En sopadelibros.com utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar tu navegación.
Si continúas navegado por la web, consideramos que aceptas su uso.
Para cambiar la configuración del navegador y/o obtener más información del uso de cookies en sopadelibros haz click aquí.
loading Enviando datos...

LA MUERTE DEL CORAZÓN

7
2 votos
Portada de LA MUERTE DEL CORAZÓN

Comprar LA MUERTE DEL CORAZÓN en Amazon.es

Autor: ELIZABETH BOWEN
Título original: The Death of the Heart
ISBN/ASIN: 9788415130383
Género: Narrativa
Editorial: IMPEDIMENTA
Fecha de publicación: 1938
Fecha de edición: 2013
Número de páginas: 406

Sinopsis:
Elizabeth Bowen es la más brillante sucesora del grupo de Bloomsbury. En su literatura se encuentra el nexo que vincula a Virginia Woolf con Iris Murdoch y Muriel Spark.
Publicada en 1938, y considerada una de las 100 mejores novelas del siglo XX por la revista Time, La muerte del corazón es la obra más perfecta de Elizabeth Bowen, una autora que ha sido comparada con escritores de la talla de Virginia Woolf, E. M. Forster y Henry James. Ambientada en el Londres de entreguerras, la novela narra la historia de Portia Quayne, una huérfana de dieciséis años, que, tras la muerte de su madre, es acogida por su medio hermano Thomas y por la mujer de este, Anna, que llevan una vida lujosa aunque emocionalmente estéril. Portia, quien hace gala de una extraordinaria capacidad de observación, se siente perdida en este nuevo mundo de vana falsedad y ostentación y, en su necesidad de hallar una referencia afectiva, poco a poco se irá enamorando de Eddie, un joven irreflexivo y alocado que mantiene una extraña relación con Anna.

.

Ficha creada por Krust

 
Ordenar reseñas:

CÁMARA INDISCRETA
4 con 2 votos

Portia, la protagonista de esta historia, es como esa cámara impertinente de un programa de callejeros viajeros que irrumpe en la vida familiar de unos grupos sociales concretos de la Inglaterra de entreguerras para mostrarnos sus miserias sin que el ojo de la cámara parezca que tenga excesiva importancia: un ojo adolescente, sin apenas relaciones y desprovisto de puntos de comparación fiables.

La propia Bowen nos explica el tema de su novela:

"Es una dichosa ventaja que muy pocos comprendamos la realidad del mundo hasta que nos hemos confabulado con él. La fantasía infantil, como la vaina que recubre el tierno brote, no solamente protege, sino que además refrena el terrible y floreciente espíritu, y no solamente para proteger del mundo a la inocencia, sino también al mundo del poder de la inocencia."

Pues esa cámara impertinente que entró en la vida de estas familias profundamente inglesas no pareció gozar de esa ventaja y se dio de bruces con ella.

Veamos lo que nos dice un personaje acerca de lo que llegó a sentir Portia, la protagonista de esta historia:

“Desprecio por nosotros, que hemos hecho un desastre de nuestras vidas y que le impedimos vivir la suya. Aburrimiento, mucho aburrimiento ante una especie de sociedad secreta carente de contenido, ante una gente vacía que se pasa la vida haciéndose señas minúsculas...Desprecio por la gente casada que vive en la impostura. Desprecio por la gente soltera, tan cautelosa y susceptible... Ganas de que me preguntasen cómo estoy, y más ganas aún de que lo adivinasen...”

Esto es el libro, lástima que no haya sabido conmoverme ni un solo momento. Su fallo, para mi particular gusto, es que es demasiado inglés: esa forma de no mover una pestaña mientras lentamente les derraman té hirviendo en el regazo, que es muy efectivo cuando se trata de los personajes (sobre todo en tono comedia) pero que cuando también es el estilo de la autora (sobre todo en tono dramático, como es el caso) me deja frío.

Lo mejor del libro son las lucubraciones, los discursos al margen de la historia narrada, donde abundan los pensamientos interesantes y las frases brillantes.

"Un dormitorio vacío suele adquirir, al final de la tarde, el aspecto de que en él hubiese muerto el día de pura soledad"

"No se debe sentir pena por quienes se sacrifican. Hay que sentir pena por quienes son el objeto del sacrificio de los demás. Al fin y al cabo, los que se sacrifican siempre salen ganando. La gente sabe de qué cosas puede prescindir."

También me provocan una sonrisa perversa los comentarios que nos describen perfectamente a algunos los personajes:

“Cuando el tren arribó a Limly... la señora Heccomb agitó dos o tres veces la mano: la primera al ver la locomotora, como indicándole que debía detenerse; las otras para que Portia no tuviera necesidad de cansarse buscándola. Esto último era improbable porque no había nadie más que ella en el andén.”

“Las muchachas como Daphne, decentes, rudas, satisfechas, son el principal sostén del injusto orden antiguo. Daphne se deleitaba rindiendo homenaje a lo que era perfectamente feliz de no poseer.”

“La habitación de Doris era tan innegablemente de Doris que, de inmediato, Portia cerró la puerta”

Escrito por Guille hace mas de un año, Su votacion: 6