos de frente con la dura realidad.

Muchas personas acusan a Tokio Blues de ser tremendamente comercial. Pero esas personas desconocen que aunque esté en auge actualmente, la novela fue publicada en 1987. En ese momento, Murakami sólo había publicado cuatro novelas y no era considerado un escritor relevante. Cuando se encontró ante el éxito de Tokio Blues, huyó de Japón para instalarse en Europa y en Estados Unidos. Murakami se caracteriza por huir de la promoción, de las entrevistas y de las firmas de libros. Por eso y por muchos más motivos, muy a su pesar, Tokio Blues no es una obra comercial, es una obra de arte. Está clara mi subjetividad con este autor, pero intento ser lo más objetiva posible.

Tokio Blues nos trae los recuerdos de Toru Watanabe después de casi veinte años, gracias a una canción de The Beatles. Nos encontramos sumidos en el Tokio de los sesenta, en el centro de la vida universitaria de Watanabe. Su vida gira en torno a la profundidad del amor, el suicidio, la nostalgia y el dolor propios y de los que le rodean. Su corazón está divido entre Midori y Naoko. Y aunque parece una historia simple, su contextualización es única, sólo posible dentro del mundo murakamiano.

Los personajes son inolvidables. Toru Watanabe no es el típico personaje adolescente. Tiene una madurez y una serenidad que lo hacen totalmente incomparable. Es el hilo conductor de la novela y de la narración. No imagino Tokio Blues con otro protagonista. Es un chico normal y corriente, que estudia lo que le gusta, va a clase y trabaja de lo que puede. La humanidad que le caracteriza se apodera de las páginas de la novela y lo hacen aún más real.

Midori y Naoko, las protagonistas femeninas, son polos opuestos de un mismo imán. Naoko es la inestabilidad personificada. Su delicadeza y su debilidad le pasan factura y la llevan al sufrimiento. Watanabe quiere tener a Naoko entre sus brazos y liberarla de su vulnerabilidad. Por lo contrario, Midori es activa, intensa e increíblemente alegre. A pesar de la historia familiar que arrastra a sus espaldas, es capaz de sacar una sonrisa y conseguir que Toru se olvide de todo su alrededor.

Desde mi punto de vista, como en “Kafka en la orilla”, las conversaciones son muy importantes. Le dan ritmo a la novela y marcan un antes y un después. Las conversaciones de Murakami son un sello totalmente singular, que cobran vida y estremecen al lector, sin dejar indiferente a nadie. Aunque son arduas, su profundidad no supone un problema, ya que son completamente adictivas y fáciles de seguir. Se ciñen al momento, a los sentimientos y a la personalidad de cada personaje y están cuidados hasta la perfección.

El desarrollo se basa en un largo flashback que tiñe de emotividad y nostalgia la historia completa, vista desde un claro punto retrospectivo. Las historias y los personajes secundarios se funden de manera imperceptible con la historia principal. No salen fuera del tono que impregna la novela y en algunas ocasiones, toman una relevancia indiscutible, ya que está plagada de personajes incalificables e inolvidables. Como suele ocurrir en las novelas de Murakami, la música (especialmente el jazz) son elementos fundamentales en la narración, la hacen más fluida y realista.

Como siempre, la prosa de Murakami no puede mejorar. Tiene una calidad suprema. Murakami cuenta una historia negra y perturbadora y la convierte en una gran y bella historia. Es completamente brillante. Es capaz de sumirnos en el mundo de Tokio Blues sin apenas percatarnos. Sus descripciones están plagadas de detalles necesarios para la recreación de la historia dentro de tu propia cabeza.

Hay que hacer una mención especial a Lourdes Porta, para mí la mejor traductora de Murakami. Es capaz de transportar al español la magia de las palabras del escritor japonés. Es muy fácil estropear un libro por su traducción, pero Lourdes Porta es toda una maestra en este aspecto.

