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AMOR Y BASURA

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Portada de AMOR Y BASURA

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Autor: IVAN KLÍMA
Título original: Láska a smetí
ISBN/ASIN: 9788496834200
Género: Narrativa
Editorial: EL ACANTILADO
Fecha de publicación: 1986
Fecha de edición: 2007
Número de páginas: 282

Sinopsis:
El protagonista de Amor y basura es un escritor que se ve convertido en barrendero por la censura estatal, y que comparte con los otros miembros de la brigada de limpieza a la que pertenece un similar afán de evasión. Este deseo de elevarse por encima de la realidad, y la imposibilidad material de despegarse de ésta, crean una disyuntiva que constituye el núcleo de esta historia, una bellísima novela en la que Klíma reivindica no solamente la necesidad de la memoria, sino el papel de la literatura en la conformación de la vida personal y de la historia colectiva.

 
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BARRIENDO LETRAS
5 con 7 votos

"Mi querida Lída se equivoca al creer que los barrenderos deberían sentirse marginados o humillados. Al contrario, podrían considerarse, si ellos quisieran, la sal de la tierra, los sanadores de un mundo que corre el peligro de asfixiarse."

Hay que leer a Kafka.
Hay que descubrir a Klíma.

Abro el libro, expectante, no sé qué me voy a encontrar...
¿Quién es el escritor reconvertido a barrendero? No se nos dice su nombre, sólo que es un escritor checo, perseguido y censurado por el comunismo, que se ve obligado a dejar de empuñar en sus manos una pluma y cambiarla por una escoba. A dedicarse a borrar la basura de las calles por no crear literatura en la que no cree.

"Me han puesto un chaleco que me oprime. Podría quitármelo, incluso arrojarlo con un gesto de desdén y marcharme a alguna parte donde nadie me obliagara a aponérmelo, pero sé que no lo haré, ya que con él debería renunciar también a mi país."

El libro empieza con la llegada del protagonista a un vestuario. Su primer día en la brigada de limpieza, y para mezclarse entre ellos lo primero que necesita para silenciar su individualidad es un uniforme (todos iguales), la pieza principal, como no...ese chaleco naranja que le oprime.

Ese cambio de ropa es como una muda de piel, como un intento de aplacar sus deseos... y es que fuera de ese chaleco, el protagonista siente que su presencia resulta incómoda al resto de la sociedad. Vestirlo lo redime y lo convierte en uno de ellos. Un uniforme para sentirse integrado.

Ya "vestido" como ellos, reflexiona -junto al que se decida a leerle, al que dedida renunciar a la literatura Yerkish-;
"Hace poco leí en un periódico estadounidense la alentadora noticia de que catorce subnormales profundos e incapacitdos para el lenguaje habían aprendido yerkish. Éste es el nombre que recibe un lenguaje de doscientas veinticinco palabras desarrolado en Atlanta para la comunicación entre personas y chimpancés.
Inmediatamente se me ocurrió que por fin habían encontrado una lengua en la que podría expresarse el espíritu de nuestro tiempo... que sería la lengua del futuro."

...Reflexiona sobre su vida, sobre la "basura" presente en ella y la necesidad de reciclarla. Y va saltando, sin previo aviso, del pasado al presente, de las calles que limpia a lo que en su interior está por limpiar...

Y leyéndolo, empecé a preguntarme por qué ese título...

El lenguaje corrompido es basura, el sistema es basura... ¿qué debo yo esforzarme por limpiar?
La basura es omnipresente, se apodera de todo, todo lo ocupa y lo controla. El Estado, sí. Quienes nos gobiernan se dedican a ocultar y manipular la hitoria a su antojo (y estamos en las calles de Praga, pero bien podrían ser las calles de mi ciudad) y para ello se dedican a hablarnos en yerkish, tratándonos como chimpancés.
No quiero aprender ese idioma.

Pero hay mucho más;
Kafka está también omnipresente y a través de él, el protagonista reflexiona duramente sobre su oficio (el que no necesita de uniforme)...las páginas nos salpican con el dilema moral que le hace sentir su infidelidad, la indecisión, la claridad y la culpa.
Klíma excarva entre los deshechos... porque la basura es también una modo de observar el mundo.
Y, por supuesto, las menciones a su padre durante diversos momentos de su existencia, fueron para mí de las partes más dolorosas del libro (y tiernas)...

