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TEFEDEST

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Portada de TEFEDEST

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Autor: LOUIS CARL, JOSEPH PETIT
Título original: TEFEDEST, MÉHARÉE AU SAHARA CENTRAL
ISBN/ASIN: No indica
Género: Aventuras
Editorial: PEUSER
Fecha de publicación: 1953
Fecha de edición: 1959
Número de páginas: 232

Sinopsis:
Entre octubre de 1949 y marzo de 1950 se efectuó una expedición al Sahara, cuyo objetivo era la reproducción de ciertas pinturas rupestres halladas en dicho desierto.

Los miembros de la expedición no sólo lograron con su cometido -atravesando en alguna oportunidad momentos muy duros- sino que experimentaron en su propia piel todas las vicisitudes de la vida en el desierto y trabaron contacto con las costumbres y la idiosincracia de sus habitantes y sobre todo, de los misteriosos tuareg, los "hombres azules" del Sahara.

Louis Carl y Joseph Petit, dos miembros de aquella expedición, resumen en este libro -complementado con fotografías de un tercer expedicionario, George Bourdelon- aquella inolvidable experiencia, que retrotraerá al lector a un tiempo ya pretérito, en el que el mundo no estaba tan conocido como ahora y, por lo tanto, reservaba mayores y más fascinantes secretos a quienes, como los miembros de aquella expedición, se hacían a la aventura.

Etiquetas: Aventuras de la vida real, viajes, Sahara, Etnias

Ficha creada por EKELEDUDU

 
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AVENTURAS SALPIMENTADAS CON HUMOR
4.33 con 3 votos

Tefedest -nombre de una cadena montañosa granítica del Sahara central- es el relato de una misión arqueológica francesa en dicha región entre octubre de 1949 y marzo de 1950, y de la que formaron parte los propios autores. Si bien la expedición consiguió reproducir, a través de dibujos y fotografías, antiquísimas pinturas rupestres, éste no es un libro científico. Más bien, el objetivo científico es el pretexto para la aventura, en la que no es difícil embarcarse uno mismo, como lector, con la imaginación; porque, ¿dónde más exotismo que en los médanos saharianos, y más específicamente entre los enigmáticos hombres azules, los tuareg, con sus rostros ocultos por velos y su temible pasado guerrero? Para la época en que transcurre esta historia, no hacía tanto que éstos habían dejado de lado su belicosidad para volverse pacíficos pastores; pero por lo demás, su estilo de vida continuaba siendo feudal, y aún resultaban extremadamente misteriosos.

A ese llamado de la aventura responderán Carl y Petit y sus compañeros Bourdellon y Gerard. Y con ellos, cómo no, el lector. Si bien los primeros capítulos no resultan del todo convincentes, las cosas cambiarán cuando a los ya mencionados se sumen, en calidad de auxiliares, algunos indígenas: Rhaoued, el guía targui (palabra que es singular de tuareg), quien no parece temer a nada, excepto a que un espíritu se posesione, demoníacamente hablando, del fusil que lleva; Kader, un negro que cumple múltiples funciones, traductor entre ellas, y cuya gran boca cumple sobrada y magníficamente con sus funciones tanto en lo que hace a hablar como a comer; y Seddikh, un cocinero árabe de vagas y malas referencias (concretamente, se lo acusa de ladrón), pero que no parece hacer nada peor que tratar con cierta severidad a Kader cuando considera que éste ha dicho o hecho una auténtica burrada. Los tres, más algunos otros que no serán integrantes permanentes de la troupe, tendrán a su cargo muchos de los momentos más interesantes y cómicos del relato.

Así, gracias a la habilidad descriptiva de los autores, aprenderemos cómo se monta debidamente un camello; conoceremos el complejo ceremonial con que en el Sahara se prepara el té, y que no agasajar con tal bebida a un huésped es poco menos que ignominioso; que en ese inmenso desierto puede, no sólo llover torrencialmente, sino incluso nevar; nos enteraremos de los múltiples usos de esa túnica llamada "cheche"; conoceremos la insólita y divertida historia del único aerolito que poco después de caer partió de regreso al espacio; sabremos los riesgos de quedar solo en una montaña a merced de los "djenun", esos malévolos espíritus del desierto; nos informaremos de las maneras de preparar un pesebre navideño en la vastedad abrumadora del Sahara.

Por supuesto, si se acepta la aventura, será con todas las reglas: beber agua infestada de larvas de mosquitos, llenarse de piojos las cabelleras e incluso arriesgarse a morir de hambre y sed. Particularmente duro será el viaje de regreso... Y así y todo, cuando nuestros cuatro muchachos estén de regreso en Tamanrassett y se separen de sus compañeros indígenas y de sus fieles cabalgaduras, habrá mucho sabor a nostalgia. Y cuando por la radio oigan que Francia está sin gobierno y que hay huelgas por todas partes, sospecho que será muy grande la tentación de volver sobre los pasos y regresar hacia lo más agreste e inhóspito del desierto. Qué duda cabe, nuestras ciudades carecen del encanto salvaje, perturbador y poético del Sahara... Pero incluso en ellas, como reza la frase que cierra el libro, "la aventura continúa"...

Para terminar, señalemos que el libro viene complementado con fotografías en blanco y negro y un vocabulario final aclarando los significados de diversas palabras en árabe y tamahaq que salpican el texto.

Escrito por EKELEDUDU hace mas de un año, Su votacion: 10