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TESS LA DE LOS URBERVILLE

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Autor: THOMAS HARDY
Título original: Tess of the d'Urbervilles
ISBN/ASIN: 9788420666310
Género: Literatura contemporánea
Editorial: ALIANZA
Fecha de publicación: 1891
Fecha de edición: 2006
Número de páginas: 528

Sinopsis:
Novela llevada al cine en una inolvidable película protagonizada por Nastassia Kinski y dirigida por Roman Polanski, TESS, LA DE LOS D'URBERVILLE retrata la vida rural del sur de Inglaterra a través de la figura de la protagonista, descendiente de una familia aristocrática empobrecida. Forzada por un aristócrata y condenada por una sociedad de moral estricta, Tess se rebela contra el destino que se le impone guiada por su innata independencia, su incapacidad de comprender el doble rasero con el que se juzga la conducta de los sexos y, sobre todo, por sus deseos de felicidad. Thomas Hardy (1840-1928) fue uno de los principales escritores de la Inglaterra victoriana. Sus novelas, entre las que destacan, aparte de Tess, El regreso del nativo y Jude el Oscuro, están llenas de fuerza y pasión, y suelen contraponer el medio rural con el urbano y al individuo con la sociedad que lo rodea.

Ficha creada por Faulkneriano

 
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EL WESSEX
4.86 con 7 votos

Nacido en 1.840 y fallecido en 1.928, Thomas Hardy fue uno de los novelistas ingleses de más éxito popular en los años finales del siglo XIX, pese a lo cual, en 1.895 dejó de escribir novelas para centrarse en escribir poesía, detalle este que ayuda a comprender algunos aspectos de sus novelas.

Mi primer contacto con su obra, me llegó a través del cine, cuando en 1967 fui a ver LEJOS DEL MUNDANAL RUIDO, película de John Schlesinger, que traía el reclamo de una Julie Christie convertida en estrella gracias a su reciente papel de Lara en DOCTOR ZHIVAGO. No podía suponer yo entonces, que aquel folletín se basaba en la novela de un autor, al que acabaría leyendo cuarenta y cinco años después. Aquello era muy empalagoso, y de ahí, tal vez su fracaso comercial, y además pudo ser un augurio de lo corta que habría de ser la carrera de estrella de miss Christie. A pesar de ello, y a consecuencia de mi afición al dulce, me gustó y no me resultó desagradable el probable exceso de sentimentalismo de aquella historia. Hablo de aquel recuerdo, hoy casi olvidado, por que en aquella adaptación se apreciaban claramente algunos de sus rasgos más característicos. Uno de ellos, la importancia que concede a todo lo relacionado con la naturaleza: vegetación, animales, paisaje o clima del medio rural inglés. Otro rasgo suyo, es la importancia que da al enfrentamiento entre la mujer y los convencionalismos sociales. Estos dos factores, a los que hay que añadir una cierta perspectiva fatalista que preside sus historias, están muy presentes en TESS D´URBERVILLE, y conforman sus señas de identidad como escritor. Más tarde, TESS (1.979) de Román Polanski, tuvo mucha más repercusión que la otra, quizás por el prestigio de su director, o tal vez por que fue Polanski, quien sacó la película del tono de folletín y melodrama en que sus adaptaciones cinematográficas parecían siempre abocadas a caer. Pero, el caso es que aquella película yo no la vi.

Dejando el cine y yendo a la lectura del libro, hay, como decía, dos temas que tienen la máxima presencia: Uno, el gusto minucioso por dotar de forma y detalles al marco geográfico de la historia. Define tonalidades, texturas, aromas, murmullos, es decir, todos aquellos atributos de la naturaleza que pueden influir sobre los sentidos; también describe a los seres que viven allí: las caballerías, las reses, los animales de corral, la fauna voladora; también los trabajos agrícolas o ganaderos y la climatología cambiante del Wessex, pasando del sol a la niebla, al viento, a la lluvia, o a la nieve, con una visión vivificante e idílica en los mejores momentos, y sombría e invernal en los peores, que son los más, y todo ello con el acento mucho más puesto en los matices sensibles o en los rasgos poéticos, que en detalladas descripciones costumbristas. Todos estos elementos, se sitúan detrás de la narración, configurando un telón de fondo de trazos fuertes y coloristas y definiendo la estética de la novela. Dice además, como influye todo esto sobre los sentidos de los personajes, como altera su estado de ánimo, y como perturba en alguna medida su psicología. Se nota, que al autor le interesa mucho resaltar este efecto, por cuanto añade un plus de sensibilidad y de frescura al relato del que su carácter de poeta no es en absoluto ajeno.