Y es que, al final, Amor y basura, más que una novela, es como una dolorosa confesión.
Es quitarse el uniforme.

Seguí por las calles sucias y grises a Klíma, con su chaleco opresor y su escoba, y sentí, con él, la impotencia, me sumergí en sus dudas...
Y evoqué a mi padre...

Escrito por Nastenka hace mas de un año, Su votacion: 9

UN LIBRO BELLO Y CONMOVEDOR
4.67 con 6 votos

En esta gran novela, Klíma sostiene que la mayoría de los autores tiene su propio tema, su tormento, que impregna todo lo que hace, lo que piensa o lo que escribe. También los lectores tenemos nuestros propios temas, aquellos que nos duelen de una forma especial y desde los que nos enfrentamos a las lecturas, transformándolas y conformándolas a nuestro espíritu.

En Amor y basura me he sentido estrechamente cercano a este autor-personaje, a sus vivencias, a sus meditaciones, a sus temas, a su forma de narrar, tan cálida, tan de verdad. He sufrido y disfrutado con él y con su discurso carente de espacios que separasen sus diferentes pasados de su ahora, en el que nuestro protagonista, al mismo tiempo que barre la basura de esa ciudad a la que tanto ama y necesita y a pesar del régimen político que le margina, intenta barrer, sin conseguirlo, la suciedad de su vida, una basura que almacenamos sin querer, porque ninguna basura desaparece y siempre “nos arrolla y nos amenaza con la inhalación de su putrefacción”; esos “montones de pensamientos caducos” que dan vueltas a nuestro alrededor y que marchitan nuestras almas hasta hacerlas parecer sin vida.

Es una novela sobre la contradicción que es vivir, sobre el conflicto irresoluble entre soledad y libertad, entre pensamiento y acción, entre el temor a perder a quien queremos y ahuyentar a quien deseamos por el temor a perderlo, entre la simpleza de lo "yerkish" que no despoja de lo mejor de nosotros y la complejidad de los pensamientos que fingen ser necesarios, útiles o hermosos, entre razón y sentimiento, entre verdad y mentira, entre amor y basura.

Es un libro también sobre el dolor: por aquellos que desaparecieron de la forma más injusta (Klíma estuvo en su niñez en un campo de concentración y vivió la dictadura comunista y la primavera de Praga), por la muerte de su padre, por el amor que no llegó a ser, por el amor que no pudo satisfacer, por el amor al que no pudo ser fiel, por los miles de problemas humanos que no podemos resolver, por el paraíso perdido y los falsos paraísos que nos prometen, por la culpa arrastrada, por la vida que transcurre rápidamente, por la vida que no supimos vivir y por la que sí vivimos y se nos va acumulando entre amor y basura.

“Al hombre le asusta conseguir aquello que anhela, a la vez que, en su subconsciente, anhela aquello que le asusta.”

El arma que enarbola el personaje-autor de Amor y basura ante todos estos conflictos no podía ser otra que la literatura, una plegaria que ofrecemos a los otros y a algo que nos supera a todos; literatura en la que, nueva contradicción, confía…

(“tomé conciencia del extraordinario poder de la literatura o, en general, de la creatividad humana: conseguir que incluso los muertos vivan y que los vivos no mueran nunca.”

“es ese creador débil e incapaz de vivir según nuestra visión y nuestras exigencias el que nos parece aceptable y comprensible, e incluso nos compadecemos de él por su soledad, su vulnerabilidad o su enfermedad; por lo mucho que sufrió, por lo infeliz que fue en comparación con nosotros. Ni siquiera somos capaces de advertir lo que ofrece ese doloroso descenso al abismo. El buzo solitario descubre en un instante lo que la mayoría de nosotros, que tanto le compadecemos, ni siquiera entrevemos en toda una vida)

… y de la que sospecha

(“las palabras me parecían superfluas, un simple sucedáneo de la vida, del movimiento, de la pasión…”

“No hacemos más que una desesperada caricatura y una repetición incesante de lo que ya ha sido repetido un sinfín de veces. Y si alguna vez consiguiera captar algo más, cumplir algún designio superior, ¿quién se daría cuenta, quién se fijaría en ello?”).

En definitiva, un libro bello y conmovedor.

Escrito por Guille hace mas de un año, Su votacion: 9