En sopadelibros.com utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar tu navegación.
Si continúas navegado por la web, consideramos que aceptas su uso.
Para cambiar la configuración del navegador y/o obtener más información del uso de cookies en sopadelibros haz click aquí.
loading Enviando datos...

EL EXORCISTA

Tendencia a subir 7.33
39 votos
Portada de EL EXORCISTA

Comprar EL EXORCISTA en Amazon.es

Autor: WILLIAM PETER BLATTY
ISBN/ASIN: 9788466617567
Género: Terror
Editorial: EDICIONES B
Fecha de edición: 2005

Sinopsis:
Blatty se basó, para crear a su protagonista, en un hecho real ocurrido en la década de los cuarenta cambiándole el sexo. En la novela es nna niña de apenas once años la que sufre terribles transformaciones, sobre todo en su comportamiento. Ni médicos, ni científicos, ni psicólogos serán capaces de hallar la causa de tal estado y paulatinamente todo irá apuntando hacia la hipótesis de que la niña está poseída por el demonio.

 
Ordenar reseñas:

EL EXORCISTA
4.5 con 2 votos

Recuerdo perfectamente la primera vez que leí esta novela. Tenía catorce años y estaba tirada en la cama, una tarde de verano después de comer… se me hizo de noche acojonada entre las sábanas.
Y es que hoy vengo con un pedazo de clásico del género.

Nuestra historia comienza con una excavación arqueológica en Irak, en la que toma parte el Padre Lankaster Merrin, que lleva largo tiempo realizando exorcismos en África. Se desentierra una figurita del diablo Pazuzu yuxtapuesta con una medallita de San Cristóbal… y entramos en materia.
A su vez, nos trasladamos a Georgetown, donde vive una famosa actriz con su hija de trece años, Reagan, que acaba de contraer una extraña enfermedad cuya solución parece no hallarse. Tras sufrir ciertas alteraciones de conducta que desconciertan a todo el mundo, comienzan los cambios físicos. Aún en contra de su voluntad, es inevitable pensar que la niña esté poseída.

Es entonces cuando la madre de la pequeña acude, por pura desesperación, al Padre Karras; al principio el hombre se niega a hablar de posesión, la trata a nivel psicológico y va contrastando las diferentes pruebas médicas que se le han ido realizando a Reagan.
Sin embargo, la evidencia está ahí.

La narración es sencilla, nada de florituras ni descripciones eternas, todo al grano, explicando lo justo y necesario para que un escalofrío nos recorra de arriba abajo en más de una ocasión.
Con diálogos rápidos, aún cuando sabes lo que va a ocurrir (bien porque es relectura o bien porque has visto la peli), no puedes dejar de leer y pasar páginas.
Plagado de escenas espeluznantes a la vez que excitantes, todas ellas míticas, así que el lector ya puede estar preparado para perlitas del palo de “¡Inúndanos en tu sudor!”, vómitos verdes a propulsión o cabezas que dan tres vueltas de campana... qué me gustan estas cosillas a mí (lo sé, mi vena friki, no puedo evitarlo).

Podría estar horas y horas hablando tanto de la peli (dirigida por William Friedkin en 1973) como del libro, que he releído en más de una ocasión. Ambos me encantan.
Como he dicho al principio, es un clasicazo del género de terror (ídem para su adaptación cinematográfica) que aún hoy pone los pelos de punta a más de uno. Lo mejor es que se basó en hechos reales, ocurridos a finales de los 40.

La película (con “maldiciones” incluidas) cuenta con cuatro continuaciones/ versiones y con el reestreno en el 2000, que incluía escenas cortadas y fue –como ya ocurrió en el 73- otro exitazo de taquilla.
¡Vedla!

Escrito por Shorby hace mas de un año, Su votacion: 8

EXCELENTE NOVELA
4 con 2 votos

No es sólo una novela fantástica sobre posesiones y demonios... Es una obra sobre el mal, el mal puro destructivo y mentiroso, humano, diabólico o de la naturaleza que sea. Aunque hoy día es una historia desvirtuada por los constantes productos de cine al respecto, que hacen más gracia que miedo (al menos si están las chicas y los amigos presentes), es un libro interesantísimo que quizás contenga algunas ideas sobre las que reflexionar. Inquietante y perturbador, no recomendado para hipocondríacos.

