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DEL TIEMPO Y DEL RÍO

6.5
2 votos
Portada de DEL TIEMPO Y DEL RÍO

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Autor: THOMAS WOLFE
Título original: OF TIME AND THE RIVER
ISBN/ASIN: 9788415216674
Género: Literatura contemporánea
Editorial: PIEL DE ZAPA
Fecha de publicación: 1935
Fecha de edición: 2013
Número de páginas: 690

Sinopsis:
Tras la prematura muerte de Thomas Wolfe, William Faulkner dijo de él que se trataba del mejor escritor de su generación, colocándose el propio Faulkner, modestamente, en el segundo lugar de la lista.
Listas aparte, Wolfe es, junto a Faulkner y Carson McCullers, un genuino representante de lo que podría denominarse lirismo su­reño norteamericano.

En el conjunto de su obra, basada en su propia experiencia vital, sin duda Del tiempo y el río constituye la pieza de mayor relieve, la más importante y la que mayor influencia ha ejercido en la novela contemporánea.
Eugene Gant, su protagonista (trasunto del propio Wolfe), es el héroe novelesco por antonomasia. Su poderosa vitalidad, su avasallador deseo de convertirse en escritor, su romántica necesidad de abarcar toda clase de experiencias sin someterse a limitaciones o cortapisas, explosivamente, hacen de él una de las criaturas de ficción más entrañables y conmovedoras de la literatura de nuestro tiempo.

Vorágine de palabras y aconteceres, Del tiempo y el río constituye uno de los más bellos análisis de la soledad y el desamparo, a la vez que un implacable ejercicio de reflexión sobre la creación artística y sobre el paso del tiempo y la llegada de la muerte.

Ficha creada por Guille

 
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ESCESIVO
4.33 con 3 votos

Thomas Wolfe se movió desde sus inicios entre aquellos que, como Faulkner, pensaban que era uno de los más grandes novelistas norteamericanos y los que, sin negarle el genio como escritor, destacaban por encima de todo su desmesura, sus excesos líricos, su incapacidad para dotar de forma y estructura a sus novelas.

Tras leer esta, me sitúo claramente en el segundo grupo. Como por las ventanas de ese tren en marcha -gran imagen que pierde su potencia a fuerza de repetición-, las escenas se suceden una tras otra sin una ligazón clara y separadas por unos arrebatados interludios de un, muchas veces, exagerado lirismo.

Yo tampoco pude encontrar una estructura clara que hiciera de este río una corriente única y atractiva de seguir. Wolfe escribe angustiado por la fugacidad de la vida, por ese tiempo que se escapa, por la necesidad de dejar huella y testimonio de todo y de todos, aunque no pocas veces lo escrito sea de una total intrascendencia. El río de Wolfe, de aguas calientes, caudalosas y rápidas, sufre con mucha frecuencia espectaculares desbordamientos que, aunque impactantes y dignos de ser contemplados y gozados, rompen el curso de la navegación dejando la visión del amplio paisaje muy fragmentada y dispersa. Demasiada prisa en su prosa: lo que gana en expresividad, que no niego que es mucho, lo pierde en cohesión y unidad. He leído con la ineludible sensación de estar ante el propio manuscrito de la novela que ha llegado a mis manos con sus hojas desordenadas. A pesar del arduo trabajo de edición que se hizo con la novela, no sé si hasta Gordon Lish hubiera fracasado igualmente.

Y por si todo esto fuera poco, he tenido que aguantar más veces de las deseables su racismo, su condescendencia hacia todo aquel que no sea blanco y anglosajón, su chovinismo exacerbado y su fastidioso empeño en contradecir a Heráclito y hacer que nos bañemos una y otra y otra vez en el mismo río.

Escrito por Guille hace mas de un año, Su votacion: 6