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ENSAYO SOBRE LA CEGUERA

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Portada de ENSAYO SOBRE LA CEGUERA

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Autor: JOSÉ SARAMAGO
ISBN/ASIN: 9788466312301
Género: Literatura contemporánea
Editorial: PUNTO DE LECTURA
Fecha de edición: 1995

Sinopsis:
Una ceguera blanca se expande de manera fulminante. Internados, en cuarentena o perdidos por la ciudad los ciegos deben enfrentarse a lo más primitivo de la especie humana: la voluntad de sobrevivir a cualquier precio. José Saramago, Premio Nobel de Literatura 1998, teje una aterradora parábola acerca del ser humano, que encierra lo más sublime y miserable de nosotros mismos.

 
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EN REALIDAD, UN DURO ENSAYO SOBRE LA CONDICION HUMANA
5 con 1 votos

Ensayo sobre la ceguera, es en realidad un ensayo sobre la condición humana, o en todo caso, ensayo y reflexión sobre la ceguera de la humanidad. En cualquier tiempo y lugar, pues en esto de no ver, no oir y callar en demasiadas circunstancias llevamos milenios de experiencia.

Saramago en su novela aprovecha un planteamiento que me recuerda a la de grandes novelas de CF como Flores para Algernon o Muero por dentro: una situación hipotética cuyo origen en realidad no importa. Lo importante aquí es como reaccionan los personajes, qué sentimientos, qué reflexiones, qué piensan, qué hacen, ante la angustiosa y misteriosa epidemia que amenaza con dejar a toda la humanidad ciega, inmersos permanentemente no en la oscuridad, sino en una luz blanca absoluta que no sirve para iluminar ni sus pensamientos (oscuros), ni sus actos (tenebrosos, macabros, penosos)

Sin llegar a ser totalmente explícito, el resultado es un libro duro, con escenas realmente desesperadas, de una presencia putrefacta y brutal. La imaginación es poderosa, y me resultan mucho mas impactantes estas escenas narradas de forma elegante pero directa, que el excesivo detalle que podemos encontrar en otras obras como las escritas por Palaniuk. Supongo que es la eterna diferencia entre la pornografía y el erotismo.

Además de la propia historia, Saramago sale airoso de un experimento estilístico en la escritura, que en manos menos talentosos habrian llevado a la ruina el libro. Su forma de escribir, se hace al principio rara, te cuesta saber quien ha dicho qué, cuando hay un diálogo o una reflexión de un personaje (todos sin nombre) o el narrador. Pero pronto te acostumbras y no es mas que un recurso que da más personalidad al libro.

Por último, destacar que en una novela llena de tantos personajes y actos oscuros, Saramago deja siempre abierta una puerta a la esperanza, en muchos casos simbolizada por el personaje de la mujer del médico, tan especial en tantos sentidos. Y entre odiosos humanos, siempre queda un lugar para alguien tan entrañable como el perro de las lágrimas. Todos deberíamos tener uno, y todos deberiamos leer Ensayo sobre la ceguera de vez en cuando.

Escrito por GoodyAlien hace mas de un año, Su votacion: 8

ME ENCANTÓ
3.5 con 2 votos

Este libro es una metáfora magnífica sobre el estado de la humanidad. Me gustó mucho.

Escrito por Leandro_Vázquez_Cerv hace mas de un año, Su votacion: 9

1ª MITAD PERFECTA – 2ª MITAD PRESCINDIBLE
3 con 1 votos

Curioso lo de este libro. Cierto que no es para nada original, la reflexión central del libro, (lo inhumanos que somos, el delgado velo que nos separa de ser peores que bestias, por muy civilizados que nos creamos, y lo fácilmente que dicho velo se rasga en cuanto nuestra "civilización" es estresada), se ha tratado y se tratará en diez mil ensayos, novelas, películas, (… a rellenar…). Pero no por ello, deja de ser educativo leer una buena fábula al respecto como es el caso. El problema es que a partir de un claro punto de inflexión en mitad del libro, la historia no vale para nada y la susodicha reflexión ya ha terminado. El final es horroroso. Parece como si Saramago tuviese muy claro lo que quería contar (la reflexión), pero no ha sabido redondear la historia que sirve de vehículo a la misma. Y la segunda mitad del libro es que no vale para nada (al menos es mi opinión). Muy recomendable el libro, (muy duro y desagradable por momentos), pero si me pedís una recomendación, ni os preocupéis por seguir leyendo a partir de cierto punto…

Escrito por arspr hace mas de un año, Su votacion: 6

APOCALIPSIS BLANCO
3 con 1 votos

Me encuentro en la "resaca" de mi primero lectura de Saramago, no sé si mi opinión variará una vez la digiera correctamente y tenga una opinión más fría y sosegada.

