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PERSONAS COMO YO

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Portada de PERSONAS COMO YO

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Autor: JOHN IRVING
ISBN/ASIN: 9788483834602
Género: Narrativa
Editorial: TUSQUETS
Fecha de edición: 2013
Número de páginas: 472

Sinopsis:
A sus trece años, su día a día cambia por completo al conocer al atractivo Richard Abbott, su futuro padrastro, y a la señorita Frost, la maravillosa bibliotecaria del pueblo, quien acaba convirtiéndose en su cómplice en un mundo hostil. A medida que avanzan los cursos escolares, y mientras se convierte en escritor, Billy se embarca en la búsqueda de su identidad sexual: ¿es posible que le guste el chico más canalla de la clase y, al mismo tiempo, la despampanante bibliotecaria? ¿Existen personas como él? Entretanto, aumentan sus deseos de conocer a su verdadero padre. Tardará toda una vida en dar con él, y será en Madrid.

Ficha creada por PGS

 
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EN PAZ, QUE CADA UNO SIGA CON SU VIDA
4.5 con 2 votos

Soy muy rencoroso, desde chico lo soy. Pero de la misma forma que confieso este defectillo también os diré que soy muy democrático en mis rencores. Trato por igual a ese amigo que resultó que no lo era tanto como a esa amante juguetona que hasta de mí quiso hacer su juguete como al autor de un libro que, pese a intentarlo de verdad, con ganas, no me guste: huyo de ellos como de la peste, dependiendo la velocidad y la radicalidad de la huida únicamente del tiempo que fui engañado, de la dedicación prestada a la relación y de las ilusiones en ella puestas.

Hace muchos, muchos años leí El hotel New Hampshire. Desde las primeras páginas me di cuenta de que la relación no iba a ser placentera. Sin embargo, continué: yo estaba todavía en aquellos años en los que tenía la ilusa idea de que el esfuerzo en la lectura de un libro sería premiado al final con su disfrute y que, de propina, conseguiría que en mi mente se estableciera todo un nuevo universo de maravillosas conexiones neuronales que me permitiría gozar de aquellas lecturas que transitaran por sendas similares.

Como ya os habréis imaginado todos aquellos cuyo aburrimiento os haya empujado hasta este punto de mi comentario, eso no sucedió: terminé la novela sin conseguir disfrutar ni un poquito (el efecto que pudira haber tenido sobre mi posterior capacidad lectora es más difícil de cuantificar). John Irving fue solemnemente desterrado de mis futuras posibles lecturas.

Como con todo prejuicio, uno nunca sabe lo que se puede estar perdiendo. Pasados tantos años de aquello y reducida hasta casi desaparecer mi inquina contra el autor, decidí comprobarlo con la lectura de este libro.

Pues bien, me hincho de orgullo y satisfacción al poder manifestar que mi rencor hacia Irving no ha renacido y que, al mismo tiempo, no siento la necesidad de tirarme de los pelos por todo aquello que me he perdido durante todos estos años (más bien debería decir por todo aquello que no hubiera podido encontrar durante todos estos años). No me ha aburrido, incluso lo he pasado bien y hasta muy bien en algunos momentos (principalmente en los que lo he pasado mal; contradicciones del placer) pero aquello que me separó de él hace ya tanto tiempo se sigue interponiendo entre nosotros, y que no es otra cosa que lo que en la contraportada de mi libro se denomina la increíble verosimilitud de las obras de Irving y que en este caso tiene un tonillo muy almodovariano (juro que en algún momento de la obra esperaba con absoluta seguridad que aparecerían Almodovar y Mcnamara cogiditos de la mano).

Escrito por Guille hace mas de un año, Su votacion: 6