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HARRY POTTER Y EL MISTERIO DEL PRÍNCIPE

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Portada de HARRY POTTER Y EL MISTERIO DEL PRÍNCIPE (HARRY POTTER #6)

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Autor: JOANNE K. ROWLING
ISBN/ASIN: 9788478889907
Género: Fantástica
Editorial: SALAMANDRA
Fecha de edición: 2006
Saga: HARRY POTTER (6)

Sinopsis:
Con dieciséis años cumplidos, Harry inicia el sexto curso en Hogwarts en medio de terribles acontecimientos que asolan Inglaterra. Elegido capitán del equipo de Quidditch, los entrenamientos, los exámenes y las chicas ocupan todo su tiempo, pero la tranquilidad dura poco. A pesar de los férreos controles de seguridad que protegen la escuela, dos alumnos son brutalmente atacados. Dumbledore sabe que se acerca el momento, anunciado por la Profecía, en que Harry y Voldemort se enfrentarán a muerte: «El único con poder para vencer al Señor Tenebroso se acerca... Uno de los dos debe morir a manos del otro, pues ninguno de los dos podrá vivir mientras siga el otro con vida.». El anciano director solicitará la ayuda de Harry y juntos emprenderán peligrosos viajes para intentar debilitar al enemigo, para lo cual el joven mago contará con la ayuda de un viejo libro de pociones perteneciente a un misterioso príncipe, alguien que se hace llamar Príncipe Mestizo.

Etiquetas: juvenil

 
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EL MÁS OSCURO Y EL MEJOR HARRY POTTER
4.33 con 3 votos

Sexto y penúltimo volumen de la exitosa serie pergeñada por Joan K. Rowling. Lord Voldemort ha regresado, y el Ministerio de la Magia ha debido reconocerlo oficialmente. Los múltiples secuaces del Innombrable: Mortífagos, gigantes, etc., han comenzado ya a cometer tropelías de toda índole, que ante los ojos de los muggles se intentan hacer que aparezcan como accidentes u obra de huracanes y cosas por el estilo. Cornelius Fudge ha dimitido como Ministro de la Magia; su sucesor, Rufus Scrimgeour -a su manera, tan torpe como Fudge- se pondrá en contacto con el Primer Ministro muggle para prevenirlo acerca de la amenaza que representa el Señor de las Tinieblas.

Entre los Mortífagos, la relativa caída en desgracia de Lucius Malfoy y Belleatrix Lestrange ha permitido a Severus Snape ganarse la confianza de Voldemort merced a su condición de espía doble. Voldemort confía en Snape, Dumbledore también, el lector no sabe qué pensar. A Draco Malfoy, por su parte, Voldemort le ha encomendado una tarea especial. A su debido tiempo, ello le servirá para alardear, pero Narcissa, su madre, no está muy encantada al respecto, y puede que tampoco el propio Draco, más allá de tanta jactancia.

En Hogwarts, hay cambios en el plantel docente. Defensa Contra las Artes Oscuras queda a cargo, por fin, de Severus Snape. Como la asignatura está embrujada y nadie la enseña por más de un año, al instante se abre una incógnita respecto al futuro de Snape en el colegio y en la saga misma. Pociones, la asignatura que venía enseñando Snape, ha quedado, por ende, vacante. Dumbledore irá con Harry a ver a un viejo conocido del primero, Horace Slughorn, hombre oportunista y no muy valeroso, que con cierta renuencia terminará aceptando enseñar dicha asignatura.

Estos cambios favorecen a Harry, quien en el TIMO de Pociones presentado el año anterior ha obtenido apenas un "Aceptable". Con Snape por profesor y con esa nota, jamás podría seguir cursando esa asignatura. Harry cree que allí han terminado sus sueños de convertirse en Auror, pero cuando en Hogwarts se entera de que Snape ya no enseña Pociones, recobra las esperanzas. Sin embargo, ni él ni Ron (quien también obtuvo sólo un "Aceptable") han traído los libros necesarios. Slughorn accede a prestarles algunos. Ahora bien, a Harry le toca un volumen atiborrado de notas manuscritas de su propietario original, un enigmático personaje que se denominaba a sí mismo el Príncipe Mestizo y que por lo visto era muy hábil para elaborar pociones. Guiándose por tales anotaciones, Harry se transformará (para indignación y enfado de Hermione, quien soporta mal que alguien la supere, máxime recurriendo a tan deshonestos métodos) en el mejor alumno de Slughorn. A medida que pase el tiempo y, para bien y para mal, Harry recurra cada vez más a las anotaciones del Príncipe Mestizo, crecerá su curiosidad por conocer la verdadera identidad de éste; pero tiene también otras cosas en qué pensar. El quidditch, desde luego, pero también ciertas lecciones que le imparte Dumbledore en privado. Dichas lecciones consisten en viajes por el pensadero, hacia recuerdos en general ajenos, y todos ellos relacionados con Voldemort. Luego de cada viaje, Dumbledore y Harry analizan lo que han visto y teorizan sobre cosas no vistas pero presumibles. Dumbledore espera que estas experiencias sirvan a Harry para protegerse de Voldemort en la confrontación final con este último.

Por otra parte, Draco Malfoy tiene inquieto a Harry. Lo ha oído mencionar a un tal Fenrir Greyback, siniestro hombre lobo al servicio de Voldemort, en Borgin & Burkes, aquel comercio situado en el Callejón Knockturn al que Lucius iba a deshacerse de pertenencias comprometedoras en el segundo volumen de la saga. También lo ha visto en el Expreso de Hogwarts presumiendo ante sus camaradas de Slytherin y exhibiendo algo que podría ser la Marca Tenebrosa. En suma, lo supone aliado a Voldemort, pero no tiene forma de probar nada contra él.