Ahora mismo lo que me queda de la obra es un ligero cansancio, ya que se me hizo ciertamente tedioso finalizarla, me sobran unas cuantas páginas, un recipiente muy grande para el contenido real del mismo.

Por otra parte, siendo mi primer experimento con el autor, el comienzo de la obra se me hizo un tanto farragoso por lo particular del estilo, como así lo denominan algunos, con esa descripción atropellada y con esos diálogos difusos. Digo estilo de autor por lo que leo en otras reseñas, ya que siendo mi primera lectura de Saramago no puedo tenerlo por dogma, lo que es seguro es que no me atrae demasiado está manera de narrar los hechos... Cada cual que tenga su opinión.

Por otra parte en lo que refiere al contenido, se trata de la manida situación extrema o incluso "apocalíptica" que sirve de manto ideal para observar nuestros instintos más básicos. Como siempre en este tipo de obras, si se logra crear la atmosfera para que resulte realista, el leer ciertos pasajes resulta duro y violento, provocándonos pavor por escarbar en lo más hondo de nuestros miedos hacia nuestra propia especie. La perpetua "el hombre es un lobo para el hombre" flota continuamente sobre nuestras cabezas. Saramago lo logra ocasionalmente en los días vividos en la cuarentena, en especial con la previsible última petición de los invidentes al mando. Previsible como digo, pero no por ello nos es menos visceral y nos genera menos rechazo.

La última fase del libro, más novelesca y menos reflexiva, gana en la descripción del entorno y las consecuencias de la plaga, pero cierra el círculo de personajes y deja más de lado las connotaciones sociales y humanas.

Saludos

Escrito por paco_elflaco hace mas de un año, Su votacion: 5

EL PRINCIPIO DEL FIN
2.25 con 4 votos

Saramago cuajó como gran novelista en los años ochenta: Levantado del suelo, Memorial del Convento, Historia del cerco de Lisboa y, especialmente, su obra maestra, El año de la muerte de Ricardo Reis, una poética e increíblemente jugosa reflexión sobre la literatura, sobre el ser, sobre Portugal y sobre tantas otras cosas. Impuso entonces a un lector atónito su peculiar e inimitable estilo (que, gracias a Dios, siempre ha conservado), moroso, con una peculiar puntuación (bastante copiada) con una cadencia peculiar, sonora y llena de saudade. Dio muestras de despiste con La balsa de piedra (qué pasaría sí la Península Ibérica se desgajara de Europa), con un empeño iberista que le reportó no pocos problemas. De El evangelio según Jesucristo no opino porque no la he leído. Y entonces llegó su Ensayo sobre la ceguera, que se convirtió, de la mano de una editorial poderosa, en un éxito de ventas.

Vuelve Saramago al qué pasaría sí? y empieza un poco a perder su condición de escritor portugués comprometido con su tierra (su historia, sus mitos, sus injusticias) y a convertirse en un fabricante de parábolas más o menos afortunadas. Parece que le coge gusto a esta fórmula, cada vez más flotante, desasistida, autónoma de toda referencia temporal y espacial; nada que objetar, si la reflexión resultante es jugosa. Pero, a mi entender, no es el caso: Ensayo sobre la ceguera se convierte en una especie de pesadilla alicorta, llena de referencias escatológicas (la suciedad, la mierda es, decididamente, un problema mayor en el país de los ciegos) y con poco vuelo intelectivo, caprichosa y cerrada sobre sí misma. Lo peor es que la fórmula sigue: qué pasaría si se investigara un nombre cualquiera del registro civil (Todos los nombres); qué pasaría si todo el mundo se negara a votar (Ensayo sobre la lucidez); qué pasaría si la muerte se negara a hacer su trabajo (Las intermitencias de la muerte: un tema éste, por cierto, ya transitado tanto en la literatura como, especialmente, en el cine)

Sólo aquellas novelas que se sustraen a este esquema apriorístico (La caverna, y, menos, El hombre duplicado, sobre el muy poco original tema del doble) se salvan de la quema. El interés de sus novelas es decreciente, pese a conservar un estilo robusto, que gira sobre sí mismo adornando una trama un tanto huérfana de contenidos jugosos. A los que valoran Ensayo sobre la ceguera (en la que, sin especial malevolencia por mi parte, cifro el inicio de su decadencia) les animo a leer sus primeras novelas: percibirán diferencias. Qué casualidad: el cine se ha ido a fijar en ésta y no en otra. Por algo será.

Escrito por Faulkneriano hace mas de un año, Su votacion: 4