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UN VIEJO QUE LEÍA NOVELAS DE AMOR

Autor: LUIS SEPÚLVEDA
ISBN: 9788483835302
Género: Narrativa
Editorial:TUSQUETS
Edición: 2009

EL PROBLEMA DE LOS "CUENTECILLOS"
4.33 con 3 votos

Un viejo que leía novelas de amor es muy similar a El viejo y el mar. (O a El Principito, o a...) Y todo ello sin que se parezcan lo más mínimo.

Y son tan similares, a la vez que tan distintos, porque son simples cuentecillos que lo fían todo a esa tramposa sencillez con que desarmar al lector. Porque son previsibles. Porque no son sofisticados. Porque su difícil sencillez se aposenta igualmente en el estilo directo pero cautivador y engañosamente naif.

Porque como decía un cartelito made-in-Ikea que he visto durante este puente: "la felicidad es un día en la playa".

Y sí, es cierto, no hace falta más si consigues llegar al centro del corazón de quien te lee, (o se tumba a la bartola debajo de la sombrilla). Lo cual, como muchas veces digo no es solo cuestión del libro (o del maravilloso sol en la playa), sino del que está tumbado a la bartola. Porque si, por lo que sea, no alcanzas ese punto mágico, el día en la playa se puede convertir en lo más insulso y sosainas del mundo.

Bueno pues eso creo que me ha pasado con este libro. Que no he entrado en él. Y al no entrar, al no verme mágicamente transportado en él, pues todo es demasiado simplón, manido, previsible. Todo aderezado con filosofía de todo a cien de "uy, uy, uy, qué malos somos los occidentales y nuestro progreso destructor y qué buenos los indígenas con su sabiduría ancestral en karma con la naturaleza (o algo así)". Sí, pero quizás, cuando uno de ellos se muere de apendicitis, (o dando a luz), quizá nos acordamos de que el progreso se llama progreso quizás por algo (aunque, como todo, tenga su cara B, y facturas que pagar).

Pues eso, que El viejo y el mar me llegó, como exactamente me ha pasado con, (para mí), la maravillosa y cuasi-perfecta La forma del agua de Guillermo del Toro, y este libro no. Pero puedo comprender perfectamente a cualquiera que emplee exactamente el mismo argumento, palabra por palabra, pero en sentido diametralmente contrario.

Escrito por arspr hace 11 días, Su votacion: 6

Faulkneriano hace 9 días

Sepúlveda es un falso prestigio que se nos coló en los 90. Requiescat...

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