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EL PASEO

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Portada de EL PASEO

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Autor: ROBERT WALSER
ISBN/ASIN: 9788478443246
Género: Literatura contemporánea
Editorial: SIRUELA
Fecha de publicación: 1925
Fecha de edición: 2001
Número de páginas: 80

Sinopsis:
La vida de Robert Walser es una de las más apasionantes tragedias de la literatura centroeuropea de este siglo. Autodidacta, errante, finísimo estilista de la lengua alemana y provisto de una mirada capaz de destripar la realidad con la más suave ironía, Walser empleó los pocos años en que pudo escribir, entre 1904 y 1925, antes de sucumbir a una enfermedad mental de origen hereditario, en tallar exquisitas miniaturas acerca de una vida cotidiana poblada de personajes e impresiones que vienen de la noche cuando ésta es más oscura. El paseo es una de esas miniaturas. Un poeta sale a pasear y ante su mirada se alternan la belleza de la vida y el absurdo de las convenciones de la sociedad, el sonido de una voz que canta y el espectáculo del gran teatro del mundo. Entre el sabor más crítico y la más pura de las reflexiones, El paseo es una espléndida muestra del arte de este autor tan admirado por escritores como Kafka, Thomas Mann, Musil, Canetti, Walter Benjamin o Claudio Magris, entre otros.

 
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INEXPLICABLE
5 con 4 votos

Como me pasó con Jakob Von Gunten, acabo el libro maravillado por lo aparentemente injustificado que se me antoja el placer que me proporciona leer a Walser. No es fácil explicar cómo me atrapa la sencillez y la austeridad de su estilo, la simplicidad aparente de su narración, la despreocupación y la indolencia con la que parece haber sido escrita esta obra, las divagaciones que parecen no responder más que al azar que rige los encuentros, tan propias de un paseo, por otra parte. Todo predispone a pensar que no se persigue ningún propósito concreto, que no se pretende llegar a ninguna parte, a lo que también contribuye el tono paródico, burlesco y hasta sarcástico en ocasiones que endosa Walser a este poeta de personalidad solemne y arrogante, sin inspiración ni público, inclinado a las lucubraciones y fantasías literarias, que sublima y lamenta su oficio siempre expuesto a la cruel opinión ajena y gran invasor de la vida cuyas satisfacciones son, antes que disfrutadas, pensadas para darles forma escrita después.

Sin embargo, son muchas las reflexiones que caben en este corto paseo y en estas pocas páginas. Walser, huyendo de la grandilocuencia con el mismo horror con que el paseante de este relato huye del oro y la plata que adornan el rótulo de una panadería, reivindica el placer de la contemplación en silencio de esos detalles y elementos cotidianos y habituales, que por tal condición son fácilmente inadvertidos y que con rapidez son convertidos por el paseante en ideales objetos de fantasía o análisis. Ese silencio que domina el alma feliz, donde nada perturba, donde surgen sin dificultad castillos y castellanos de reluciente armadura. Un alma de donde emana la alegría de vivir, una alegría del mediodía, de la juventud, con la que poder disfrutar de caminos, calles, campos y bosques; un tiempo en el que las resoluciones de las inevitables y molestas responsabilidades pueden predisponernos rápidamente al éxtasis, al entusiasmo de la libertad y a la libertad del juego y a la posibilidad de ser otro y, precisamente por eso, “ser otra vez yo”.

Pero también, un poeta que denuncia el estado de un mundo en el que abundan los que engañan con una dulce y suave sonrisa, donde impera el valor del dinero, del parecer más que del ser, del oropel, de la novedad por la novedad, donde son abundantes las inmensas e injustas desigualdades, donde es común la opresión del débil por el fuerte de la que ni el mismo poeta duda en disfrutar en cuanto tiene ocasión. Un poeta para el que, además de las “muchas ocurrencias, relámpagos y luces de magnesio (que) se mezclan y se encuentran con naturalidad para ser cuidadosamente elaboradas” también surge el monstruo, el conflicto con uno mismo, su particular Tomzack.

Un paseo en el que inevitablemente llega el momento de hacer recuento del cumplimiento y los inevitables descuentos que se produjeron en “nuestros anhelos, en los osados deseos, en las dulces y elevadas concepciones de la felicidad” que tuvimos. Un paseo en el que no tarda en caer la tarde creando un ambiente propicio para la nostalgia de aquella hermosa muchacha que estúpidamente dejamos ir, en la que nos asaltan reproches y malos recuerdos donde no faltan la infidelidad, el odio, la terquedad, la maldad. Un ocaso, donde nos sacude la necesidad de tumbarnos ya en la orilla… porque ya es tarde y todo está oscuro.

Escrito por Guille hace mas de un año, Su votacion: 9

SUPERFINO...
4.6 con 5 votos

"El Paseo", de Robert Walser. Pequeño gran libro. Profundo, pero a ratos hilarante, incluso disparatado. ¡Imposible no sonreír ante las reflexiones y forma "superfina" de expresarse del personaje-autor! Ultradescriptivo, melancólico a la vez en su caminar de esteta, sus páginas finales aquilatan una hermosura que corta la respiración.

Y todo ello en menos de 100 páginas, en un ejercicio literario tan original como breve.

Lectura muy recomendada.

Escrito por salakov hace mas de un año, Su votacion: 8