Sobre estas bases generales reposa la compleja trama de HARRY POTTER Y EL MISTERIO DEL PRÍNCIPE, la más oscura y terrorífica de las siete entregas de la saga y, desde mi humilde punto de vista, también la mejor. En la descripción de la familia materna de Lord Voldemort encontramos un espeluznante tinte lovecraftiano, algo que recuerda a esas familias degeneradas y endogámicas que, en las obras del genio de Providence, habitan en ciertas zonas de Nueva Inglaterra desde donde invocan a deidades inhumanas y demenciales. Más estremecedor todavía, el propio Voldemort se muestra aquí más inhumano que nunca antes. Fenrir Greyback, los inferi (preferimos omitir quiénes o qué son estos últimos) y otros detalles se suman para contribuir al clima terrorífico de la novela, que es lo que más se recuerda de esta entrega, aunque sigan presentes el humor y la humanidad característicos de la saga.

Opino que con HARRY POTTER Y EL MISTERIO DEL PRÍNCIPE, Rowling ha alcanzado una obra cumbre, un hito en su carrera que le será difícil, si no imposible de superar. Eso sí, siempre será bueno que lo intente. Esta mujer ya me hizo tragar mis propias palabras antes, y puede que lo haga de nuevo, ¿quién sabe?

Escrito por EKELEDUDU hace mas de un año, Su votacion: 10

HP
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otra aventura de harry potter, a mi este libro, junto con el ultimo, son los que mas me gustan de la saga, cada vez se van sabiendo mas cosas sobre el mundo de hp

Escrito por Artisa hace mas de un año, Su votacion: 9

HARRY POTTER Y EL MISTERIO DEL PRÍNCIPE
0 con 0 votos

Sexto año en Hogwarts… y movidito pero bien, oiga.

Si ya el último no nos dejaba muy buen augurio, con este empezamos el año también con tralla, teniendo en cuenta los acontecimientos que asolan el país y que ponen en peligro tango a la comunidad mágica como a los muggles; de hecho comenzamos con un capítulo genial sobre la visita del nuevo Primer Ministro al Primer Ministro muggle para ponerle al tanto y presentarse.

Harry pasa a ser capitán del equipo de quidditch, un año que se avecina duro, tienen exámenes y prebas de Aparición, se les empiezan a revolucionar las hormonas (como adolescentes que son, menos mal que no se llena de amoríos la novela como pasa con otras sagas, porque no me habría gustado ni un pelo), tienen nuevas asignaturas que les traen de cabeza… y Snape pasa a ser profesor de Defensa contra las Artes Oscuras. Bombazo. Ojo que el nuevo profesor de Pociones me encanta, ¡qué buen personaje!
Por otro lado, Harry recibe un libro de Pociones prestado por el colegio –no tiene el suyo comprado- y cuál es su sorpresa cuando descubre que está cuajado de anotaciones en los márgenes con hechizos inventados (que no duda en ir probando) e incluso datos diferentes en las recetas que, milagrosamente, le hacen ser un crack en clase –cosa que no ha pasado jamás de los jamases, y menos con Snape como antiguo profesor-. Como es de esperar, Harry no dice ni pío a nadie, salvo Ron y Hermione… pero no para de darle las gracias al propietario del libro, donde sea que esté, que se hace llamar “Príncipe Mestizo”.

Por si fuera poco, dos alumnos son atacados de manera salvaje y parece ser que la Profecía se hace notar a pasos agigantados, así que no es de extrañar (o sí) que Dumbledore deposite en Harry cierta confianza. Y AQUÍ VIENE TODO EL SALSEO.

Nos metemos de cabeza (nunca mejor dicho) en la vida de Voldemort (¡Shhh!), en su juventud y adolescencia, descubriendo mucha pero que mucha chicha interesante, sobretodo teniendo en cuenta en lo que desemboca el libro.
Madre mía, qué estrés de lectura.

¡¿En serio, J. K. Rowling?!
A ver si esta señora deja de cargarse a mís personajes favoritos, porque estaba que me iba a dar un infarto a medida que avanzaba la historia, pero llegando al final... Oyoyoyoy…
El libro es un no parar. De todo, giros que te dejan KO, momentos de tensión super bien conseguidos, descubrimientos que parecen dejarlo todo más claro y a la vez lo complican más, siempre intentando mantener la normalidad en el curso que les toca en el Colegio, claro.

Si hay algo que me gusta especialmente de la saga, aparte de los curradísimos personajes y ambientación, es la evolución de todo. El lector va, literalmente, creciendo con los personajes, en todos los sentidos; la lectura se va haciendo cada vez más madura y sobretodo más oscura, teniendo un tono totalmente diferente al de las primeras entregas y haciendo de la saga fantasía adulta en toda regla.
La trama se va enredando cada vez más y se palpa el mal rollo, metiéndote en la historia de lleno y quedándote a cuadros con los ya nombrados giros argumentales… sin perder el toque de humor en algunas ocasiones.

De nuevo, como en las otras reseñas, decir que me da penilla no haberlos leído en la edad que me tocaba (la del prota), habría sido muy muy bueno. Igualmente, los estoy disfrutando como una enana y no puedo hacer más que recomendarlos, para cualquier edad y teniendo en cuenta que los dos primeros son más infantiles.

A coger aire, ¡que viene el último!

Escrito por Shorby hace un mes, Su votacion: 8