En sopadelibros.com utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar tu navegación.
Si continúas navegado por la web, consideramos que aceptas su uso.
Para cambiar la configuración del navegador y/o obtener más información del uso de cookies en sopadelibros haz click aquí.
loading Enviando datos...

EL CUENTO DE LA CRIADA

Autor: MARGARET ATWOOD
ISBN: 9788402420961
Género: Ciencia Ficción
Editorial:BRUGUERA
Edición: 2008
Número de páginas: 416

Etiquetas: Distopía, Adaptación televisiva

¿FUTURO? IMPERFECTO COMPUESTO
5 con 4 votos

Ya he expresado mi opinión, (muchas veces, soy un plasta), de que las distopías, la ciencia ficción en general, no son más que una ¿preciosa? forma de narrarnos y extrapolarnos nuestras presentes (y pasadas y muy posiblemente futuras por los tiempos de los tiempos amén) miserias y grandezas. Opinión ciertamente nada original, y de hecho la propia autora denomina a esta obra "ficción especulada", pues de hecho en gran medida se trata de eso, simplemente especular con qué ocurriría si juntas tres o cuatro de nuestros demonios del día a día.

Antes de seguir con mi reseña, creo que es justo reconocer mi total y absoluta incultura y exponer cómo he llegado hasta esta ¿desagradable? joya. Y no fue por la serie de televisión, (que luego me enteré que existía y que según parece es también excelente; la caja tonta y yo nos respetamos mutuamente...), sino por este artículo ¿chorra? de El País (https://elpais.com/elpais/2017/06/23/fotorrelato/1498214201_168693.html) donde me intrigó desde el principio la recomendación de Pepa Bueno sobre un ¿clásico? del que no conocía absolutamente nada. (Y quizá fue el subconsciente y la asociación entre los nombres de "criada" y "mujer de la limpieza" y por extensión la maravilla de Lucia Berlin, aunque nada tengan que ver entre ellos, ¿o sí?). Y como comentario adicional, hacedle caso también a Errejón, aunque el morado os de sarpullido...

Total que tras investigar un poco, (tampoco mucho para no reventarme el libro, pero la señora Atwood tiene el Príncipe de Asturias, y la novela algún premio, y adaptaciones a porrillo... hasta a ópera), me convencí fácilmente y acerté de pleno.

Sobre todo porque la primera mitad es fulminante. Por la desesperación hasta el borde del suicidio, y a la vez instinto animal (y humano, MUY humano) de supervivencia que permea de cada frase de Offred. Y ese desasosiego constante que se destila precisamente por la innatural naturalidad, la desesperada calma, el clamoroso susurro en que todo el meticulosamente armado sinsentido que la rodea es narrado. Grandísimo acierto de la autora porque, siendo ¿inhumano? todo lo que se narra, y lo que se deja entrever, lo definitivamente acongojante (o esa otra palabra tan similar) es la pausa, la suavidad con que está narrado. Ver cómo cualquiera de nosotros podríamos estar a la vez tan muertos en vida, y tan vivos en ese entierro en vida, como Offred.

Con el cruel añadido del que ve cómo todo su mundo, tan cotidiano, tan sólido, tan corriente, tan dado por sentado, salta por los aires en décimas de segundo, para descubrir la absoluta verdad del adagio sobre hombres y lobos. Y lo más aterrador del libro, es que ni siquiera llega a ser "especulado". Es más bien, "le he cambiado el nombre pero vamos a poco que te fijes esto es de XXX, aquello de YYY, y lo otro de ZZZ".

Y desde luego que como punto "débil" a la novela se le puede criticar que, en cierta manera, ya la había leído previamente... Sí, y se llama "1984". Pero lo triste es que TODOS los movimientos totalitarios son, a la postre, tan, tan similares que en definitiva son iguales. Los humanos, desde que somos humanos, y mientras sigamos siendo humanos, somos ¿tristemente? MUY predecibles.

Y comienzan siempre por una idea de salvapatrias, (posiblemente hasta acertada, en este caso la novelización de intentar salvar la humanidad y su natalidad desplomada, ya digo, irrelevante, es la excusa y poco más), para luego justificar los medios por el ¿noble? fin, para luego censurar a todo el que no piense como ellos, (curiosamente esto ocurre incluso con los ¿inocuos? salvapatrias regionales de nuestro desmañado país), para luego caer en Altos, Medios y Bajos, (que era lo que importaba, como siempre, desde el principio), donde evidentemente se puede imaginar uno dónde se sitúan los salvapatrias, para luego que los Altos impongan todos los medios posibles para mantenerse siendo Altos. Olvidando por supuestísimo todos esos principios ideológicos tan relevantes e importantes, que realmente son para que los demás se autoinmolen y para que yo haga actos públicos. Y aquí tenemos como ejemplo el abierto mercado negro de pequeños (cigarrillos, alcohol, Scrabble) y grandes (Jezabel) vicios, tan similar a las esclavas sexuales de los talibanes o tantos líderes de dictaduras estudiando en flamantes y "heréticas" escuelas de lujo en Suiza.

Pero, salvado ese run-run a terreno conocido, la verdad es que el desarrollo psicológico de Offred me ha parecido excelente. Incluso mucho mejor que mis casi olvidados recuerdos de Winston Smith. E igualmente la recreación de Gilead es incluso más "robusta" y "creíble" que la de Oceanía.

