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NORTHUMBRIA, EL ÚLTIMO REINO (SAJONES, VIKINGOS Y NORMANDOS #1)

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Autor: BERNARD CORNWELL
ISBN/ASIN: 9788435061155
Género: Histórica
Editorial: EDHASA
Fecha de edición: 2006
Saga: SAJONES, VIKINGOS Y NORMANDOS (1)

Sinopsis:
En el 866 Uthred, un joven anglo-sajón de ascendencia aristocrática, vive escindido entre dos mundos antagónicos. Desde pequeño vive entre vikingos, pues fue raptado por estos, lo que le otorga una situación privilegiada desde la que enjuiciar las costumbres, las creencias y los ritos de sajones y daneses. Poco a poco Uthred va ganándose el respeto de los vikingos por su audacia y su valentía, pero, como no podía ser de otra manera, llega un momento en que la cuestión de la identidad se convierte para él en un peso difícil de soportar. La habilidad de Cornwell para presentar cuestiones de largo alcance mediante novelas de aventuras, ajustadas a los acontecimientos históricos y su innegable capacidad para narrar grandes y violentas batallas brilla en todo su esplendor.

 
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EXCEPCIONAL INICIO DE UNA SAGA DE FICCIÓN HISTÓRICA DE ACCIÓN
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Corre el año 866 en Inglaterra, por ese entonces no del todo sinceramente cristiana y dividida en varios señoríos sajones,dubitativos a la hora de discernir quién es su verdadero rey, y amenazados por los invasores daneses desde el ataque y saqueo, en el año 793 del monasterio de Lindisfarne, inicio de la Era Vikinga. El joven Uhtred, quien antes se llamaba de otro modo, es hijo de un "ealdorman", un noble sajón de Northumbría que no destaca precisamente por ser un padre atento y afectuoso. Parece que los hijos le importan sólo para perpetuar el linaje, y el pequeño Uhtred, de nueve años, es el único que le queda. Para que vaya haciéndose ducho en las por entonces imprescindibles artes de la guerra, el "ealdorman" lo lleva a una batalla contra los daneses liderados por un cierto Ragnar, aunque sólo en la retaguardia y para que el chico vaya entendiendo de qué se trata el asunto. Se libra la batalla. Fin del "ealdorman". Sería también el fin del chico, de no haber sido porque al atacar valiente aunque inexitosamente al mismísimo Ragnar se gana la admiración y la simpatía de éste: al danés le parece a la vez cómico y honorable que semejante enano ose enfrentársele, así que se lo lleva con él y lo cría como a un hijo más. En Northumbría, tras las inevitables negociaciones, gobernará como títere de los daneses el tío de Uhtred, quien no olvidará que su sobrino sigue con vida y que, en tanto ello así continúe, su trono y los derechos sucesorios de sus propios hijos estarán amenazados. En cuanto a Uhtred, el cambio, en principio, le viene que ni pintado. Como padre adoptivo, el temible Ragnar resulta mucho más interesante, afectuoso y divertido que el verdadero, el abúlico y finado ealdorman; y el paso del ambiente cristiano, que le prohibía casi hasta respirar, le imbuía culpa hasta por existir y estaba saturado de aburridísimos rezos, al pagano, infinitamente más permisivo y gratificante, es igualmente bienvenido.

Pero corren tiempos violentos y difíciles, y en un descuido, por cualquier motivo, pueden surgir enemigos donde antes había sólo amigos. De entrada, resultan bastante intimidantes ciertos individuos con los que se trata Ragnar. Al menos dos de ellos nos serán familiares para quienes hemos leído ANGUS, EL PRIMER GUERRERO, de Orlando Paes Filho: Ivar el Deshuesado, bastante más siniestro en esta novela que en aquélla, y su hermano Halfdan, quien mucho no corta ni pincha. Se suma a ellos un lúgubre tercer hermano, Ubba. Con alguno de éstos, o con otro u otros que no mentamos, Ragnar tendrá problemas, y en esos días, días en que ni los dioses son inmortales, resulta peligroso tenerlos.

Para complicar todavía las cosas, Uhtred ama sinceramente a su nueva familia danesa, pero su sangre sajona y su orgullo de "ealdorman" siguen ahí. Su tío retiene ilegítimamente la herencia que le corresponde, y aun si Ragnar lo ayudara a recuperarla, también él debería ser un títere de los daneses. Puede que sea un niño, pero crecerá -y lo veremos crecer en este mismo libro-. Tantas pasiones y ambiciones encontradas, lo mismo suyas que ajenas, ¿adónde terminarán llevándolo?

El propio Uthred, ya anciano, narra la acción de NORTHUMBRÍA, EL ÚLTIMO REINO. De entrada sorprende e impacta al declarar que todo cuanto tiene procede de su rey, Alfredo, quien, sin embargo, lo detestaba. Como por sus palabras no parece que haya arrebatado nada al tal Alfredo (el Grande, único monarca inglés conocido por tan honroso calificativo), queda picando la curiosidad de cómo tuvo lugar una situación tan contradictoria. Por lo tanto, el lector se siente impelido allí mismo a seguir adelante, y ése es el primer acierto de Bernard Cornwell, el autor; como también el tono con que Uhtred cuenta la historia, muy adecuado para un viejo guerrero que no ha perdido un ápice de orgullo, pero ha ganado sabiduría y por lo tanto se muestra entre reprobador y divertido al evocar algunas insensateces de adolescencia.

También es interesante que, mientras que otros autores no logran hacer diferenciables ni a tres o cuatro guerreros, da la impresión de que Cornell puede meter en el relato los que se le antoje y hacerlos perfectamente distinguibles entre sí. Tiene la inteligencia de no hacer que el relato progrese sólo a base de choques de armas: esboza algún perfil psicológico de los personajes. Así, Ragnar es feroz, pero jaranero y decididamente conmovedor a la hora de defender a la prole; Ubba, un supersticioso que no mueve un dedo sin consultar primero la voluntad de los dioses, etc. La psiquis del mismo protagonista evoluciona con lógica acorde al tiempo y lugar en que ocurren los sucesos, incontaminada por el pensamiento del siglo XXI o por sentimientos cristianos. Se lo cría para ser guerrero, y en eso se transforma, orgulloso e implacable; y, poniéndose en la piel del personaje, uno lo entiende cuando nos habla de la alegría de la batalla, la calma de la batalla o cosas por el estilo, como también ese tono afectuoso que usa al hablar de esa espada que todavía conserva.

Sumemos a todo esto las excelentes descripciones, la Nota histórica final y el hecho de que, aunque no tenga obligación de hacerlo (es un libro pensado para entretener) deje reflexionando más de una vez, y tendremos un libro excepcional, primero de una saga intitulada SAJONES, VIKINGOS Y NORMANDOS. Ya informaremos más sobre la misma. En lo personal, no veo la hora de tener acceso a los volúmenes que me quedan. Si no son inferiores en calidad al primero, y si se hiciera justicia, SAJONES, VIKINGOS Y NORMANDOS no debería pasar a la Historia como una saga más en su género... Pero justicia es algo que escasea también en el mundo literario.

Ah, me olvidaba: los topónimos están en sus formas antiguas. La mayoría son fácilmente reconocibles (Por ejemplo: Lundene=Londres), pero igual abre el libro un listado de los mismos con sus formas antiguas y sus equivalencias actuales.

Escrito por EKELEDUDU hace mas de un año, Su votacion: 10