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PARIS TROUT

Autor: PETE DEXTER
ISBN: 9788433911599
Género: Literatura contemporánea
Editorial:ANAGRAMA
Edición: 1988
Número de páginas: 360


Ficha creada por Faulkneriano

ORINA EN LOS PANTALONES
5 con 7 votos

William Faulkner o Tennessee Williams siempre figurarán en el nivel más elevado entre los grandes hombres de la literatura del Sur (mujeres también ocuparon parte de ese espacio, por mucho que les joda a algunos puristas, piensen en Flannery O’Connor mismamente…), total que nadie con dos dedos de frente lectora sería capaz de cuestionarlo, pero si nos preguntásemos que otros nombres fueron capaces de seguir esa estela es más que probable que a poca gente les suene el nombre de Pete Dexter, servidor lo acaba de descubrir en 2017 casi treinta años después de la aparición de la excelente novela que aquí nos ocupa, 3ª de las que ha escrito –sí, creo que todavía está vivo- su autor hasta la fecha y ganadora del prestigioso National Book Award en 1988; intentaremos que no sea la última que tenga la oportunidad de leerle aunque seguro que no será nada fácil encontrar el resto de su obra: esta la encontré en una tienda de libros de 2ª mano al módico precio de 2€, pocas veces una inversión tan irrisoria supuso un triunfo tan contundente para un buscador de joyas literarias escondidas en las alforjas del tiempo…

Narrada desde el prisma caleidoscópico de una distante 3ª persona, la mirada ‘juiciosa’ de un autor que evita posicionarse a favor o en contra de cualquiera de sus protagonistas principales, la novela se divide en 9 partes centradas en algunos de los personajes que conforman la trama argumental que gravita, siempre o casi siempre, en torno a la figura de Paris Trout (un prestamista esquizofrénico que además regenta un negocio donde vende un poco de todo a la vez que compra el alma de todo aquel que se atreva a traspasar las puertas de su establecimiento, lectores incluidos… él tiene la 6ª parte aunque su sombra está presente en toda la novela); estos personajes principales, entre otros, son: Rosie (una adolescente de color de 14 años, en representación de su numerosa familia adoptiva, que tiene el ‘honor’ de abrir la historia en la 1ª parte, Caperucita negra y el zorro que la mordió…), Seagraves (el abogado de Trout e hilo conductor de casi todo lo que ocurrirá en el transcurso de la acción… para el son la 2ª y la 4ª parte, grandioso carácter), Hanna (la esposa de Trout, un personaje exquisito, nunca la olvidaré… para ella son la 3ª y la 9ª y última parte), Carl Bonner (otro de los abogados de la historia, el de Hanna, la juventud del pueblo en contraposición con la vieja escuela de la justicia que representa Seagraves, personalmente me cae como el culo, además lastra un pelín la narración, pero Dexter le regala las partes 5ª y 7ª… te entiendo tío, pero ¡lástima, Pete!).

Localizada en Cotton Point (Georgia) en los primeros años 50’ del siglo pasado, un lugar pequeñajo que fue rico antes de la guerra y que ahora vive todos esos prejuicios raciales que ustedes pueden imaginar en su máxima expresión y que son el detonante de toda la historia que aquí sucederá, los cuales Dexter narra de manera sumamente adictiva desde ese principio tan de altos vuelos hasta que al final haga saltar por los aires, literalmente, toda la violencia contenida en el nudo de la trama. A pesar de algunos altibajos narrativos (posiblemente debidos a una traducción pelín defectuosa para la edición de Anagrama, encontré una docena de faltas graves de ortografía que sin embargo no distorsionan el núcleo de la narración…), me gustaría aplaudir fervorosamente la manera en que Dexter compagina los episodios violentos (duros a la manera de Donald Ray Pollock para quién lo conozca, o sea que póngales dos rombos a su sensibilidad lectora en algunas partes puntuales…) en contraste con los pasajes sensuales, de una ternura sobrecogedora y extremadamente sutil en lo que a la sexualidad se refiere (¡Bravo, Pete!), especialmente los localizados en la relación adúltera Hanna-Seagraves. En su conjunto, una lectura absorbente que no dejará indiferente a nadie, una novela de esas que consigue esculpir a golpe de martillo y cincel su pequeño nombre en la historia de la literatura del Sur… del profundo Sur.-

Escrito por Krust hace 2 meses, Su votacion: 8

Faulkneriano hace 2 meses

Buena reseña, Krust. Dexter es, desde luego, un más que digno continuador del dream team sureño de los años 40-50, y Paris Trout una excelente novela: la mejor inversión que se puede hacer con dos euros, desde luego.

Y Amor fraterno, para mi gusto, es todavía mejor. Un autor para recordar.

