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HAMBRE

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Portada de HAMBRE

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Autor: KNUT HAMSUN
Título original: Sult
ISBN/ASIN: 9788479602048
Género: Clásicos de la literatura
Editorial: DE LA TORRE
Fecha de publicación: 1890
Fecha de edición: 1997
Número de páginas: 180

Sinopsis:
El protagonista de Hambre no tiene nombre, no tiene edad, no sabemos nada de su origen o de su familia. Es un hombre sin pasado, arrancado, comouna planta, de su contexto y lanzado al anonimato y la hostilidad de la gran ciudad. Una ciudad, una sociedad, éstas en las que nos movemos, donde el individuo siente con más fuerza su soledad en medio de la multitud, y donde, si queremos comprender a la persona, habremos de prestar atención, como el propio Hamsun decía, a los "secretos movimientos que se realizan inadvertidos en lugares apartados de la mente, de la anarquía imprevisible de las percepciones, de la sutil vida de la fantasía que se esconde bajo la lupa, de esos devaneos sin rumbo que emprenden el pensamiento y el sentimiento, viajes aún no hollados, que se realizan con la mente y el corazón, extrañas actividades nerviosas, murmullos de la sangre, plegarias de huesos, toda la vida interior del inconsciente" Hambre influyó en escritores de la talla de Thomas Mann, Henry Miller, Herman Hesse, Stefan Zweig, Isaac Singer y otros... y hoy se nos presenta, sin duda, como un texto de nuestro tiempo y de nuestra sociedad. Premio Nobel de Literatura 1920.

 
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CRÍMENES DEL FUTURO
4.67 con 9 votos

Esta es una de esas obras en las que aparentemente no ocurre nada, donde no encontramos un argumento definido entre sus líneas sino una incógnita por resolver; si exceptuamos todo aquello que le sucede a nuestro único protagonista y como consecuencia de ello el descubrimiento de todo ese complejo microcosmos que gravita a su alrededor en ambientes que Hamsun intercala en la narración con suma maestría, tanto cuando nos movemos entre espacios cerrados, viciados y sumamente claustrofóbicos (habitaciones de alquiler), como cuando salimos al exterior a buscarnos la vida, básicamente porque tenemos hambre de existencia.

Como lectores que traspasamos el umbral de la dolorosa experiencia que supone ponernos en la piel del protagonista, nunca se cita su nombre así que vamos a llamarlo ‘Ninguno’ en todo caso cada cual puede bautizar al individuo con su propio nombre si ese es su deseo, yo no lo haré para no sentir el peso de la vergüenza ajena sobre mis espaldas; firmamos voluntariamente el ingreso en la novela y aceptamos todas aquellas vicisitudes que puedan acontecer en el trascurso de esta odisea del espacio temporal. Conocemos, eso sí, como una de las escasas concesiones del autor al público lector, el lugar en que transcurre (la ciudad de Cristianía, a la que conocemos mejor por su actual nombre: Oslo; y a la que reconocemos por las nomenclaturas de calles, plazas, etc, que aparecen en la novela…), y también el momento histórico en que transcurre: 1890. Llamando desesperadamente a las puertas de la percepción del Siglo XX.

Nuestro protagonista es escritor, o así se nos presenta en una sociedad sumamente individual, la que se desarrolla en su mente, escribe artículos que no le ha pedido nadie e intenta colocarlos en los periódicos de la época, es tan jodídamente bueno que a veces cuela alguno de ellos con lo que consigue unas pocas coronas (de espinas) que le sirven para mantenerse en pie… y continuar escribiendo. El problema es que Ninguno cada día está más débil porque las punzadas del hambre le han agujereado los bolsillos de sus raídos pantalones. Y si no come no puede escribir, y si no puede escribir su vida carece de sentido. Aún así, toma voluntariamente un sendero sin fin que le conduce a vagar sin descanso por las calles de la ciudad en busca de ese indefinido deseo de grandeza que bulle en su interior. Incluso coquetea con una señorita, pero apenas le quedan fuerzas que malgastar ni siquiera para levantarle las faldas a la musa que podría haberle servido como inspiración. Ninguno duerme en los fríos bosques que rodean esa ciudad nórdica abrazado a una esperanza que se le escapa entre las costuras de los sueños. Ninguno pierde la razón pero conserva una dignidad de valor incalculable (hermoso ese pasaje en que regala una pequeña herencia a un pordiosero necesitado, ya que su ambición es más espiritual que material). Ninguno se desespera cuando aparece la paranoia de la locura para jugar una partida de supervivencia con él. Ninguno quiere ser reconocido como un creador superior y codearse con la naturaleza del arte… Ninguno es un ser frustrado.

Dividida en cuatro partes que tan solo suponen un breve descanso donde aposentar el punto de libro para que se alimente de las migajas que Hamsun te deja en su afán de grandilocuencia, ya que apenas cambia el sentido ni la dirección de la trama sino para que el autor nos deje bien claro que este asombroso debut tiene marchamos de clásico de la literatura por la voracidad con que sus letras te van mordiendo el alma, esta novela (que supuso el debut del autor) merecería mucha mayor difusión de la que ha tenido de no haber sido por la turbulenta vida privada de su autor: sorpréndase ustedes mismos del estudio de la biografía de un autor que ya de viejo se convirtió al fascismo durante la segunda guerra mundial, de hecho le entregó la medalla que obtuvo por el Premio Nobel de 1920 a Joseph Goebbels en una reunión de amiguetes a la que no faltó el propio Hitler. Sin comentarios.

En defensa de la cultura; el hambre, la voracidad de conocimiento que tenemos como lectores, nos lleva a veces a comer… “cualquier cosa”. Este es un manjar especial, no nos vamos a engañar, a pesar de los condimentos de los que se adereza. No apto para estómagos sensibles, muy recomendable para mentes sin prejuicios.-

Escrito por Krust hace mas de un año, Su votacion: 9