El otro tema, es el más importante: Se trata de su papel como portavoz de la situación de indefensión que sufren las mujeres por las barreras morales que impone la época. La protagonista, Tess, es como un diamante en bruto, es una mujer atractiva y con encanto, pero tosca, y sin pulir. Su espíritu es sensible, su talante inquieto, y vive ajena a los convencionalismos sociales como consecuencia de la escasa educación que recibió en el ámbito rural en que vive. Si fuese poco agraciada ó de una belleza común, no tendría necesidad de defenderse; si fuese atractiva, pero educada, dispondría de armas con que defenderse; pero, en sus circunstancias, las posibilidades que tiene de afrontar con éxito las complicaciones sociales y escapar a un destino al que por su situación está abocada son muy pocas. Además, el autor es despiadado con ella y sitúa al personaje en una familia totalmente desestructurada por las debilidades de sus progenitores, y en un escenario rural de pobreza profundamente enquistada. Por todas esas razones, el enfoque general del libro es pesimista y la impresión que al leer se extrae de sus páginas es dura y triste, aunque comprometida.

En este sentido, la narración se apoya constantemente en los problemas psicológicos que la situación les crea a sus protagonistas, que se pasan el tiempo debatiéndose entre su orgullo y sus ideas por un lado, y el deseo natural de aspirar a una cierta cuota de felicidad, por otro. Hay un cierto determinismo latente, apreciable desde el principio, que conduce a los personajes a un destino aparentemente prefijado. Diciendo esto, no pretendo desvelar la trama; pretendo simplemente explicar cual es la sensación que se desprende del texto desde el principio. Y también podría añadir, que algunas dudas y temores que tuve en mi camino hacia el final del libro, se disiparon justamente allí al ser esa la parte del libro que más me gustó.

Ahora bien, puede que éste no sea recomendable a una generalidad de lectores sin hacer antes algunas advertencias. Se aprecia mucho su carácter de “manual para el reencuentro con la naturaleza”, lo que quiere decir que su descripción del mundo rural es omnipresente en el transcurso de la novela. De esa manera, trata de dar una explicación sutil a la influencia que tiene la vida al aire libre, en el temple de las personas y en la evolución de sus sentimientos; y yo, sospecho que a algunos lectores estas sutilezas les podrán resultar demasiado aburridas o quizá incluso pedantes. Por otro lado, como ya he dicho, el enfoque general del libro es pesimista y por tanto triste; enseguida se colige que el autor está convencido de que los comportamientos de algunos personas relativos a su vida sentimental, no responden al concepto de la voluntad racional del hombre, o a su libre albedrío, sino que vienen fatalmente determinados por sus genes o su destino. Los que tienen, ellos y sobre todo ellas, la desgracia de ver como esos ineludibles comportamientos suyos chocan con la moral de la época, sufren cruelmente las consecuencias. Esto convierte su lectura en un ejercicio, a veces, duro, acre y desmoralizador, que es perfectamente compatible con una valoración muy positiva, pero que, a algunos lectores, les encogerá el alma en exceso.

En fin, los críticos de su época le acusaron de materialista y de inmoral; acusaciones que hoy hay que interpretar como una expresión de la moral intolerante de finales del siglo XIX. Yo después de leerlo, no he visto nada de eso; aún así, es bien cierto que en el enfoque general de la historia, al ser acuciados por las dificultades, sus personajes nunca miran hacia Dios o hacia la religión; de ahí, supongo, la acusación de materialismo.

Antes de terminar, volveré sobre el tema de la posible incursión en el campo de la literatura rosa. No detecto ni el más mínimo interés en darle a la narración un tono de frivolidad, ni un sentimentalismo fácil, y aunque la particular perspectiva suya, bordea el terreno de la conmiseración y el melodrama que podría hacer pensar en literatura romántica o directamente rosa, y aun afirmando sin rubor, que algo de eso tampoco sería absolutamente deleznable en sí mismo, a la historia le sobra calidad, además de estar escrita en un tono sensible, un poco sarcástico, y ácidamente humorístico, que se lee con sumo agrado.


P.D. Insisto con alguna terquedad en esto de la literatura rosa, por que la edición que yo leí, pertenece a una colección de libros de esa naturaleza.

Escrito por sedacala hace mas de un año, Su votacion: 9