Es más, creo que acertadamente, y como ya he desarrollado al inicio de la reseña, esta novela se centra más en el personal drama de uno de los Bajos, antes bien que en intentar dar una visión geopolítica de la susodicha distopía. Precisamente por eso mismo la primera mitad, más intimista quizá, me resultó muchísimo más brutal que la segunda que en cierta manera se vuelve más novela de "acción" (relativamente) y más explicativa del propio Gilead.

En resumen, una grata sorpresa que a buen seguro me hará continuar con más libros de la autora y sin tardar mucho.

Escrito por arspr hace 5 meses, Su votacion: 9

FAUSTO hace 5 meses

Ha sido una de mis últimas lecturas y coincido contigo que es una lectura que puede llegar a ser impactante. Sin embargo, después de las altas expectativas que tenía, resultó algo decepcionante. Según mi opinión, hasta aproximadamente la mitad del “cuento” es una historia adictiva, intrigante y dura, muy dura. Luego la autora sigue dando vueltas a las mismas cosas (por supuesto el retrato psicológico de la protagonista es magistral) y no avanza; y con esto me refiero que no detalla más aspectos (geopolíticos como tú los denominas) de cómo se ha llegado a la situación actual y, de paso, pormenorizar más en la distopía en que vive. Para mí no es suficiente lo que explica de Gilead, esperaba más. Aquí es donde más discrepamos.
También ese final ambiguo, que me pareció en su momento desconcertante, es un pasaje acertado que aporta más desasosiego a la trama.

Soy de los que piensa que la literatura no tiene “sexo”, quiero decir que no hay diferencias entre lo que puede narrar un escritor o escritora, y que no hay determinados libros para hombres y otros para mujeres, no obstante creo que esta novela “calará” mucho mejor entre las lectoras y si son madres todavía más.

Y, por cierto, la serie (llevo 6 capítulos de 10) está siendo superior al texto. Siendo bastante fiel en los primeros episodios, pero luego va desarrollando la trama original y se va enriqueciendo en detalles y argumentos más generales que, como digo, potencia mucho más la novela.

Para terminar dos detalles de la traducción: en mi versión los nombres se traducen de una forma más castellanizada como “Defred” (hay pocas cosas más humillantes que cambiar el nombre para indicar pertenencia y, a la vez, arrebatar la identidad) y el juego se llama “Intelect”, que curiosamente es el que tenía yo en mis tiempos mozos.

¡Bendito sea el fruto!

arspr hace 5 meses

Je, je.

Varias cositas a raíz de tu comentario:
+ Lo de Offred y Scrabble es simplemente porque yo lo he leído en inglés... No sé de cuando es la traducción, pero creo que el Scrabble con su nombre original apareció hace relativamente poco en nuestro mercado. Así que es normal lo del cutre-nombre de Intelect.

+ En cuanto a lo de la literatura de género y las madres, dentro de que puede ser muy cierto, te puedo asegurar por experiencia propia que a los "padres" también les va a remover...

+ En cuanto al tema "geopolítico". Como ya he dicho yo creo que está mejor que 1984, porque al menos algo te dice en cuanto a su gestación y transición desde EEUU, al encaje con el resto de países "normales" (lo de los turistas, o los negociantes dentro de Jezabel o incluso de las lectura pastiche final), etc., cosas que en 1984 creo recordar que ni se mencionan.
Pero es que además opino que es realmente poco trascendente. Es decir, ¿qué más da la gestión EXACTA de ese Gilead? El próximo Gilead real de nuestro planeta Tierra será forzosamente distinto. No es por tanto relevante. En mi opinión tan solo es meramente necesario en aras de establecer un decorado medianamente creíble al resto de la novela. Y aquí sí creo que cumple con nota. Explica lo justo para no contradecirse, ni entrar en camisas de once varas, pero para rellenar suficientemente escenario por el que danzan los personajes.
Insisto, a mí personalmente no me interesa lo más mínimo Gilead, Mordor, Temeria (o simplemente el histriónico EEUU de La Broma Infinita). Lo que me interesa son los que viven en Gilead, Mordor o Temeria, sean Criadas, Orcos o Brujos. (Y evidentemente de los tres, Mordor es el menos interesante, con mucho, a este respecto..., aunque no en otros).

+ Y sí, desde la mitad de la novela, desde que empiezan a ocurrir "cosas", creo que la novela avanza bastante peor. De hecho me he forzado para votarla en 9, cuando al principio estaba convencido de que la iba a votar con un 11. Como ya indiqué en la reseña, me resultó mucho más interesante la primera mitad donde paradójicamente "no pasa nada".
Y el final, a mí tampoco me gustó un pelo. Pero realmente tampoco sé cómo haberla finalizado mejor. Si hubiese finalizado "mal", (que por otro lado es lo lógico), habría sido de nuevo 1984. Y un "happy ending" habría sido directamente vomitivo. Por tanto siempre es mejor cerrar en negro con la puerta del ascensor... Claro que siempre hay más y menos arte al hacer esto, pero en cualquier caso desde luego es MUY previsible finalizar así.

Poverello hace 5 meses

Yo soy de los que ha cometido la tropelía de ver la serie sin leer la novela. Aspecto que suele quitar las ganas, porque la serie me parece muy buena, y sin esos altibajos una vez la peña empieza a cabrearse, aunque sea en bajito.

"El Señor permita que madure", ji.

Debes estar logueado para escribir un comentario