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EL CORAZÓN DE LAS TINIEBLAS

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Autor: JOSEPH CONRAD
ISBN/ASIN: 9788466633048
Género: Literatura contemporánea
Editorial: EDICIONES B
Fecha de publicación: 1902
Fecha de edición: 2007

Sinopsis:
Marlow, agente comercial británico, se ve obligado a remontar el río Congo en busca de su compañero Kurtz. A medida que el barco avance por territorios cada vez más inhóspitos, Marlow se irá construyendo una imagen mitificada de Kurtz. En realidad, encontrará un mundo apocalíptico y tenebroso, gobernado por un cínico que simboliza la degradación moral y las contradicciones de un hombre ante la fuerza indómita de la naturaleza. En el argumento de esta novela está basada la película Apocalipsis Now dirigida por Francis Ford Coppola en 1979 con Marlon Brando, Martin Sheen y Robert Duval como protagonistas principales.

 
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¿QUIÉN ENTIENDE A KURTZ?
4.5 con 2 votos

Esta reseña contiene spoiler
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Escrito por Aliomo hace mas de un año, Su votacion: 9

LAS TINIEBLAS DE LA MENTE
4.33 con 3 votos

Cuando leí este libro (hace quizá cinco años) no tenía una idea preconcebida de su contenido, apenas me sonaba; mis referencias sobre su autor eran consecuencia de las reseñas, sumamente elogiosas, con las que los autores de anteriores lecturas mías, habían salpicado sus páginas intentando propagar el gusto por la obra de Joseph Conrad. Por no saber, no sabía siquiera que esta novela en concreto, había servido de inspiración a Coppola para crear su APOCALIPSIS NOW. Así que mis expectativas eran buenas, los escritores que me lo habían recomendado me resultaban fiables, me prometieron un entretenido libro de aventuras, y yo me lo creí. Me sorprendió, no obstante, el desconocimiento generalizado de su obra en el mundo de los lectores corrientes; cuando en ese grupo de personas yo comentaba mi interés por leer a Conrad, invariablemente ponían cara de desconocimiento; constaté así, que no es un escritor realmente popular, si no que encajaría mejor en eso que se viene denominando “autor de culto”.

Y un buen día di el paso, y lo leí. Y comprobé que no se cumplía lo prometido o al menos lo que yo había entendido que me prometían ¿Dónde estarán las supuestas aventuras en este galimatías incomprensible? Pensé yo. Los que me lo recomendaron (Manu Leguineche recuerdo que era uno de ellos) pensarían que siendo de su gusto también lo sería del de sus lectores. Pero, conmigo se equivocaron, me vendieron el producto por el interés en historias de acción o viajes, y a mi me pareció que el carácter aventurero de estas historias, pasaba prácticamente desapercibo al ser contadas con esta prosa difícil, introspectiva, llena de puntos de vista sobre el mundo y cargada también de análisis sobre el carácter de los personajes. Eso no era lo que yo esperaba y me cayó como una bofetada; ahí aprendí que cuando se afronta una nueva lectura, es conveniente saber de que va. Si no, el impacto puede ser brutal, si es para bien, perfecto, pero como sea para mal, te llevas un chasco. Aprendí también, que la variedad de gustos literarios es infinita y nunca puedes estar seguro al cien por cien de una recomendación.

El caso es, que ahora, años después, al plantearme escribir una reseña sobre el libro, pruebo a releer primero algunos párrafos de éste para rememorar mis impresiones de entonces (extraigo el párrafo de www.epdp.com):


“La tierra parecía algo no terrenal. Estamos acostumbrados a verla bajo la forma encadenada de un monstruo dominado, pero allí, allí podías ver algo monstruoso y libre. No era terrenal, y los hombres eran... No, no eran inhumanos. Bueno, sabéis, eso era lo peor de todo: esa sospecha de que no fueran inhumanos. Brotaba en uno lentamente. Aullaban y brincaban y daban vueltas y hacían muecas horribles; pero lo que estremecía era pensar en su humanidad -como la de uno mismo-, pensar en el remoto parentesco de uno con ese salvaje y apasionado alboroto”. (EL CORAZON DE LAS TINIEBLAS Joseph Conrad)


Bueno, pues ahí está lo que yo quería decir. Lo he leído, y no he entendido nada. No es que no recuerde lo que acabo de leer, eso es normal, lo que quiero decir es que según leía no iba entendiendo casi nada. Leo otra vez, ahora más despacio. Sí, puedo extraer algo; son reflexiones; crea imágenes, “la tierra parecía algo no terrenal” es un contrasentido pero puede ser interesante como imagen (paradoja: tierra/no-terrenal). “Estamos acostumbrados a verla bajo la forma encadenada de un monstruo dominado” introduce para referirse a la tierra lo del monstruo, otra imagen; para continuar con que, “allí podías ver algo monstruoso y libre” ahora en vez del monstruo, califica lo que allí había de monstruoso, pero ¿Por qué libre?, pues porque ya no está encadenado. Es cierto, si te paras le ves el sentido, pero cuesta. Reflexiona después, “tenía la sospecha de que no fueran inhumanos” ¿Porqué una frase de sentido tan retorcido? ¿Eran humanos o inhumanos? Desde luego, lo acabo cogiendo, pero no a la primera. “Brotaba en uno lentamente” ¿Qué es lo que brotaba? No lo aclara, deduzco que se refiere a la “sospecha” de la frase anterior. Conclusión: procedo a enunciar mi particular resumen en el que extracto lo que yo he creído entender:


“Era un espacio confuso, como de otro mundo. Los que allí estaban no parecían hombres, se comportaban de manera salvaje y yo me preguntaba estremecido si ese comportamiento podría tener alguna conexión, más o menos lejana, con el mío propio”.


