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ESCRITOS DE UN VIEJO INDECENTE

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Portada de ESCRITOS DE UN VIEJO INDECENTE

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Autor: CHARLES BUKOWSKI
Título original: Notes of a Dirty Old Man
ISBN/ASIN: 9788433920881
Género: Literatura contemporánea
Editorial: ANAGRAMA
Fecha de publicación: 1969
Fecha de edición: 2001
Número de páginas: 216

Sinopsis:
Con sus relatos, reunidos en este volumen, escritos en total libertad para la revista underground Open City, Charles Bukowski se convirtió de inmediato en una celebridad «una leyenda viviente» (New York Review of Books), cuya fama fue aumentando vertiginosamente con la publicación de sus otros libros de relatos y poemas: «el sucesor de Miller y Burroughs», comentó Le Nouvel Observateur. Con su brutalidad, su salvaje y tierno sentido del humor, su tremenda sinceridad, Bukowski borracho, enloquecido, atrapado en una sociedad cuyos presuntos valores le asquean consigue, con su estilo descarnado y escueto, conectar inmediatamente con el lector.

Etiquetas: Cuentos, relatos

 
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ESCRITOS
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Algunos “Escritos de un viejo indecente” son realmente buenos. Sobre todo los primeros, antes de Henry (Henry Chinaski más tarde ). Allí mezcla ficción, ensayo y biografía y hace lo que le sale de las pelotas. Bukowski necesitaba libertad. Esa clase de libertad sin condiciones que solo ofrece la poesía y editores extraños de periódicos undergrounds como John Bryan. Los mejores artículos de Bukowski se parecen más a su poemas que a sus novelas.

A Bukowski le gustaba hablar de Bukowski. Y se le daba mejor que a mí. No tiene sentido prolongar esto y a mí me es más cómodo: os dejo con la reseña que se hizo a sí mismo. Tal vez sirva para que os hagáis una idea de lo mejor (con sus excesos) de este Bukowski en prosa y distancias cortas, liberado de Henry y la narración.



« La otra noche bebía con un amigo que dijo, o igual fui yo el que dijo: “Es terriblemente difícil que no te guste el olor de tu propia mierda.” Hablábamos de mirar nuestros zurullos después de una hazaña y sentirnos, de alguna manera, orgullosos de nuestro logro.

Bueno, con un comienzo así tendrán suficiente los escritorzuelos, los chicos de la hiedra venenosa, los chicos de las universidades de élite, así que se lo doy pronto para aplacarlos primero. Vamos a quitarnos de encima a los parásitos y a empezar a hablar como es debido. Ya he tenido suficientes pesadillas con la universidad y Creeley como para aguantar 44 vidas y vidas de ensueño venideras.

Vale. Kirby me envió un par de ejemplares de muestra. Así que uno saca el libro del buzón y lo mira.

Me acosté: me gustan las camas, creo que la cama es el invento más grande del hombre, la mayoría nacemos ahí, morimos ahí, follamos ahí, nos la machacamos ahí, soñamos ahí...

Yo soy más bien cascarrabias y descreído, así que me metí entre las sábanas donde me la meneo, solo, con la esperanza de que Kirby y Essex hubieran sacado lo mejor, aunque no sabía nada respecto de Kirby ni Essex House; sólo hablaba de mis experiencias con el mundo. Tío, hojeé el libro y lo habían dejado todo: los desvaríos, lo literario, lo antiliterario, el sexo, la falta de sexo, el saco entero de gritos y experiencias con todo lujo de detalle.

Fue un honor.

Me gusta el honor. Y estaba pulcramente presentado con una cubierta inmaculada: Escritos de un viejo indecente, 0115.

Me metí en la cama y leí mis propios relatos o lo que fueran y disfruté. Una vez he escrito un poema y lo releo, lo único que tengo es sensación de vómito y desperdicio. Y la gente me cita versos, tal cual, de poemas antiguos y no sé de qué demonios me hablan. Es como cuando me dicen cuando estoy en plena resaca: «Ahuyentaste a 23 personas de mi casa e intentaste follarte a mi mujer.»

Ya sabes, parece una enorme gilipollez.

Pero los relatos, mientras estaba tumbado en la cama, me gustaron mucho. Qué asco de comentario, ¿eh? Supongo que fue la espectral acumulación de experiencia entre las sábanas lo que me entrampó. Mientras leía los auténticos días y noches de mi vida me pregunté cómo era posible que siguiera vivo y coleando ahora.

¿Cuántas veces puede pasar un hombre por la trilladora y conservar la sangre, el sol estival dentro de la cabeza? ¿Cuántas celdas chungas, cuántas malas mujeres, cuántos cánceres diversos, cuántos pinchazos de rueda, cuántos tal o cual o tal o cual o tal?

Lo cierto es que leí mis propios relatos con un asombro natural, olvidándome de quién era, casi, casi, y pensé:

Hmmm, hmmm, este hijoputa sí que sabe escribir.

Recuerdo a otros escritores. Quedar muy decepcionado con Chéjov, G. B. Shaw, Ibsen, Irwin Shaw, Gógol, Tolstói, Balzac, Shakespeare, Ezra Pound y demás. Ellos, todos ellos, daban la impresión de anteponer la forma literaria a la realidad y el vivir la vida en sí. En otras palabras, o quizá más claramente, todos y cada uno de ellos se dignaban reconocer que la vida podía ser funesta pero eso estaba bien siempre y cuando pudieran apañárselas y contarlo a su particular manera literaria.

Lo que está bien. Si te gustan los jueguecitos.

Y creo que ahora los profesores se están dando cuenta de que los propios estudiantes están hartos de juegos.

Vale, volvamos a Escritos de un viejo indecente.

Al releerlos, relatos y fantasías, me parecieron maravillosos y llameantes. Pensé: joder, no ha habido un autor de relatos breves tan bueno desde Pirandello. Por lo menos desde entonces.

Es cutre decirlo, pero creo que merece la pena leer el libro. Y que las vírgenes bibliotecarias aún por nacer, dentro de 200 años, se correrán en las bragas de flores al reconocer la intensidad, después de que mi maldito cráneo mudo se haya convertido en un comedero de mierda para gusanos subnormales, ardillas y demás criaturas infernales.

Ah, otra cosa.

Dentro de diez años tu ejemplar de 1,95$ valdrá 25$. Y si vives lo suficiente y la Bomba no lo revienta todo, igual puedes pagar un mes de alquiler con el libro.

Hasta entonces, déjate los cojones leyendo y engulle y madura todo lo que puedas.»

Escrito por Tharl hace mas de un año, Su votacion: No ha votado