Volsung hace 2 meses

Nunca había oído hablar de este escritor. Gracias por facilitar el descubrimiento. Me la apunto para curiosear más adelante.

Krust hace 2 meses

Así es, Faulk, me parece una novela muy interesante (excelente construcción de personajes, muy buen tempo en el pulso narrativo por parte de Dexter…) a pesar de algunos pequeños matices que se le pueden perdonar al autor si hablamos del conjunto de la novela que es lo que yo siempre hago al final intentando valorar el debe y el haber en su justa medida: por ejemplo. es una pena que los personajes negros desaparezcan a partir del primer tercio para centrarse exclusivamente en lo que acontece con los blancos de la historia, quiero decir que igual con 50-100 páginas más narrando lo que sigue sucediendo en los Bottoms (el asentamiento de la comunidad negra) hubiera conseguido ser todavía una novela más redonda, aunque entiendo ese ‘ninguneo protagonista’ porque suena tan real como lo era la vida misma por entonces en cualquier rincón de Georgia donde los negros, lamentablemente, no eran más que personajes secundarios en la vida cotidiana de los blancos, cuando en el fondo tanto unos como otros son/eran peña de color…

Ya veo que tienes el maratón Dexter cubierto, eso es todo un puntazo a tu favor si hablamos de un autor tan minoritario. Estaría bien que los de Anagrama o alguna otra editorial apostaran por reeditarlo para que llegara a más gente. Por mi parte, y por poco que pueda, intentaré leer alguna otra novela suya o todas si tengo ocasión, que no son tantas, si consigo hacerme con ellas. Un autor para recordar como tú comentas (tengo dos imágenes de esta novela que, a dios pongo por testigo, no olvidaré jamás…), y un autor a reivindicar, visto como está el patio literario actual, sin duda.-
*Yo tampoco lo conocía, Volsung, topé con la novela, la husmeé, me gustó y la pillé, así sucede a veces con los libros con los que uno se cruza a lo largo de una vida…

Salut! (Aquí brindando con una cerveza fresquita, sírvanse ustedes mismos lo que les apetezca. Por cierto, un detalle muy importante en la personalidad del personaje de Paris Trout y que igual no recuerdas, Faulk: en un pueblo donde corre el alcohol por doquier, él sólo bebe agua mineral embotellada, hasta aquí puedo contar, parece un detalle intrascendente pero no lo es en absoluto… si alguien se anima a leer el libro seguro que acabará entendiendo a la perfección lo que quiero decir con este pequeño detalle..;-)

Faulkneriano hace 2 meses

Anagrama publicó todas (o casi todas) las novelas de Dexter, que no son tantas, con puntualidad, pero quizá en aque momento había exceso de oferta de escritorees norteamericanos (Auster, irving....) y los lectores españoles no le hicimos mucho caso. No debe ser muy popular: de hecho, nadie se ha ocupado de hacerle un hueco en la Wikipedia en español (un indice de popularidad, todo lo grosero que se quiera, de cualquier escritor). Tampoco ha tenido mucho éxito en el cine: Paris Trout es solo discreta (y no creo que Dennis Hooper sea el mejor de los Paris posibles) y El chico del periódico fue en su momento todo un fiasco, pese a (o a causa de) Nicole Kidman.

Y no, no recordaba lo del agua mineral. Lo que sí recuerdo, y tú mismo cuentas en tu reseña, es que, a pesar de que parecía la opción más fácil, Dexter no se centraba en el excelente villano (como sí lo hacía, pongo por caso, El asesino dentro de mí, de Jim Thompson, otra novela con malo malo) sino que opta por una perspetiva poliédrica, a lo Faulkner (hasta cierto punto, claro)

Guille hace 2 meses

Fantástica reseña, Krust, de esas que son tipo Quina Santa Catalina, que te abren el apetito de modo instantáneo. Y gracias por descubrirme al autor. Solo espero que todavía se puedan encontrar por algún lado.

Poverello hace 2 meses

Pues acabo de descubrir que en la biblioteca de Córdoba hay dos obras suyas, aunque esta en concreto, no.

De paso he visto que fue el guionista de Mulhollnad Falls. Qué cosas.

arspr hace 2 meses

Como siempre, confío ciegamente en tu criterio. Anotado a la lista de futuribles...