Escrito por Minaith hace mas de un año, Su votacion: 10

Q.E.P.D. PARA UN BEST-SELLER
4 con 4 votos

No creo que haya nadie que no esté más o menos familiarizado con el argumento de este libro: en Irak, en una excavación arqueológica, el padre Lankester Merrin, de la Compañía de Jesús, intuye vagamente un inminente enfrentamiento con fuerzas infernales. Lejos de allí, en Georgetown, E.E.U.U., la pequeña Regan, hija de la actriz Chis MacNeil, empieza a adoptar un comportamiento muy extraño, al principio sutilmente, en simultaneidad con otros acontecimientos misteriosos, como unos ruidos que se atribuyen a una posible plaga de ratas. En realidad se trata de manifestaciones diabólicas, conclusión a la que la señora MacNeil llegará cuando el estado de su hija empeore y escape a los conocimientos y capacidades de la psiquiatría moderna. La atribulada madre recurrirá a la Iglesia Católica, solicitando un exorcIsmo a través del Padre Damien Karras, que inicialmente había visitado a la niña como psiquiatra... Lo que nos conduce de nuevo al padre Merrin, quien será el encargado de oficiar el exorcismo en cuestión.

Ese es el argumento a grandes rasgos y no vale la pena explayarse más porque, ya lo hemos dicho, casi seguramente no estamos contando ninguna novedad para nadie, ya que, aparte de que EL EXORCISTA fue un best-seller muy vendido, la adaptación cinematográfica del mismo -bastante fiel a la novela, por cierto- fue todavía más famosa. Qué le ve la gente a esa película, no sé; a mi me aburrió durante más o menos la primera mitad y me resultó ridícula durante la segunda. Pero por lo visto el público que tan genial la considera no guarda la misma opinión respecto al libro que la inspiró: cada vez son más los revoltijos de libros (librerías de viejo y usado, si se prefiere) en los que noto exhibidos a la venta ejemplares de EL EXORCISTA en número creciente y que nadie lleva pese a ofrecerse a precios irrisorios.

Supuestamente, William Peter Blatty, su autor, se habría basado en un caso real de posesión diabólica para escribir esta obra. En realidad, se inspiró vagamente en un suceso mal documentado que afectó a un niño, y que efectivamente incluyó un exorcismo, pero sobre el que sobrevuelan sospechas de engaño por parte del niño involucrado, que habría inventado todo para llamar la atención. Sin embargo, si aceptáramos que no fue así; si supusiéramos que no hubo engaño ni fraude por parte del niño ni de nadie, y que todo el caso fue real, de todos modos, Blatty modificó tanto la historia original que la dejó irreconocible, de modo que quien se acerque a EL EXORCISTA (si a alguien le quedan ganas de acercarse al libro, lo que parece difícil) deberá asumir que se trata de una obra de ficción.

Pero el mayor problema con EL EXORCISTA surge si lo evaluamos sólo como libro de ficción. Blatty no sólo no es un Bram Stoker o un Howard Phillips Lovecraft, sino que tampoco es un Stephen King y ni siquiera un Jay Anson, autor este último de AQUÍ VIVE EL HORROR, otro controvertido libro supuestamente basado en un hecho real y que al parecer fue un descarado fraude, en su caso sobre una casa embrujada. Anson resultaba mucho más convincente que Blatty, hecho real o no hecho real. El problema es que el estilo de Blatty es tedioso y parece querer compensar sus deficiencias literarias poniendo palabrotas aquí y allá. No es que vaya a escandalizar a nadie, al menos ahora, en nuestro siglo XXI (tal vez sí en 1971, cuando recién aparecía EL EXORCISTA) pero, por ejemplo, Stephen King usa palabrotas cuando debe usarlas, en el momento exacto, y se piense lo que se piense de él como escritor, en ello no tendrán el menor peso las palabrotas de que haga uso. A él lo tengo como escritor digno, aceptable... Y no mucho más que eso. Sin las dichosas palabrotas, sus obras no mejorarían en calidad y quizás incluso bajarían la misma. A ver si nos entendemos: nadie exclama "¡Atiza!" o "¡Cáspita!" tras golpearse un dedo con un martillo; antes bien, suelta un rosario harto florido como para que hasta las estatuas se ruboricen. Pero eso es una cosa, e incluir el mismo léxico porque sí, otra bien distinta, y un recurso de malos escritores. No sé si son tantas las palabrotas que incluye, pero lo grave es que ellas constituyen lo más emocionante de un texto soporífero hasta la exageración. Sumemos, entonces: argumento tirado de los pelos, más estilo tedioso, más pretensiones de historia verídica caducas, es igual a basura literaria. No sorprende, entonces, que tantos lectores estén descartando sus viejos ejemplares de EL EXORCISTA, aunque tengan prácticamente que regalarlos; más bien, yo diría que lo increíble es que los libreros de viejo y usado sigan comprando más ejemplares que luego no logran revender.

Escrito por EKELEDUDU hace mas de un año, Su votacion: 1