Después de todo esto, lo único que os puedo decir es que lo leías. Tokio Blues es un libro para leer, para sentir. Es un libro que amas u odias, pero es un libro que hay que vivir en primera persona, sin dejarse arrastrar por la opinión de otras personas. Es uno de los libros que adoro y que quiero releer en cuanto pueda. Fue mi primer acercamiento a lo que para mí, hoy es uno de los grandes descubrimientos culturales en lo que llevo de vida. Tokio Blues es la puerta a un Murakami diferente, un Murakami que llega al corazón, no sólo con su prosa, sino también con la propia historia y sobre todo con los personajes. Siento que me faltan muchas cosas que decir sobre esta novela, pero no soy capaz de sacar de mi interior las palabras que se merecen. Tokio Blues es una experiencia totalmente inigualable que hace falta vivir.

Escrito por BrendaAlen hace mas de un año, Su votacion: 10

TEDIOSO
3.88 con 8 votos

http://porlotantolaguerraespaz.blogspot.com.es/2012/07/tokio-blues-norwegian-wood-haruki.html



Los Beatles. Ellos fueron los que me incitaron a leer esta pesadilla en formato .mobi. No es que Norwegian wood sea de mis canciones favoritas, pero tiene algo que seduce y que una vez que prestas atención a la letra te desestabiliza, porque, en mi opinión, la melodía no va con la historia. Y al haber acabado el libro por fin comprendo porqué fue ésta la canción elegida. Es desconcertante porque la dinámica es muy tranquila y desprovista de cualquier tipo de emoción y sin embargo todo lo que va ocurriendo es emocional en extremo.

Desestabilizante.

La historia son recuedos de juventud de Toru Watanabe y lo que supuso tanto para él como para Naoko, el suicidio de su mejor amigo Kizuki.
Ya el argumento deja mucho que desear, pero como era Murakami que ahora mismo es uno de los autores mejor valorados y tenía como inicio una canción de Los Beatles, me decidí a leerlo. Error.

Cuando leí 1984, me quedé mal, era una sensación de vacío, de impotencia, no sé, un horror, pero era como esos hematomas que cuando los presionas te duelen pero a la vez te gusta, porque durante la lectura abres los ojos o ves reflejadas teorías tuyas que ya alguien las pensó antes he hizo una historia con ellas. Sin embargo, con Tokio blues, no aprendes nada, no sientes nada, solo aburrimiento y algo de rabia hacia Watanabe por ser una persona con tan alta autoestima cuando es el protagonista más pasivo que me he encontrado jamás.

A pesar de haber mucho sexo, no hay nada de pasión y mucho menos hablemos de algo parecido al amor, por más que se empeñe Murakami en hacernos pensar que sí. En caso de haberlo, sería, como ya he dicho, el amor que siente un adolescente desapasionado.

Si que es cierto que en los países asiáticos la tasa de suicidios es algo más alta por el estrés que les supone el exceso de competitividad, pero en la historia la gente se suicida porque sí, no hay un motivo real ni comprensible y eso hace que la muerte, que de por sí ya es abrumadora, resulte mucho más siniestra y desalentadora y hace que la lectura se vuelva más dificil.

SPOILER!!!

El final es trágico como él solo, pero no porque Naoko se suicide (que te lo vas esperando desde el principio) sino porque el muy cabrón la deje tirada después de todas esas cartas y palabrería barata que ella
se quiso tragar para irse con Midori (a la que sí, quiere, pero no de esa manera) porque era más cómoda y fácil de llevar.

Llevo un rato releyendo lo que he escrito y escribiendo más cosas que después borro, porque no encuentro las palabras adecuadas para describir lo desagradable que es, y como no merece tanta atención y esfuerzo este libro solo voy a añadir que es un libro lineal, y destructivo pero a la vez sin intensidad.

Escrito por Ikari hace mas de un año, Su votacion: 3

CHULÍSIMA.
0 con 0 votos

Me encantó. Todo el mundo me dice que es mejor que Sputnik, mi amor, pero, no estoy de acuerdo.

Escrito por Inma_Sánchez hace mas de un año, Su votacion: 8