Eso es lo que Conrad quiso expresar en esos seis renglones. Para obtener ese resultado, he tenido que leerlo varias veces; y claro, así no se puede leer un libro. Es decir, en la práctica, me quedaría con el resultado de una sola lectura, lo cual supondría un saldo muy pobre; apenas obtendría el significado aislado de algunas frases sueltas, que no se acercarían, ni por aproximación, al sentido del conjunto del texto que yo he simplificado mas arriba.

No sigo, creo que mi problema para disfrutar de este libro, está claramente expuesto. Y creo saber también, por que satisface a otros. Es sencillo; ellos le cogen el sentido a la primera, si no al cien por cien, se aproximan a ese porcentaje; lo suficiente, como para gustar del mensaje de Conrad, de sus dudas, de sus reflexiones, de sus temores, de la poesía que encierran sus enunciados, de la tenebrosidad de sus paisajes, de ese universo suyo, oscuro, tenebroso. Debo decir, que si yo estuviese en ese caso entendería la admiración que se le profesa, yo también la tendría; pero, procuraría quedarme en el simple enunciado de dicha admiración y propagarla moderadamente. Por que tratar de hacer abiertamente apología de su obra, más allá de aquellos que la admiran “de forma natural”, no es que sea una labor ardua, es que es misión imposible. Al que lee algo de corrido y termina confuso, no se le puede exigir adhesión, sería masoquismo de su parte y al final se acabaría produciendo, por puro efecto de rebote, una reacción contraria, que desde luego en mí se produjo y que no se hubiera producido de haber sabido bien desde el principio de que estábamos hablando. Se corre siempre el riesgo de que ese lector pueda creer, que se le está intentando tomar el pelo, no tanto por el autor, como por los que lo jalean.

Esta reseña, se centra en EL CORAZÓN DE LAS TINIEBLAS a manera de muestra, y su sentido es reflejar una realidad con la que convivimos algunos lectores. Cuando nos enfrentamos a cierta literatura, que, por la razón que sea, nos resulta difícil e incomprensible; ésta se sale de nuestros esquemas mentales, no la procesamos como es debido y se nos atraviesa completamente. ¿Podríamos afirmar por ello que no nos gusta? No, en sentido estricto si no la hemos comprendido bien; no se trata de un problema de desacuerdo estético (aquel sinsentido de que para gustos los colores) se trata de un sencillo problema de ceguera. Aquello que no se ve ¿Cómo puede gustar o disgustar?

En mi caso, EL CORAZON DE LAS TINIEBLAS de Joseph Conrad sirve de referente para explicar ese conflicto, pero podría hablar en términos parecidos, de Alessandro Baricco, Jean Paul Sartre, Samuel Becket, Juan Rulfo, Juan Carlos Somoza, Rosa Chacel, Arturo Bioy Casares o Jorge Luís Borges; en mi percepción, en todas estas lecturas late el mismo problema descrito aquí con el autor polaco. Podría redactar una reseña similar de cada uno de ellos y colgarla en las fichas de TIERRAS DE CRISTAL, LA NAUSEA, MOLLOY, PEDRO PARAMO, LA VENTANA PINTADA, BARRIO DE MARAVILLAS, LA INVENCIÓN DE MOREL Y EL ALEPH repitiendo los mismos argumentos, como de hecho ya hice en los dos últimos casos; pero ésta de The Heart of darkness, es en mi opinión, la más representativa del conflicto aquí expuesto.

De todas formas y sin renegar para nada de lo dicho hasta aquí; hace unos meses leí EL ESPEJO DEL MAR, libro de Conrad en el que habla de la navegación y de la mar y del cual escribí en SdL la reseña con el significativo título de “Patrones de yate, leedlo” y que yo creo que es la única reseña que he escrito con solo dos líneas, ya que al final me pareció tan temático, que pensé que sólo podría interesar a aficionados a la náutica y para remitirles al libro bastaban dos renglones. Bueno, pues EL ESPEJO DEL MAR sí que me gustó, aquí leí a un Conrad inteligible, pero debo decir que no es una novela sino una sucesión de relatos sacados de sus experiencias marineras. Son jugosos e interesantes para cualquiera, pero especialmente divertidos para los que hemos navegado a vela.

P.D. perdón por el rollo.

Escrito por sedacala hace mas de un año, Su votacion: 2

INMERECIDAMENTE PRESTIGIOSA
2.8 con 5 votos

No me ha gustado nada; es irritantemente malo y aburrido. Creo que su "prestigio" deriva de motivos extraliterarios (utilización de la idea principal por Coppola para su famoso film). De hecho, lo deje a 50 paginas del final. No me gusta no entender "quien esta contando qué", cosa que sucede con exasperante frecuencia. Hay contradicciones descriptivas en un mismo párrafo. Es posible que una mala traducción sea también causante del sopor que me ha provocado. Para mi, interés cero. Al final me importaba una higa la suerte del tal Kurtz

Escrito por Alvaro03 hace mas de un año, Su votacion: 2