Krust hace 2 meses

No he visto la película, la verdad ni me sonaba, cuando investigué acerca de ella vi que era una adaptación para TV y de hecho no sé ni si llegaron a estrenarla en pantalla grande pero mientras leía la novela pensé que el papel de Paris Trout le iba como anillo al dedo a Dennis Hopper, también me pareció muy adecuada la elección de Ed Harris para interpretar a Seagraves y es que ambos me parecen excelentes actores. Me chocó mucho, eso sí, que el papel de Hanna (que Dexter describe en la novela como una mujer de 46 años con muchísima personalidad y que a mí me ha robado el corazón lector…) se lo adjudicaran a Barbara Hershey; bueno, lógicamente no puedo opinar nada más al respecto…

Supongo que no será una empresa tan complicada, Guille, mira a Poverello como ya tiene un par de liebres en el punto de mira :-) No me extrañaría que “El chico del periódico” sea la más sencilla de encontrar, veremos-leeremos…

Pues ya contarás, Arspr, como comento en la reseña en referencia a la peña que ya conoce a Pollock seguro que le encuentras algún que otro nexo en común (en el tratamiento de la violencia básicamente), por aquí seguimos a la espera de la inminente llegada de “The Heavenly Table”…

kroke hace 18 días

Buenas a todos.

Excelente reseña. Acabo de terminar el libro y creo que no queda mucho más que añadir a lo que habéis comentado.

Quizás decir que Pete Dexter era un autor al que yo llegue hace unos años, a través de una de sus pocas novelas no traducidas al castellano, Deadwood, y su relación con la maravillosa serie de TV de la HBO del mismo título, ambas basadas en lugares y personajes históricos reales de la frontera del Oeste americano. Parece ser que el creador de la serie negaba haberse inspirado en la novela de Pete a pesar de los muchos parecidos existentes entre las dos creaciones. Así que si buscas en los títulos de crédito de la serie te será imposible encontrar el nombre del escritor.

Llevaba esperando la publicación en español de dicha novela todo este tiempo, y ya se me había olvidado hasta casi el nombre del autor cuando gracias a esta página y a vuestros comentarios y reseñas he podido reencontrarme con él y descubrir la tremenda novela que es Paris Trout.

Sólo por ponerla un pequeño pero (OJO, SPOILER!), diría que la esperadísima explosión final del protagonista me pareció un tanto descafeinada, no es que me esperara la matanza de Texas, pero tanta tensión contenida, tanto tiempo Trout preparándose para lo que finalmente iba a suceder, tanta lista de gente con la que saldar cuentas, tanta acumulación de armas y de odio, y con tan buena ambientación final que Dexter prepara en un día lluvioso en pleno desfile de las fiestas de la ciudad, y al final me da la sensación que se resuelve de una manera un tanto chapucera.

Creo que permanecerán más en mi recuerdo otras escenas, entre ellas la de la angustiosa escena de la detención de Trout para conducirle al falso tribunal y la condena al cepo. (FIN DEL SPOILER)

En cuanto a la adaptación al cine, personalmente no me genera excesiva curiosidad la película, en parte, y en eso estoy con Faulkneriano, porque Dennis Hooper no es el actor que yo hubiera escogido para el papel de Paris. A pesar de tenerle presente cada vez que coges el libro, ya que su cara sale tanto en la portada de la edición de Anagrama como en la de Círculo de Lectores que es la que yo tuve a mi disposición, la imagen que mi cerebro creó de Trout difiere bastante de la del actor.

Krust hace 17 días

Hola Kroke,
Curioso eso que comentas acerca de “Deadwood” (justo el otro día vi la serie completa anunciada en Movistar+ aunque mi paquete es el básico y al parecer no pago lo suficiente para poder verla… ¡lástima!), he buscado algo de información al respecto y he encontrado un artículo muy interesante de The Guardian donde comentan por encima ciertas similitudes entre el estilo literario de Dexter y el de Cormac McCarthy, sobre todo en el tratamiento de la masculinidad y la violencia de aquellos tipos del lejano Oeste post far west, estoy muy de acuerdo con lo leído aunque yo quizás lo asocie más a Jim Thompson al que menciona Faulk por ahí arriba en la que su “perspectiva poliédrica” yo la traduzco a que los personajes en teoría secundarios les acaban comiendo la tostada a los protagonistas… bueno, dejo el enlace, está en inglés:

https://www.theguardian.com/books/2012/feb/16/classic-american-literature-deadwood-pete-dexter

Entiendo lo que dices sobre la parte final de este “Paris Trout”, a mí la resolución en primera instancia también llegó a parecerme bastante ‘contenida’ con relación a todo lo que la precede, pero después dándole vueltas pensé que Paris (para el que todos los días son iguales, aunque efectivamente, como comentas, Dexter lo hace explotar con la ciudad en plenas fiestas como un petardo de los gordos) había ido desgastándose poco a poco con el discurrir de los acontecimientos… ¡y sobre todo con la postura firme y resistente de Hanna con respecto a la separación!

¡Ponte una imagen de Hopper, que no Hooper, en el perfil de usuario… o ya puestos la del actor que considerarías adecuado para encarnar a Trout!
Es broma, hombre ;-)

arspr hace 10 días

Ufff, pues a mí me ha dejado un poco frío. No es que piense que sea una mala novela pero hay algo que no me ha acabado de gustar.

