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LOS HERMANOS KARAMAZOV

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Portada de LOS HERMANOS KARAMAZOV

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Autor: FIODOR M. DOSTOIEVSKI
Título original: Brat'ya Karamazovy
ISBN/ASIN: 9788484289210
Género: Clásicos de la literatura
Editorial: ALBA
Fecha de publicación: 1880
Número de páginas: 1008

Sinopsis:
La historia del cruel y despiadado padre Fiódor Karamázov enfrentado a sus hijos constituye una experiencia irrepetible en la literatura: desde la personalidad del espiritual Aliosha al apasionamiento de Dimitri. Obra de grandes caracteres, y sobre las grandes cuestiones humanas, una epopeya sobre el odio, y los límites del hombre, empujado a la abyección o a su opuesto, acercándose a Dios.

 
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VARONES ATORMENTADOS
4.89 con 9 votos

Turbio, complejo, recóndito… Estoy pensando en las novelas de Dostoyevski que he leído y un desbarajuste de ideas borrosas se confunden en mi mente; es un amasijo espeso, que prevalece por encima de las sensaciones nítidas o coherentes, que también las tengo: emotivo, visceral, directo, pero estas últimas me van llegando conforme LOS HERMANOS KARAMAZOV progresa hacia su fase decisiva; antes de ese momento, recuerdo más lo tibio que lo brillante; después se impone esto último.

Dostoyevski, es un investigador entusiasta del alma y de la personalidad del ser humano. No es tan aficionado a describir situaciones. En ese cometido es un poco seco, es parco en datos, deja flecos sueltos en sus frases que impiden al lector captar bien los hechos. Adopta giros en el lenguaje de sutil interpretación. A cambio, dibuja con trazos enérgicos el perfil psicológico de sus personajes y analiza las motivaciones de su comportamiento. Su estilo es un medio eficaz para la expresión de sentimientos, pero, tal vez por esa misma razón, supone un obstáculo para la narración bien definida de algunos acontecimientos, al exponerlos de forma expeditiva y demasiado directa. Su probada expresividad puede dificultar a veces una definición precisa de los hechos. En un símil pictórico, diría que es un absoluto expresionista.

La primera parte contiene la exposición de la trama; es larga y toca muchos órdenes de materias. Hay, una profusión de información sobre el comportamiento de los monjes en los monasterios ortodoxos. También aparece, la obligada descripción de los personajes, la relación entre ellos y la relación con la sociedad en que se desenvuelven. Estas conexiones se explican a través de los diálogos que tienen lugar entre unos y otros. Es clara la intención de Dostoyevski, de servirse de estos diálogos para ir marcando la personalidad de sus personajes. En esta fase, tiene momentos entretenidos, pero tiene otros más bien pesados. El talante personal de cada personaje se va desvelando según avanza la novela, al dedicarle al menos un capítulo a cada uno, poniendo así de manifiesto sus caracteres.

Sus personajes, utilizan un tono seco, cortante, a menudo grosero; otras veces, apenas mascullan las palabras, o las escupen, o las gritan encendidos. Son diálogos de gran expresividad que encajarían muy bien en un teatro. En un escenario oiríamos las palabras y además veríamos los gestos; en sus páginas leemos sus palabras pero ignoramos los gestos y el autor no siempre los facilita. Por esa razón, a veces se leen frases que dichas en voz alta y con la entonación debida serían muy elocuentes; mientras que leídas, la ausencia del adecuado matiz que aporta la voz, las hace quedar un poco frías. No tiene ninguna dificultad en modificar el lenguaje que utiliza, varias veces a lo largo del libro. Sí es un taimado Iván Karamazóv quien expone a su hermano menor su extenso y farragoso ideario, su expresión es sombría y críptica; sí es Kolia, el chaval listillo de trece años, se expresa con la autosuficiencia propia de un jovencito que se sabe inteligente; sí es Zósima, el venerable mentor de Aliosha, el que relata su enriquecedora biografía, su lenguaje se vuelve amable y transparente como si fuera un Dickens ruso. Tiene un estilo suyo propio, pero a veces lo cambia para adoptar el que cree conveniente a la esencia del discurso, o a la personalidad del que habla.

