En sopadelibros.com utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar tu navegación.
Si continúas navegado por la web, consideramos que aceptas su uso.
Para cambiar la configuración del navegador y/o obtener más información del uso de cookies en sopadelibros haz click aquí.
loading Enviando datos...

HOY HUBIERA PREFERIDO NO ENCONTRARME A MI MISMA

9
1 votos
Portada de HOY HUBIERA PREFERIDO NO ENCONTRARME A MI MISMA

Comprar HOY HUBIERA PREFERIDO NO ENCONTRARME A MI MISMA en Amazon.es

Autor: HERTA MULLER
Título original: Heute wär ich mir lieber nicht begegnet
ISBN/ASIN: 9788498414615
Género: Literatura contemporánea
Editorial: SIRUELA
Fecha de publicación: 1997
Fecha de edición: 2010
Número de páginas: 196

Sinopsis:
Una joven que trabaja en una fábrica de ropa durante la dictadura de Ceaucescu ha sido citada para un interrogatorio. Ha sido interrogada antes pero sabe que esta vez será peor. ¿Su crimen? Coser notas en los forros de los trajes de caballero que se venderán en Italia. Cásate conmigo , dice la nota, con su nombre y dirección. Sería capaz de cualquier cosa con tal de salir del país. En el tranvía que la lleva a su interrogatorio, sus pensamientos se pierden en un montón de gente que ya no está. Enfrascada en sus pensamientos, se pasa de parada y baja en una calle desconocida para ella. Lo que descubre allí hace que se dé cuenta de que su cita es con el horror.

Ficha creada por Guille

 
Ordenar reseñas:

“SOBRE TODO NO ACABAR DEMENTE”
5 con 1 votos

Una mujer en un viejo tranvía se dirige a su cita con un agente de seguridad. Allí se someterá a un nuevo interrogatorio por el grave delito que cometió cuando trabajaba en una fábrica de ropa: introducir papelitos en los bolsillos traseros de unos pantalones destinados a la exportación con un mensaje altamente subversivo, “Cásate conmigo”, que iba acompañado de su firma y dirección. Una mujer sin compromiso político explícito ni una elevada educación, una mujer hasta vulgar, incluso antipática, pero con un monólogo interior lírico y evocador, intenso y lleno de imágenes turbadoras, con inusuales frases de una particular y original belleza, con un discurso caótico y fragmentado pero realmente atractivo.

“Humillación es sentirse descalza en todo el cuerpo.”

En este viaje hacia el destino se mezclan dos planos, el presente, con las pequeñas incidencias de la ruta, las relaciones entre los pasajeros, las imágenes vistas a través de la ventanilla del tranvía, y el pasado, que vuelve en una serie de flashbacks desordenados para contarnos su vida hasta ese preciso momento, un momento crucial en el que ella parece haber alcanzado un límite en algún sentido, uno de esos momentos en los que el pasado se impone y obliga a la revisión de lo vivido.

“Desde que estoy citada, separo la vida de la felicidad. Cuando voy al interrogatorio, de entrada tengo que dejar en casa la felicidad. La dejo en la cara de Paul, en torno a sus ojos, a su boca, en los cañones de su barba.”

En la novela, de carácter testimonial, Herta Müller nos muestra con dureza y talento el espanto de un régimen político, el de Ceausescu en Rumanía, en el que los ciudadanos viven vigilantes y vigilados, una inseguridad horrorosa que lo tiñe todo y de la que es imposible escapar ni física ni mentalmente. Esta frase lo resume a la perfección:

“No quisiera pensar en nada, porque no soy nada, excepto alguien citado.”

El miedo, un miedo cotidiano y banal, que todo lo trastoca, que todo lo determina, es capaz de modificar hasta hacerlas irreconocibles e irrespirables cualquier relación -amistad, pareja, familia, vecinos o compañeros de trabajo- siendo un tremendo catalizador de las parcelas de nuestra personalidad más oscuras y vergonzosas.

(sobre la luna) “Me resultaba sospechoso que arriba, en el cielo, hubiera algo hermoso y en la tierra, abajo, no hubiera ninguna ley que prohibiese mirar a lo alto.”

Mientras leía las últimas páginas de la novela iba pensando sobre cómo la autora cerraría la historia, las distintas posibilidades del final del viaje en tranvía, del desenlace de la tan temida cita, y aun así terminé la novela medio nockeado por una resolución que me pareció abierta y en cierta manera enigmática, aunque quizás solo fue porque en realidad no quería saber cuál había sido el final, porque en realidad no quería ese final.

“El buen juicio me bastaba siempre para no herir a otros, pero nunca cuando se trataba de mi propia desdicha.”

Escrito por Guille hace 7 meses, Su votacion: 9