Posiblemente todo empieza por no creerme a Trout. Me resulta absolutamente impensable que un tipo tan sociópata (en el sentido médico del término de absoluta incapacidad de comprensión de unas mínimas normas de empatía y convivencia social, sin querer ser peyorativo), sea a la vez un fulgurante hombre de negocios y préstamos donde cuando más o cuando menos, (digo en los negocios), todo se base en saberse relacionar...

No sé, en cierta manera me ha parecido una excusa para articular el estrés o tensión al que se ven sometidos el resto de personajes. Y a la vez este resto también me han parecido demasiado arquetípicos. El experimentado, realista y cínico Seagraves; el inocentón, más verde que las lechugas Carl Bonner; la desencantada Hanna...

Al final tengo más la impresión de haber leído más un ejercicio literario fabulado, que una novela...

Krust hace 7 días

Hombre, Arspr, fulgurante hombre de negocios tampoco me parece Trout, el tipo no es más que un jodido prestamista usurero a la manera roedora de pasarte un dólar a cambio del dolor que supone tenérselo que devolver con unos intereses abusivos (recuerda la venta del coche, con la trampa del seguro incluida, que le endosa al chico negro, Henry, y que es el detonante de la trama…). Sí, tiene también una mierda de tienda de esas de pueblo donde igual te vende una caja de balas (lo que hace con Rosie, una menor negra también…) o un kg de harina para que alguna familia, negra también, pague el pan a precio de oro. A mí sí que me pareció creíble su personaje pero entiendo que a ti no porque es un personaje lleno de complejidades y como tal difícil de creérselo del todo (un poco lo que comentaba arriba con Kroke: cierta redención contenida al final, pero creíble en mi opinión, porque el resto de personajes lo han ido ‘desgastando’ poco a poco durante el transcurso de la historia…); pero créeme que existe peña así incluso en la vida moderna año 2017, mira a tu alrededor y sorpréndete. “Empatía y convivencia social, saberse relacionar…” son cosas que Trout se las pasa por el forro, entre otras cosas por estos ejemplos que menciono y que indican que sus negocios los hace básicamente con negros, los blancos lo evitan y bastante tienen con convivir con él y tener que soportar su sola presencia, y no hace falta que describa ese ambiente tan asquerosamente racista que se vivía en ese jodido pueblo de Cotton Point…

Lo de “Ejercicio literario fabulado” no lo acabo de entender, ya te digo que a mí me pareció una historia muy realista (lógicamente localizada en su contexto – años 50’ que por eso me gusta siempre que me dejen claro el tiempo en que transcurre la acción-). Me parece una novela muy de ATMÓSFERAS Y SENSACIONES, ese el rasgo que yo le he valorado más a esta novela, donde desde el inicio hueles la presencia del miedo en Rosie al toparse con aquel zorro rabioso, sientes como el puto calor de Georgia te hace sudar como un cerdo página tras página, puedes oler el hedor que desprenden los pantalones de Trout (el título de la reseña) o no puedes dejar de sentir cierta inflamación en la entrepierna pensando en, por ejemplo, la manera en que Dexter describe el culo de Hanna subiendo las escaleras, cosas así… vale, hasta aquí.-

arspr hace 7 días

Ya, pero no es un prestamista de tres al cuarto. El tío está forrado y el tío es respetado (y temido) por toda la comunidad, (incluso por quienes tienen tanto o más poder que él en el lado luminoso, perdón, "blanco" de la sociedad). Y eso no es viable si Trout se comporta como un gilipollas siempre, como parece comportarse en la novela, por su evidente autismo social.

En cuanto a lo de "ejercicio literario fabulado" va por lo de que no me lo he creído, ni a él ni a sus secundarios. Lo de que todo me parecía más bien una "excusa" para estresar a dichos secundarios y plantear problemas filosóficos o sociales que se van narrando. No sé, como mero ejemplo: la primera discusión seria entre Hanna y Seagraves sobre la hipotética responsabilidad de este al defender a tipos como Trout en las subsiguientes animaladas que estos cometan. En vez de sentirla como una escena natural en la novela, más bien he sentido lo contrario, que la novela era la excusa para soltar la diatriba correspondiente. Por eso la analogía con una fábula. Casi, casi, me habría resultado igual que un cuento con el lobo, el zorro y la oveja vieja del rebaño...

En fin, que dentro de mi sintonía general con tus gustos literarios, aquí no hemos coincidido demasiado. Lo que a tí te ha parecido una novela de atmósferas y sensaciones, a mí siempre me ha parecido un poco forzado, un poco decorado para soltarme lo que iba después...

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