No es un escritor que se desviva por detallar el espacio físico; escasea su descripción de ambientes, y si algo indica es con poca convicción; creo que le concede poca importancia al conocimiento formal del ámbito en que sucede la acción. Un ejemplo: describe la vida y obras de Fiodor, el padre. Bien, pues aún así, no consigo formarme una imagen lúcida de cómo es su casa, o cual es el decorado en el que se desenvuelve su vida, ¿es acomodado, es burgués, tiene lujos, o vive rodeado por la miseria y la mezquindad como podría suponerse por los trazos tan gruesos con que le describe? No lo sé, el sentido común me dice, que puesto que tiene dinero, ha de vivir bien; sin embargo, las sensaciones captadas leyendo, parecen describir a un tipo cutre. Otro ejemplo, la juerga que Dimitri se corre con Gruchineka y los otros en Mokroié. Hay un cuarto azul, hay un canapé y una cama, y como juegan a las cartas, deduzco que habrá mesa y sillas. Poco más que eso, sé del lugar. No estoy seguro de que diga algo sobre como son estos sitios, pero si lo dice debe ser de pasada porque en mi memoria no se quedó. Su interés, por tanto, se centra mucho en los estados de ánimo y el contenido de las mentes, y muy poco en estos detalles, que debe considerar innecesarios.

Un apunte sólo, para reseñar algo que me ha llamado la atención por escaparse del encuadre en el que tenía yo situado a Dostoyevski; me refiero a su sentido del humor. Reconozco que son débiles pinceladas repartidas por aquí o por allá; pero están ahí y eso, que no recordaba, ya me resulta sorprendente. Me estoy acordando sobre todo, de sus comentarios burlones casi siempre vinculados a su enfoque de los personajes femeninos de más edad, e incluso a la actuación de las mujeres como un activo y sonoro grupo de presión, en el transcurso del juicio.

Los temas de que trata, no son fáciles: las tensas relaciones entre un padre viudo y sus tres hijos adultos. Un padre malvado, ruin, pendenciero, mujeriego, irresponsable, envidioso; tiene todo lo malo. Los hijos, también son malos hijos, despilfarradores, inconscientes, orgullosos, violentos, algo así como un estigma de los Karamazóv, a excepción de Aliosha, el pequeño que parece invadido por inquietudes espirituales. Con gente así de problemática, solo hay que sentarse a esperar a que pasen cosas, y la verdad es que no defrauda, el drama está servido y es, muy interesante. Los acontecimientos subsiguientes se desencadenan en una espiral de seducción que te atrapa y que ya no te abandona.

Esta mezcla de temática dura, de complejidad de personajes, y de lenguaje empeñado en resaltar los rasgos más incómodos; convierten la lectura de la primera mitad del libro, en un ejercicio arduo y comprometido. Muchas veces, en su transcurso, piensas: esto, no me interesa en absoluto, ¿por qué habré de seguir leyendo?, o bien: esta elucubración sobre la existencia de Dios ¿que tendrá que ver con la novela? Y así, algunas más. Pero en cambio, otras muchas veces te introduces con fuerza en la novela, y te vuelve a interesar. Esto, me consolaba yo, pasa en muchos libros con muchos autores que luego te entusiasman. La cuestión es: ¿Dostoievski, cuesta más que otros? Mas luego, llega el momento crucial, llega la segunda parte y el libro te atrapa, las dificultades se allanan, y acabas siendo poseído por la fascinación que ejerce. También leyendo CRIMEN Y CASTIGO, acabé atrapado de una forma parecida.

Unas cosas con otras, el balance es muy positivo. Aunque me resulte a veces laborioso de leer, es positivo. Por que, lo que a veces tiene de ingrato, queda largamente compensado con el tremendo interés de sus mejores páginas. Pero; (siempre hay un pero) yo particularmente, sin extender la comparación más allá y quedándonos en los grandes escritores rusos, tengo predilección por Tolstoi. Me identifico más con su estilo sobrio y centrado en las emociones de los personajes, que con el estilo más recio y volcado en analizar su subconsciente, que tiene Dostoyevski. Es una elección más anímica que estética, más visceral que razonada.


P.D. En la reseña que he redactado tras leer el libro, expreso mi opinión extraída durante su lectura, en ella queda claro que, a pesar de que el libro me ha gustado mucho, soy reticente con la aspereza del lenguaje que utiliza su autor, que, a mi modo de ver, dificulta un tanto la lectura de las fases menos intensas o más tediosas, sobre todo de la primera parte. Una vez finalizada la lectura, tuve la curiosidad de contrastar la versión leída por mí, de Alba Editorial, con otras accesibles en Internet, y comprobé sin ningún género de duda, que esta versión es malísima. Naturalmente no sabiendo ruso, no puedo afirmar que sea o no, fiel al original; pero si puedo asegurar que el castellano en que está escrita es muy malo y tiene un buena parte de responsabilidad (no toda), en los inconvenientes que yo aprecié durante su lectura. Lastima que esta comprobación no se me hubiera ocurrido antes.

Escrito por sedacala hace mas de un año, Su votacion: 8